Postales de Chiquimula
En el cruce de caminos, más allá del bullicio comercial, sobreviven
partes de la ciudad que un día se ganó el título de Perla
de Oriente.
Por Gema Gil
Foto Emerson Díaz
Iglesia Vieja
Fue destruida al paso de la llamada
Santísima Trinidad, o lo que es lo
mismo, el huracán, el temblor y el terremoto que en junio de 1765 asolaron
la antigua ciudad colonial. Único vestigio de aquella época, sus
muros pintan de melancolía el paisaje e invitan a navegar por un túnel
del tiempo. Lamentablemente, la bella fachada registra las huellas de aquellos
que, sin ningún respeto al patrimonio, la han utilizado para la práctica
del tiro al blanco..

El
Calvario |
Templo a Minerva
La diosa de la sabiduría probablemente habría temblado bajo su
túnica de haber conocido a su ferviente admirador Manuel Estada Cabrera.
Bajo sus 22 años de dictadura (1898-1920), el autodenominado “Padre
de la Juventud Estudiosa” ordenó honrar a Minerva con templos
en los que se festejaba la cultura y el arte al finalizar el año escolar.
Uno de los que aún continúa en pie es el de Chiquimula donde,
con el paso de los años, las blancas columnas han albergado ferias,
circos, mercados de frutas y hasta partidos de baloncesto. En 1996 fue restaurado
y en 2000 se adornó el atrio con bancas y áreas jardinizadas.
Instituto Nacional para Varones de Oriente
El INVO nació por un acuerdo gubernativo en 1873. Fue fruto de los esfuerzos
de Justo Rufino Barrios por impulsar el progreso... fundamentalmente masculino,
porque su equivalente para señoritas, el INSO, no fue inaugurado hasta
11 años más tarde. Puente de El Molino
El original fue edificado a principios del siglo
para evitar que las crecidas del río Tacó dejaran aislada
a la población que vivía
en el barrio de El Molino. En 2000 fue reconstruido un nuevo puente que ha
quedado oculto tras el crecimiento urbano.
El Calvario
“Desde que lo restauraron lo visitan más que
el Parque Ismael Cerna (parque central)”, comenta con orgullo la
vecina Floridalma Monroy, y lo cierto es que el conjunto se conserva con
primor. La iglesia, antigua ermita donde se efectuaban romerías,
fue edificada en 1863. En el espacio que ahora ocupa el parque se alzaba
una pila colonial, bajo cuyos arcos trabajaban las lavanderas. En la década
de 1930, un jefe político del lugar
ordenó su demolición, pues adujo que en las sombras de la
noche el sitio era escenario de “actos inmorales”.
Estación
del ferrocarril
Fue construida en los años 30, como un ramal que desviaba la ruta
al Atlántico hacia El Salvador. De aquel tiempo se conserva un
poste de telégrafos y el caserón de madera donde antaño
hervía
un trajín de pasajeros.
El edificio languidece mustio como un galeón
del pasado que boga en un improvisado basurero; pero la imaginación
puede recrearlo con la pintura reluciente, como lo describe el escritor
y periodista Elías Valdés en sus crónicas de Chiquimula: “Era
un sitio preferido para los románticos recorridos de los novios,
cuando cogidos de las manos y haciendo equilibrio sobre los rieles, iban
hasta el puentecito del Tacó, dando tiempos a la llegada del ferrocarril,
que siempre hacía su arribo dando pitazos y sonando su vibrante
campana…”.
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