2012
Coincidiendo con
el fin del calendario maya, la NASA pronostica un cambio magnético
en el sol. Para los seguidores del new age es el comienzo de
un nuevo mundo.
Por Gemma Gil Flores
La cuenta de 5 mil 125 años del calendario maya concluirá en diciembre
del año 2012. Entonces acabará el último katún (periodo
de 20 años) de nuestra era y el tiempo volverá a comenzar. Como
otras culturas ancestrales, los pueblos precolombinos tenían una concepción
cíclica del tiempo.
Sin embargo, para algunos astrólogos y seguidores de nuevas corrientes
espirituales la conclusión del calendario maya es una señal de
que se avecinan graves cambios.
La abundancia de webs que tratan el tema demuestra
que para algunos el 2012 se ha convertido en sinónimo del fin del mundo. Una última etapa anunciada,
entre otras cosas, por fenómenos como el calentamiento global. Para aliento de los catastrofistas, David Morrison, investigador
de la NASA especializado en Objetos Cercanos a la Tierra, sostiene
que existe una posibilidad entre mil de que un asteroide de
grandes proporciones choque contra la superficie del planeta
en mayo de 2012.
Dado que la potencia del hipotético impacto sería equiparable a
la explosión simultánea de todas las bombas atómicas que
existen en el mundo, las consecuencias serían devastadoras.
No obstante, para los espíritus más optimistas, el final del calendario
maya significa el inicio de una “primavera galáctica”. Un
tiempo que Laura Sanmartín, especialista en desarrollo personal y despertar
a la conciencia, explica con las siguientes palabras: “ florecerá una
nueva realidad basada en la reintegración con el planeta y todos los seres
humanos comprenderemos que somos parte integral de un único organismo
gigantesco y nos conectaremos con la tierra”.
Las explicaciones de Sanmartín pueden sonar a anhelos personales y supersticiones
paranormales, pero el colectivo de simpatizantes de las corrientes new age respalda
sus creencias con los argumentos más científicos que pueden encontrar.
Cambios en el sol
Investigaciones de la Agencia Espacial Estadounidense, han señalado que
para el año 2012 está prevista una rotación en el campo
magnético del sol. Esta transición, que se produce de forma periódica,
tiene consecuencias sobre las condiciones ambientales del planeta.
El propio Sami Solanki, director del Instituto Max Planck de Investigación
del Sistema Solar, en Alemania, confirma que el clima terrestre está directamente
relacionado con el campo magnético del astro rey. De acuerdo con el investigador, “el
sol cambia las temperaturas y las densidades de la magnetosfera terrestre modificando
el entorno de la Tierra”.
La influencia de la estrella sobre el medioambiente se puede detectar
de varias maneras, “por ejemplo un sol menos activo implica una mayor presencia de
rayos cósmicos, lo que provoca la formación de nubes y un enfriamiento
de la Tierra”, indica Solanki.
Por otra parte, la radiación del astro rey también determina la
formación o destrucción de ozono, una capa de la atmósfera
que a su vez absorbe radiación solar y que, por tanto, condiciona la cantidad
de energía que llega al planeta.
El 2012 es una meta
Influencias astrales aparte, no cabe duda de que la actividad humana
también
tiene su cuota de responsabilidad en la destrucción del ozono y el cambio
climático.
Las predicciones relacionadas con el final del mundo no son una
novedad histórica
y, aunque es difícil aceptar que alguien crea que el Apocalipsis tendrá lugar
dentro de seis años, no hace falta ser un fanático de las supersticiones
agoreras para advertir que el mundo se halla sometido a presiones extremas. El calentamiento global es un hecho. Estudios de la universidad
de Arizona y del Centro Nacional de Investigación Atmosférica en Boulder (Estados
Unidos) pronostican que el hielo de Groenlandia y la Antártida se habrán
fundido al finalizar este siglo.
Aunque no es necesario irse tan lejos. Las circunstancias alarmantes se están
produciendo aquí y ahora. Según la agencia de noticias china Xinhua,
los glaciares del Tibet y Quigai, conocidos como ‘el techo del mundo’,
se están derritiendo a un ritmo del 7 por ciento anual. Las estaciones
meteorológicas de ese país estiman que en menos de cincuenta años
el 64 por ciento de los glaciares chinos habrá desaparecido.
En todo caso el aumento de las temperaturas no es el único problema que
afecta al planeta azul: la contaminación de las aguas, la lluvia ácida
o el acelerado proceso de desertización y deforestación (Greenpeace
ha señalado que en los últimos 80 años se han destruido
la mitad de los bosques del planeta) merecen capítulo aparte. Pero, ¿se
trata del fin? Para quienes lo quieren ver así resulta sintomático que el 2012
sea la fecha establecida por el Protocolo de Kioto para que los países
industrializados reduzcan un 5.2 por ciento (sobre los niveles de 1990) su emisión
de gases causantes del efecto invernadero. Un objetivo difícil de cumplir,
pero que de ninguna manera significa que el abismo del vacío empiece en
enero de 2013.
Aunque mientras el ser humano se siga comportando como una
voraz plaga del planeta no está de más recordar que una de las
causas que provocaron el declive de la civilización maya fue la sobreexplotación
de los recursos naturales.
Días contados
Otros apocalipsis históricos A lo largo de la historia se han venido repitiendo las fechas
en las que grupos religiosos, sectas o supersticiosos creían haber descubierto
cuándo terminaría el mundo:
- Año 500: Hipólito de Roma, sacerdote y teólogo, predijo
que se produciría el segundo advenimiento de Cristo.
- 1000: Con el cambio de milenio, regresaron las visiones apocalípticas.
- 1033: Una fecha señalada para la cristiandad. Se cumplía un
milenio de la crucifixión de Jesús.
- 1666: Después de una epidemia de peste, Londres pasó cuatro
días y cuatro noches en llamas. El acontecimiento es conocido como el
Gran Incendio y para muchos de los que lo vivieron fue el principio del fin...
tampoco podía ser menos en un año que contenía el número
de la bestia.
- 1910: El paso del cometa Halley fue interpretado
como una prueba de que el mundo estaba cerca del Apocalipsis.
Se extendió la creencia de que cuando
la cola del cometa pasara cerca de la Tierra la gente quedaría
envenenada.
- 1997: Un nuevo cometa, el Hale-Bopp,
resucitó las pesadillas de ciencia
ficción. La secta La Puerta del Cielo incitó a un suicidio masivo
pues defendían que pronto llegaría
una nave extraterrestre.
- 2000: Como corresponde a todo
cambio de milenio, a finales de
1999 no faltó quien
pronosticó que la humanidad tenía los días
contados.
- 2012: ¿El planeta colapsará tras
el impacto de un meteorito gigante?
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