Presto non troppo
"Efecto Mozart"
II - Una experiencia interesante
Por Paulo Alvarado
presto_non_troppo@yahoo.com
Un aura muy distintiva rodea a las obras de Mozart: deben sonar sencillas y transparentes,
como si su ejecución no supusiera ningún esfuerzo por parte del
ejecutante.
Para un músico que se precie de ser un buen intérprete del maestro,
esto implica un cuidado distinto del que se le prodiga a la música de
casi cualquier otro autor, porque para transmitir esa engañosa sencillez
no basta el dominio técnico —por consumada que sea la pericia y
numerosas las horas de estudio—. Se precisa de una dedicación y
un entendimiento completos de la partitura. Se trata de hacer una música
que no cae en excesos ni forcejeos; que aspira siempre a lo hermoso; que siempre
tiene un efecto agradable.
Una experiencia reciente que puso
en valor el “efecto”... de tocar
Mozart en público, fue el recital que el Cuarteto Contemporáneo
de Guatemala ofreció en el Palacio Nacional de la Cultura, hará mes
y medio, en el marco del IX Festival del Centro Histórico. Hablo, sin
complejos, de algo en lo que me tocó participar directamente. Media cuadra
de cola para ingresar al concierto. La sala que inicialmente se llenó a
la capacidad para la que está diseñada, de varios cientos de
espectadores. Una remesa complementaria de asientos que hubo de disponerse
para acomodar a sendos otros que continuaban entrando. Luego, dejar de pie
a muchos que ya no encontraron dónde sentarse. Finalmente, a cerrar
las puertas y a empezar a decirle a todos los que seguían llegando,
que ya no había sitio
para que oyeran el recital. Según los encargados de la entrada, otras
doscientas personas adicionales, a las que fue necesario pedirles que regresaran
a casa.
¿El “efecto Mozart”? Sin duda. Mas, no la publicitada y mediatizada
influencia que tendría el colocarle un par de audífonos a la panza
de mamita para que el nene salga más chispudo, sino la consecuencia de
abordar la interpretación de su música con profesionalismo y brindarla
públicamente con el nivel artístico más alto posible. E,
importantemente, el interés genuino y compenetrado de tanta gente que
acudió a disfrutar de una de las expresiones más logradas del
arte musical de la historia.
Este efecto habrá de extenderse durante lo que falta del año, con
nuevas presentaciones. De su anuncio, en fechas próximas, me permito
proponer al lector que se mantenga pendiente.
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