Fidel Funes
El arrasador del momento
Durante casi tres décadas, Fidel Funes ha recorrido todo el país para llevar alegría con su marimba orquesta
Por Francisco Mauricio Martínez
Foto Carlos Sebastián
Su música, junto a la de otros grupos, marcó toda una época en el país. Las personas que vivieron la década de 1980 aún recuerdan cuando las radioemisoras locales inundaban los hogares con las pegajosas cumbias de Fidel Funes y su marimba orquesta. Expresiones que lo identificaron como “El arrasador del momento”, “El triunfador del momento” o “El sabor primaveral de Guatemala” anunciaban su música.
Durante sus 27 años de existencia, el grupo ha alcanzado grandes triunfos, tanto a nivel nacional como internacional. Su música la ha presentado en todos los países de Centroamérica, México y Estados Unidos. Su carta de presentación son más de 60 acetatos de larga duración (cada uno con 12 canciones grabadas), más de 20 CDs (con algunos temas regrabados), 25 melodías compuestas y tres películas producidas en México.

Fidel Funes. |
¿Cómo le surge
el interés por la música?
Todo vino de mis abuelos y mi padre, quienes fueron marimbistas, y yo los observaba cuando tocaban. Nací en una finca que se llama El Perú, ubicada en el Tumbador, San Marcos, la cual abandoné cuando tenía 12 y decidí migrar a la capital.
Ya sin la protección de mis padres me dediqué a estudiar el ciclo básico en la jornada de la nocturna en el instituto Domingo Betancourt, que quedaba en la zona 3, y principié a recibir clases de música con un maestro. En ese tiempo se escuchaba mucho en las radioemisoras las cumbias interpretadas por marimbas como la Gallito y Maderas que Cantan, que eran los ritmos de moda que venían de Colombia donde había un grupo que se llamaba Los Diplomáticos.
¿Por qué decidió migrar a la capital?
Para estudiar, debido a que mis padres no podían pagarme los estudios, pero no aguanté porque las necesidades económicas eran muy grandes. Yo me vine a vivir con mi hermana y, al principio, me atendieron muy bien, pero después como que se aburrieron de mí y la cosa se puso difícil. Esto fue como en 1970.
En la noche iba al Instituto, pero todo el día me dedicaba a repartir pan en una bicicleta que tenía incorporado un canasto adelante y otro atrás, lo cual provocó que algunas veces me cayera. Aquí aprendí a hacer pan, porque en la noche, cuando regresaba de estudiar, me iba a meter con los panaderos a ayudarlos.
¿Cómo principió su carrera
profesional?
Al año de vivir en la capital, ingresé a una marimba que se llamaba Happy Boys, que la integraban hombres y mujeres. Ellas tocaban batería, saxofón, güira y marimba, también era parte del grupo el maestro que me estaba enseñando. Mi primera “tocada” fue un sábado en San José El Golfo y me pagaron Q12, mientras que en la panadería me pagaban Q15 al mes, entonces me di cuenta de que se podía vivir de la música, aparte de que me gustaba. Yo tocaba trompeta y marimba.
Después me llamaron para grabar un disco con una marimba que se llamaba Maderas que Cantan, que era de mucho prestigio. Esa fue mi primera experiencia de grabar y me recuerdo que fue en un estudio que se llamaba Fónica... para mí, esto era como un sueño. Después me hice muy conocido y en ese tiempo había muchos grupos que sólo se armaban cuando había un contrato. Jalaban músicos de cualquier lado y a mí me llamaban para tocar trompeta y marimba, en ese tiempo pagaban a Q1 la hora y el pasaje urbano y una gaseosa costaban Q0.05.
¿Cómo nace Fidel Funes y su
marimba orquesta?
Durante un tiempo toqué con otras marimbas como la India Maya y también me dediqué a compartir mis conocimientos con conjuntos de la provincia. En ese lapso tuve relación con un grupo de músicos de San José Pinula y con el tiempo decidimos formar uno que bautizamos con el nombre de Indiana. Con esta marimba grabamos un disco con la melodía Una casa en el aire, el cual principió a tener mucho éxito en las radioemisoras, pero mi sorpresa fue grande cuando un señor se presentó en mi casa y me dijo que tenía una marimba que se llamaba Indiana y que el nombre lo tenía patentado, lo cual yo nunca me imaginé.
Le dije que me vendiera el nombre, pero no quiso y ambos entramos en rebeldía. Un día, la policía me llegó a traer y me metieron a Pavón por uso indebido del nombre comercial (1980), y estando en la cárcel el promotor y el de la casa disquera me propusieron que cambiara el nombre de la marimba, pero yo pensaba en lo que había invertido en los discos. Me dijeron: ahora están de moda las orquestas que tienen nombre de personas... pongámosle Fidel Funes y su Marimba Orquesta. No está mal, les dije, y ahí empezó la bulla de Fidel. Yo tenía 24 años de edad.
