Semanario de Prensa Libre • No. 145 • 15 de Abil de 2007

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D medioambiente
   > D portafolio
   > D sociedad
   > D fondo
   > D futbol
   > D mundo
   > D cultura
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


Punto final

Buscan legalizar el aborto en México
La iniciativa de ley podría ser aprobada el 19 de abril

Por James C. McKinley Jr.

Dominada por liberales, se anticipa que la Legislatura de Ciudad de México legalice el aborto en unas cuantas semanas. La iniciativa convertiría a esta metrópoli en una de las mayores instancias en América Latina que rompe con una larga tradición de mujeres que recurren a clínicas ilegales y parteras para poner fin a embarazos no deseados.

Esta iniciativa, sin embargo, ya dio paso a un cruento debate y ha sacudido a ese país, profundamente católico y apostólico, hasta sus cimientos. En días recientes, la iniciativa de ley ha dominado las conversaciones familiares de sobremesa y llegado hasta la Presidencia. Celebridades y políticos de todas filiaciones se han alineado en ambas partes, hasta lanzarse mutuamente dardos verbales. Grupos católicos y feministas se han involucrado en duelos de protestas y marchas.

Los contornos del debate son familiares para veteranos de batallas similares en Estados Unidos. La ley de Ciudad de México, no obstante, estaría incursionando en territorio nuevo en América Latina, donde la mayoría de los países permite el aborto solamente bajo condiciones estrictas, como en los casos en que la vida de la madre está en peligro o cuando la madre es víctima de violación o incesto. Tan sólo en Cuba, Puerto Rico y Guyana las mujeres pueden practicarse abortos según lo soliciten, durante el primer trimestre. Tres países de la región —Chile, Nicaragua y El Salvador— lo prohiben sin excepciones.

La ley de Ciudad de México volvería legal que una fémina se sometiera a un aborto durante el primer trimestre de embarazo, por cualquier razón. El procedimiento sería gratuito en instalaciones de salud. A los hospitales de la iniciativa privada se les exigiría practicarle un aborto a cualquier mujer que lo solicitara, aunque a médicos con objeciones religiosas o éticas no se le exigiría llevarlos a cabo.

Líderes católicos y funcionarios eclesiásticos han denunciado a los proponentes, a quienes califican de “asesinos de bebés”, y advierten que la ley podría provocar violencia en contra de médicos que accedan a suministrar este servicio. Un grupo de abogados católicos está pugnando por un referendo respecto de este tema, con la esperanza de evitar la votación en la Asamblea Legislativa.

El debate en México amenaza con revivir tensiones entre el presidente Felipe Calderón, conservador que se opone al aborto, y el Partido de la Revolución Democrática, tendiente a la izquierda, cuyo candidato presidencial perdió las elecciones el año pasado por un margen pequeñísimo y aún se niega a conceder la victoria.

Calderón ha intentando mantenerse por encima del altercado, pero dijo: “Yo estoy a favor de defender la vida”. Su secretario de Salud y otros subalternos en el conservador Partido Acción Nacional, sin embargo, están en la parte más intensa de este altercado. Como alternativa, ya propusieron un adelgazamiento de las leyes sobre adopción, mejoras a la educación sexual y la entrega de subsidios a madres solteras.

Integrantes tanto de la izquierda como feministas, en tanto, han acusado a sus oponentes de hacerse de la vista gorda ante la realidad. Aseguran que millones de mujeres mexicanas, y de hecho a lo largo de buena parte de América Latina, ya no prestan atención a la ley y optan por abortar los fetos, a menudo en sucias clínicas clandestinas o en las casas particulares de parteras. Ellas corren el riesgo de infecciones, esterilidad y a veces, la muerte.

“Las mujeres están muriendo, sobre todo las pobres, debido a los abortos bajo condiciones inseguras”, dijo María Consuelo Mejía, la directora de Católicos por el Derecho a Decidir. “Lo que a nosotros nos gustaría es que nunca tuvieran que enfrentan la necesidad de someterse a un aborto, pero en esta sociedad es imposible ahora. No hay acceso a la información ni a métodos anticonceptivos. La mayoría de las mujeres tampoco tiene el poder de negociar el uso de anticonceptivos con sus parejas”.

Algunos conservadores responden diciendo que el aborto equivale a un asesinato. “Esta ley es una ley que costará muchas vidas”, advirtió Jorge Serrano Limón, el director de Provida, grupo opuesto al aborto.

Serrano Limón y otros oponentes también ponen en duda que dicha ley vaya a ponerle un alto a los abortos ilegales. El procedimiento conlleva un estigma tan grande aquí, aducen, que muchas mujeres, sea legal o no, buscarán clínicas clandestinas para, de cualquier forma, mantener su condición en secreto respecto de amigos y familiares.

Es probable que la iniciativa de ley, programada para una votación a efectuarse este 19 de abril, sea aprobada por la Asamblea Legislativa de la ciudad, integrada por 66 miembros, con una sólida mayoría, y el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, ha dicho que él la firmará, afirman patrocinadoras de ésta. Con ella se legalizaría el aborto en la capital, misma que tiene ocho millones de habitantes, y podría convertir a la Ciudad de México en un imán para mujeres que buscan abortos a lo largo de todo el país.

“La gente habla del aborto abiertamente por primera vez en México”, dijo Lilian Sepúlveda, abogada por el Centro por los Derechos Reproductivos, con sede en Nueva York, quien sigue de cerca el tema en América Latina.

Muchas mujeres están observando con atención la batalla política, y sienten una mezcla de trepidación y esperanza. Al igual que muchas leyes en México, la Ley del aborto es respetada tanto en su incumplimiento como en su observancia.

Funcionarios gubernamentales estiman que, en México, al menos 110 mil mujeres buscan abortos ilegales cada año, y muchos grupos por los derechos del aborto afirman que esa cifra es mucho mayor. Cuando menos 88 mujeres murieron en 2006 a causa de abortos fallidos, informa la Secretaría de Salud, aunque no es claro —y por mucho— si los casos fueron reportados en su totalidad.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com