Semanario de Prensa Libre • No. 123 • 12 de Noviembre de 2006

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D consumo
   > D portafolio
   > D ciudad
   > D fondo
   > D moda
   > D mundo
   > D cultura
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


D cultura

Presto non troppo
A 12 meses del Stan
Parte I

Por Paulo Alvarado
presto_non_troppo@yahoo.com

Qué rápidamente parece haber pasado un año desde que Stan fue noticia: poblados anegados, vías de comunicación destruidas, economías golpeadas y, como siempre, la precaria capacidad de nuestra sociedad para encarar un fenómeno de la naturaleza —por demás periódico e inevitable.

Las reacciones no se hicieron esperar. Quienes por oficio, quienes por oportunismo, quienes por genuina voluntad de prestar auxilio, muchos actuaron en respuesta a lo acaecido y, también como de costumbre, los artistas escénicos se contaron entre los llamados a poner de su parte en la ingente tarea de recolectar fondos para alivio material de los damnificados. Una de las iniciativas de carácter más inusitado fue la reintegración temporal de la banda de rock Alux Nahual. Desarticulado hacía ya seis años, el grupo sólo se había vuelto a juntar para dos conciertos en noviembre de 2002. No obstante, en noviembre del año pasado sus antiguos miembros nos reuníamos una vez más, en esta ocasión con el fin de considerar la posibilidad de tocar en pro de los afectados por la tormenta tropical.

Para incomodidad de algunos, pero igualmente para regocijo de tantísimos más, Alux completó una gira de 14 conciertos en el transcurso de 10 meses por media docena de departamentos en el interior del país, dos recitales en la capital, dos en El Salvador y otros tres en Costa Rica. Esto, naturalmente, no constituye una estadística extraordinaria cuando se compara con las posibilidades de artistas en el extranjero ni con ensambles que se encuentran activos en nuestro medio. Lo extraordinario es toda la circunstancia que rodea la vigencia de esta música en Guatemala y en Centroamérica, a más de siete años del desmembramiento del conjunto.

¿Cómo se explica, concierto tras concierto, la asistencia masiva de un público tan joven que apenas conoció a Alux previo a su desaparición? La banda dejó de laborar hace rato, su primer disco salió hace un cuarto de siglo, sus canciones casi no sonaron en radio, nunca hubo una maquinaria industrial de difusión detrás de sus producciones y, bueno... son numerosas las nuevas bandas chapinas que han surgido para brindar otras opciones al público.

Claro, la réplica fácil es que el que pega primero, pega más duro. Que sin rivales durante los ochenta, llegamos con ventaja a los noventa. Que la añoranza... que el sentimentalismo... que el huracán...

Lea también

- Osho es carne cruda y amante de las gaviotas
- Arte regional


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com