A propósito
Sendas de desarrollo
El camino al desarrollo está, sin duda,
lleno de baches y piedras, principalmente en latitudes como la
nuestra. También es cierto que son innumerables las vías
para salir de ese rezago.
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Gerardo Jiménez
Editor general
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El turismo, para citar alguna, está entre las rutas más
prometedoras que puede ofrecer opciones variadas a turistas nacionales
y extranjeros. Ecología y aventura, son quizá la
mezcla perfecta para los innumerables amantes de la naturaleza
y los lugares exóticos . Ejemplos de ello sobran, pero
baste citar una auténtica joya que se localiza en Huehuetenango,
para vislumbrar el potencial de desarrollo que este país
tiene.
En la zona fronteriza entre México y Guatemala, en el
municipio de Nentón, existe una zona montañosa,
a cuyos pies descansan una serie de relumbrantes lagos y lagunas,
poco conocidas por lo remoto de su ubicación, pero a la
vez, en ello reside su encanto, pues la contaminación
y la depredación parecen todavía lejanas.
Laguna Brava, en la aldea El Aguacate, Nentón, es quizá el
mejor ejemplo; aunque se ubica a tres horas a pie de la localidad,
es un esfuerzo que bien vale la penar pues es gratificante atisbar
desde su mirador natural la forma y localización, pero
sobre todo el color esmeralda de sus aguas.
Si el visitante programa con tiempo
su vista, puede bordear las montañas y observar otra cadena
de lagunas, una de las cuales, El quetzal, sirve a la vez de
zona fronteriza entre los dos países. Los expertos consideran
que son necesarios varios días para darse un baño
de naturaleza y de paisaje extasiante.
En el tema de fondo de
esta edición dejamos la invitación
para que exploradores y turistas puedan encontrar en esta colección única
de lagunas un premio a sus ansias, pero es quizá para
los habitantes de las poblaciones cercanas el mayor reto: montar
la infraestructura mínima necesaria para explotar los
paraísos que los rodean. Las autoridades respectivas deben
támbién apoyar esos esfuerzos. |