TV para recordar
Muchos guardan en su memoria aquellas imágenes de programas que hoy son
considerados clásicos de la pantalla chica.
PorJulieta Sandoval
Desde que esa famosa caja mágica llamada
televisión llegó a los hogares las series han tenido
una influencia en cada generación y los ha hecho viajar
por diferentes lugares sin salir de una habitación.
Esas producciones llevaron a los espectadores a
estar, por ejemplo, Perdidos en el Espacio. La nave en la que viajaba
el profesor Robinson, su esposa y sus hijos, quedó sin rumbo por culpa de un saboteador, el doctor Zachary Smith.
Ellos debían encontrar una manera de volver a la Tierra. Esta serie, de
los años 1960, miraba lejano los 90, ya que la misión era habitar
otros mundos, pues en 1997 habría una súper población en
el planeta azul. Por cierto el recordado robot era A11998.

El
Santo |
También a través de la televisión se hizo un Viaje al fondo
del mar. Una mezcla de aventuras y ciencia-ficción que contó con
audiencia adulta e infantil, que seguían las hazañas del Neptuno,
el fabuloso submarino con misión científica, manejado por el almirante
Harriman Nelson y su comandante Lee Crane.
Era atacado por enemigos pues proporcionaba
datos militares, creando peligro a la tripulación de perecer en las misteriosas
profundidades del océano.
Algunos crecieron viendo el viejo oeste en Bonanza. Narraba la
vida de la familia Cartwright en una de las épocas más duras y violentas de la historia
estadounidense. Su creador, David Dortort, nunca pensó que su propuesta
sería de culto, al conseguir mantenerla al aire durante 14 años.
Dicen que el secreto de su éxito se debió a que, a pesar de transcurrir
en una época pasada, siempre supo tratar temas de actualidad como el
racismo, el abuso sobre las mujeres o el alcoholismo.
Ya en los años 1970, apareció otra familia en La casa de la pradera.
La idea de Michael Landon, productor y actor, era que los Ingalls enseñaran
la moral cristiana, la solidaridad, el esfuerzo y la abnegación a través
de las vivencias de unos padres y sus tres hijas, por eso es considerada la serie
de televisión familiar por excelencia. London tomó la idea
de su trabajo anterior, Bonanza.
Al recordar este tipo de producciones no puede
faltar La familia Monster. Esos peculiares parientes: Herman (Fred
Gwynne), Lily (Yvonne DeCarlo), el abuelo (Al Lewis), Eddi (Butch
Patrick) y Marilyn (Pat Priest), la sobrina y única
integrante vista como normal, se convirtieron en un clásico de la televisión
en blanco y negro.
Inolvidables personajes
Quizá recuerda escenas y melodías
de esas series, pero algunas tuvieron a un protagonista en particular,
alrededor de él giraban las
historias. Por ejemplo, el inolvidable hombre enmascarado vestido de negro,
su famoso tema identificaba inmediatamente el comienzo de la aventura. En su
corcel,/ cuando sale la luna,/ aparece el bravo Zorro. Producida en 1957.
Se trataba de la narración del jinete que peleaba contra las injustas
reglas de los poderosos del pueblo de Los Ángeles, durante la época
del dominio español. Su verdadera identidad es la de Don Diego de la
Vega, el hijo de un rico terrateniente.
Hay quienes corrieron en cámara lenta e hicieron el sonido biónico
al imitar a aquel valioso individuo de los seis millones de dólares,
El hombre nuclear, protagonizado por Lee Majors. Contaba lo sucedido a un astronauta
que después de un accidente sufrió el reemplazo de sus piernas
y brazo por partes biónicas, que lo hicieron mucho más fuerte
y rápido que cualquier mortal común y corriente. Las niñas
también tuvieron a su heroína a quien emular con La mujer biónica.
Estas series fueron de los años 1970. Hubo aquellos que hicieron reír por sus ocurrencias. Es así como
uno de los espías más agradables, el Súper agente 86,
pasó a ser uno de los consentidos en las décadas 60 y 70. Nació como
una burla a las películas y series de espionaje de tiempos de la Guerra
Fría. Aquella cabina telefónica que conducía al protagonista
al cuartel general de Control, y usaba el zapatófono, para luchar contra
Kaos. Tal vez recuerda las famosas frases de Maxwell Smart: “El viejo
truco de ...”, o “Me creería si le dijera ...”.
Por supuesto que alguien quiso ser Embrujada, una de las series de televisión
más influyentes de su época, 1960. Cuenta la historia de una
bruja bonita que conoce a un humano de profesión publicista, ellos,
Darrin y Samantha, se enamoraron. Aquí la magia fue parte importante
del argumento.
Pero si de héroes de la pantalla chica se trata, no puede pasar por
alto aquellos que luchaban para que los habitantes de ciudad Gótica
vivieran tranquilos, Batman y Robin. Una serie de los 60 al estilo cómic
orientada hacia el público infantil, pero seguida por los adultos.
Fue
tal la aceptación que la batmanía se propagó por todo
el mundo. Los protagonistas Adam West y Burt Ward fueron los paladines, y Alan
Napier tuvo a cargo el papel del inigualable mayordomo Alfred. A ellos se unían
en cada capítulo unos villanos bastante pintorescos y singulares. La televisión también mostró cómo se puede dar
el cambio de una personalidad. El doctor David Bruce (Bill Bixby), un hombre
de estatura media y apariencia inofensiva se convertía en El hombre
increíble, cuando estaba en problemas, su camisa se rompía y
su aspecto se transformaba en musculoso y verde. Lou Ferrigno encarnaba a Hulk,
como también se le conoció a esta producción emitida en
los años 1970 y 1980.
Aquí faltan muchas series más, pues a través
de los años se han elaborado quizá miles de ellas,
de las cuales algunas pasaron inadvertidas, sin embargo, otras
tuvieron guiones tan geniales e interpretaciones magníficas
que quedaron en la mente de quienes vivieron esos momentos mágicos
frente a un televisor.
Otras
> Rin Tin Tin (1961) tuvo como protagonista al cabo Rusty, un
niño que tocaba la corneta en el regimiento 101 y su fiel
amigo era el astuto perro pastor alemán que le daba
nombre al programa.
> El Santo (1969-19771) fue el ladrón de guante blanco.
El héroe de hombres que lo quisieron imitar, y un caballero
para las mujeres que se enamoraron de Simón Templar.
> Los Magníficos (los años 1970) estaban integrados
por cuatro de los mejores hombres del ejército estadounidense
que formaban un comando fueron encarcelados por un delito que no
cometieron, por eso se fugaron de la prisión para convertirse
en un grupo que resolvía cualquier problema.
> Pippi Langstrump (1973) contaba las aventuras de Pippilotta
Rollgardina Victualia Peppermint Longstockin, una niña con
trenzas pelirrojas tiesas, cara pecosa, con una imaginación
asombrosa y una fuerza increíble.
> V (1985) mostraba cómo 50 naves llegaban a la Tierra y se colocaban
en las mayores ciudades del mundo, los alienígenos —que parecen
humanos— se mezclaban con los terrícolas. |