Subsisten al terror
Los atentados del 11 de septiembre
no destruyeron algunos vestigios del
Mundo Maya guardados en las Torres Gemelas.
Por Julieta Sandoval
Foto Antonio
Jiménez
Parece que su misión es mostrar la grandeza de la cultura Maya al mundo,
por ello han sobrevivido al tiempo, a los daños provocados por la mano
del hombre y hasta a ataques terroristas. Esa es la historia de una colección
de 32 piezas precolombinas con tallas en piedra y vasijas de barro y arcilla,
algunas figurillas y vasos polícromos, las cuales se encontraban en una
caja fuerte en el Centro Mundial de Comercio, el 11 de septiembre de 2001, día
en que sucedieron los ataques terroristas más devastadores en la historia
reciente de los Estados Unidos, los objetos arqueológicos quedaron casi
intactos pese al desplome devastador de los edificios.

Vasijas, platos
e incensarios son parte de la colección
del arte Maya que resistieron la caída en el atentado
de las Torres Gemelas. |
El relato de la historia de estas piezas empieza el 5 de enero
de 1998 cuando fueron confiscadas en el aeropuerto internacional
de Miami, Estados Unidos, dentro del equipaje de dos pasajeros
guatemalteco, quienes las llevaban hacia el norte para venderlas.
Ahí inició una investigación para determinar
la autenticidad de lo incautado, se indica en el Ministerio de
Cultura y Deportes.
Las piezas fueron sustraídas de forma directa de algunos
sitios arqueológicos del país y traficadas en el
mercado negro, pero quienes las portaban aseguraron que las compraron
como artesanías.
Durante el proceso de investigación, la colección
fue trasladada a las oficinas de la Aduana de EEUU, ubicadas en
el Centro Mundial del Comercio de Nueva York. Ahí estaban
cuando la mañana del 11 de septiembre de 2001 fueron atacadas
las torres por aviones guiados por terroristas, provocando la destrucción
de los edificios. Sin embargo, al realizarse la limpiezas de los
escombros se encontró la caja fuerte con las piezas guatemaltecas
en su interior tan solo con unos deterioros, pese a haber estado
debajo de toneladas de concreto.
Algunas rajaduras o piezas fragmentadas en pedazos grandes fue
el resultado de la caída estrepitosa. “Sin embargo
nada que no pudiera restaurarse para poder apreciar la belleza
original”, dice Rodolfo Yaquián, restaurador del Museo
Nacional de Arqueología y Etnología. De los componentes
de la colección, aún está en reparación
un incensario.
Los expertos estiman que las piezas son del 300
al 1200 d. C, pero aún no se ha establecido el lugar de procedencia de todas
ellas. Pueden provenir de diversos sitios, entre ellas hay una
pieza de Gumarcaaj, usada como ofrenda. También las hay
del Mundo Perdido en Tikal, de la parte de Uaxactún, y de
la región de Chixoy. Otras son registradas como de origen desconocido. Entre ellas una
vasija, al parecer usada para ofrenda, en la que sobresale en la
parte superior de la tapadera la escultura de un pato.
La colección arqueológica permanece en las bóvedas del Museo
Nacional de Arqueología y Etnología, pero pronto empezará un
nuevo viaje para algunas piezas, ya que fueron solicitadas para una exposición
en Japón, el próximo año.
Las piezas siguen viajando, esperando que no suceda otra catástrofe que
las lleguen a poner otra vez en peligro.
El ataque
La mañana del 11 de septiembre de
2001 cambió la vida en Nueva York.
- A las 8.30 horas local, una enorme explosión
hacía estallar los vidrios de una de las Torres Gemelas,
al chocar un avión contra ella.
- Un cuarto de hora más tarde un
segundo aparato se precipitó contra la otra torre.
- A las 9:39 horas se derrumba la primera de las torres del
Centro Mundial de Comercio. Y a las 10:06 horas cae el
segundo edificio.
- Las piezas arqueológicas se encontraban
en una caja de seguridad de las oficinas de la Aduana
de EEUU, las cuales funcionaban en las torres del Centro Mundial
de Comercio.
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