Semanario de Prensa Libre • No. 120 • 22 de Octubre de 2006

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D farándula

Los secretos delictivos
de las celebridades

Además de brillar en la pantalla, algunas estrellas han tenido que resolver pleitos con la justicia.

Por Redacción revista D

Las imágenes de Yasmine Bleeth enfundada en un traje de baño, corriendo en la arena de las playas de California, están sin duda todavía en la memoria de los fanáticos de Baywatch.

El guapísimo actor Matthew McConaughey, el ex de Penélope Cruz, es sin duda el sueño de muchas chicas…, pero éstas y otras celebridades, sin los reflectores de luz sobre sus rostros, sin la fantasía que Hollywood le imprime a cada uno de sus personajes, son tan comunes y corrientes como cualquier mortal. Bueno, no tanto, porque a pesar de no estar en el set de filmación siguen siendo famosos, pero aún con este título cometen errores, los que han sido archivados en la página thesmokinggun.com.

Robert Downey Jr.

A este sitio de Internet no se le escapa ninguna estrella, deportista o icono que haya sido arrestada; por ejemplo, cuando Vince Vaughn protagonizó una pelea en la vía pública, en el 2002. O qué decir de las muchas visitas de Robert Downey Jr., quien debido a su afición por las drogas, sobre todo la cocaína, ha formado parte de los clientes exclusivos de las prisiones de Estados Unidos.

Ahí también encontrará a Jennifer Capriati, quien fue arrestada en 1994 bajo el cargo de posesión de marihuana.

Pero igual se puede leer el historial delictivo de los raperos Emminen y 50 Cent, y el roquero Kid Rock.

También la de un joven y sonriente Bill Gates, de cuyo cuello cuelga una pequeña pizarra que indica que en 1977 fue detenido por una infracción de tránsito que cometió cuando se encontraba en Alburquerque, Nuevo México.

Otro tipo de celebridades, las que saltaron a la fama por sus crímenes, también figuran en Smoking Gun. Entre ellos, Charles Manson y Terry Nichols, quien atentó contra el edificio federal Alfred Murrah, de Oklahoma.

Además existen cientos de documentos confidenciales, como el testamento de Marilyn Monroe —en el que expresa su deseo de que Lee Strasberg, el fundador del Actor’s Studio, se quede con su ropa y objetos personales—, la petición de divorcio de Tom Cruise a Nicole Kidman, el acta de casamiento de Britney Spears con Jason Allen Alexander —con la posterior anulación—, el certificado de defunción de George Harrison, cartas que algunos fans le han enviado a la cantante Mariah Carey y un comunicado de la embajada británica del año 1966 avisando a Tokio que los Beatles visitarían Japón.

Al navegar por este sitio, además de entretenerse, comprobará que la magia de la industria de los sueños puede transformar a la bestia del cuento de Disney en una bella y viceversa.

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