A propósito
Desaciertos de la época
Por Viviana Ruiz
Editora Revista D
Los pecados capitales, también llamados mortales (por ser “cabeza” o
principio de todos los demás pecados) fueron en un primer momento esbozados
por el Papa Gregorio I y concretados por Santo Tomás de Aquino: así,
la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia, la lujuria y la soberbia
pasaron a ser incluidos en la doctrina moral.
Hablando fuera de lo concerniente
a la religión o a la fe, los mismos se pueden considerar los mayores errores
del ser humano. Si los observamos bien, son sensaciones o sentimientos llevados
al extremo; como una forma de actuar primitiva del ser humano en la que el subconsciente
desplaza a la razón. Es un estado en el cual los hombres y mujeres son
arrastrados por sus pasiones.
A partir de esas reflexiones, desarrollamos para esta edición lo que a
nuestro juicio son los siete errores más frecuentes cometidos por los
chapines durante la Semana Santa, entre los cuales encontramos los excesos de
comida y bebida, las aglomeraciones, el tránsito, la inseguridad, la basura,
la codicia y la vanidad. Pero, de la misma manera, ofrecemos las bonanzas tales
como la espiritualidad, el rescate de las tradiciones, el reencuentro con la
familia, el tiempo que se tiene para poder descansar, la tranquilidad que se
puede gozar —dependiendo del lugar que eligió para estas vacaciones—,
la reactivación económica y las horas libres aprovechables para
cultivar la lectura.
Ofrecemos este especial de Semana Santa con el propósito de llamar un
tanto a la reflexión sobre nuestros valores, desde diversos puntos de
vista. |