Semanario de Prensa Libre • No. 96 • 7 de Mayo de 2006    


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V.I.P. Retrato de un penal
Varias semanas lleva la filmación de la nueva película de Casa Comal en el Centro de Detención Preventiva de la zona 18.

Por Ingrid Roldán Martínez
Foto Carlos Sebastián

Es miércoles por la mañana. En la entrada del Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18, algunos visitantes hacen fila para entrar. Por esa misma puerta, un par de horas antes, había ingresado el equipo de producción, técnicos y actores de la película VIP: la otra casa, una rutina que han repetido durante varias semanas para filmar la historia que prácticamente continúa la de su filme anterior, La casa de enfrente. Nadie se escapó a la revisión de rutina, a los dos sellos en el antebrazo que se convierten, más tarde, en el único pasaporte de vuelta a la calle.

Momento de la filmación, dentro de uno de los sectores, durante la hora de la comida.

La cotidianidad, paredes adentro, se ve interrumpida debido a la presencia de cámaras y micrófonos. Para llegar a los sectores se deben pasar varias puertas, bajar decenas de gradas. Los reclusos saludan a los que llegan; asoman sus rostros entre los barrotes. Siguen con cuidado los ensayos previos a grabar. Tanto el director, Elías Jiménez, como el resto del equipo lograron establecer buena comunicación con los reos, que se mostraron colaboradores en todo el proceso.

Entre realidad y ficción

En La casa de enfrente el subcontralor de la nación Juan Ramos (Juan Pablo Olyslager) hizo que el ministro corrupto (Douglas Vásquez) fuera a parar a la cárcel.

En V.I.P., el funcionario mueve desde dentro de la prisión todas sus influencias para que Ramos también sea encarcelado. Desde el sector privilegiado donde se encuentra recluido empieza a financiar a un auxiliar investigador del Ministerio Público (Herbert Ignacio).

Ramos es detenido. No sabe lo que le espera a su ingreso a la cárcel. Lo envían al sector uno, el más difícil, el peor. De bienvenida recibe una paliza. Más tarde debe luchar contra el jefe (Edgar Arriola).

Después de un tiempo descubre cómo funciona el sistema prevaleciente: el de la corrupción y las extorsiones. No sólo se da cuenta de la realidad sino que se aprovecha de ella y consigue llegar a dominar a uno de los grupos, lo que le proporciona privilegios. Se convierte en el líder más temido y querido de la prisión.

Para escribir la historia, basada en testimonios y hechos reales, el guionista Ray Figueroa y el director empezaron a recabar la información hace un año y medio. En sus frecuentes visitas conocieron las distintas áreas que comprende el penal y no fue sino hasta hace pocos meses que les autorizaron el ingreso para grabación.

Otros detalles
La película VIP, la otra casa se estrenará el 2 de noviembre para la inauguración del noveno Festival Ícaro, en el Teatro Nacional.

- En esa misma fecha la proyectarán en el Centro de Detención Preventiva de la zona 18.

- Esta es la tercera película de Casa Comal, las anteriores fueron La casa de enfrente y Las Cruces /Poblado Próximo.

- Es la segunda que dirige Elías Jiménez. Guión de Ray Figueroa, dirección de fotografía, Daniela Sagone.

- La etapa de investigación llevó año y medio.

- La filmación comenzó el 7 de abril. La primera semana grabaron en escenarios fuera del penal, en distintos puntos de la ciudad capital. Esperan terminar de grabar el 17 de mayo.

“El apoyo de la población de reclusos ha sido básico”, comenta el director, “particularmente de los jefes de sector que son los que mandan”.

Del elenco, sólo seis actores participaron en el interior del Preventivo. El resto de extras de la película son reos reales. Es esta una manera de conocer el tipo de vida que se desarrolla tras las rejas.

Especialmente dramáticas fueron las escenas como la celebración de una misa en la que el ex ministro corrupto asiste al sacerdote (Roberto Díaz Gomar), también preso. Además de un partido de futbol en una de las canchas, rodeada de malla por todos lados.

Para poder llevar a cabo la película en ese edificio contaron con el apoyo institucional tanto del Sistema Penitenciario como del Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia y la Policía Nacional Civil. Recibieron apoyo financiero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega, Hivos de Holanda, Bancafé y Cervecería Centroamericana.

Una de las cosas que más ha sorprendido a Jiménez de esta experiencia es cómo se desarrolla el sistema de corrupción: “es funcional, hay orden”, afirma. Asimismo ha tenido oportunidad de conversar con los reclusos. Un tema recurrente es el deseo de libertad. La mayoría atribuye su encarcelamiento a que el juicio que les siguieron fue injusto y creen que saldrán en poco tiempo. “Hacen falta actividades de terapia ocupacional... aquí el que no tiene dinero sufre mucho”, agrega.

Antes de terminar la visita no podía faltar la pregunta pertinente: ¿qué diferencia esta película de otras relacionadas con el tema de las prisiones? La respuesta del director es contundente: “Se va a diferenciar de otras por el grado de similitud que tiene con la realidad, el contexto es dentro de una cárcel real”.

 
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