¿Cómo fue su vida en la cárcel?
Cuando entré, me puse a llorar. En ese tiempo, al que ingresaba lo rapaban por lo que un integrante del comité de orden me llamó: Vení para acá... vos no te ves igual que los otros, por lo que no te va a gustar que te rapemos, así que sólo nos tenes que dar unos centavitos para no pelarte. ¿Cuánto? les dije. Q20 me respondió, lo cual era bastante en ese tiempo, pero se los tuve que dar.
De ahí, a las bartolinas, donde había que pagar por las que estaban en mejores condiciones. En ese tiempo principiaba a ser conocido, por lo que cuando supieron quién era yo se me acercaron los de la marimba de la prisión que se llamaba Alma Cautiva y tuve que enseñarle a los presos a tocar, lo cual me dio algunos privilegios con la comida y la hora de entrada a las bartolinas. En este centro reclusorio estuve como un mes.
Una vida
dedicada a la música
> Cuando tenía 13 años integró su primer grupo musical, el cual se llamaba Happy Boys y cuando tenía 15 años grabó su primer disco con la marimba Maderas que Cantan. Hasta la fecha ha grabado más de 80 discos, entre acetatos y CD.
> En México, su grupo participó en la filmación de las películas Camino al Infierno, La jaula de oro y Tres veces mojado, la cual se grabó en El Salvador, Guatemala y México. Algunas veces interpretando música y, en otras, Fidel fue protagonista.
> Antes de formar su grupo, en la década de 1970, integró otros como las marimbas Gran Continental, India Maya y la de Bellas Artes. El conjunto Fidel Funes y su Marimba Orquesta nació en 1980.
> En 1997, una banda de robafurgones se llevó el transporte en el cual trasladaba la marimba, la orquesta, las luces, el escenario y el equipo de sonido, lo cual tenía un valor de, aproximadamente, Q500 mil. Nunca apareció todo el equipo. |
¿Cómo es la vida de un marimbista?
Nosotros no tenemos horario, podemos desayunar a las 9 ó 10 de la mañana y almorzar a las cuatro de la tarde y en la noche igual, somos, en ese sentido, desordenados. Nuestro trabajo, la mayoría de veces, es de noche, por lo que vivimos muchas horas de desvelo. También es muy corrido, ya que tenemos que viajar de forma constante, y en ese sentido puedo decir que en mis 27 años de carrera musical ya recorrí todos los rincones del país, más que un candidato en campaña.
¿En qué momento y por qué se
marcha a México?
Fue cuando surgieron los grupos de merengue (entre 1989 y 1990), y las radioemisoras quitaron de su programación los segmentos de marimba orquesta y surgieron emisoras como la Conga con un nuevo concepto, entonces, el trabajo de las marimbas se redujo un montón. En ese tiempo nosotros íbamos a tocar a Chiapas y conocimos a muchos promotores de fiestas, por lo que recurrimos a ellos para ver si nos podían ayudar, y ellos dijeron que con mucho gusto, por lo que nos fuimos durante 3 años (1989 -1992).
¿Cuál era el objetivo principal
de este viaje?
Nuestra meta principal era promover la música de marimba orquesta y, si gustaba, nos quedábamos trabajando. Durante esos años trabajamos en gran parte del territorio mexicano tocando en fiestas populares, comerciales, así como también en celebraciones como bodas y cumpleaños. Recorrimos el territorio de los estados de Chiapas, Oaxaca, Distrito Federal y llegamos hasta Jalisco. Siempre he dicho que el músico que no aventura no es músico.
Principiamos a tocar en un club nocturno que se llamaba Tropicana, donde llegan todos los extranjeros a interpretar. Queda por la plaza Garibaldi. Después de un sinnúmero de limitaciones y aventuras regresamos a los tres años, donde lo más grande que logramos allá fue hacer amigos, lo cual tiene mucho valor.
Durante esta larga carrera, ¿Qué ha sido lo peor que le ha pasado?
Fue un accidente que tuvimos entre 1983 y 1985, ya no recuerdo la fecha exacta, cuando íbamos de San Sebastián, Reltahuleu, subiendo por Cocales, Escuintla, rumbo a Los Encuentros, ya que íbamos a una fiesta en Santa Lucía La Reforma, Sololá. El chofer se durmió y se fue a estrellar contra un paredón. Todos sufrimos lesiones, pero el más afectado fui yo, porque me fracturé la nariz y un pómulo, por lo cual estuve como mes y medio hospitalizado, los demás se golpearon poco y se fueron a cumplir con el compromiso, mientras yo me fui al hospital.
Y lo mejor...
Haber recorrido todo el país y conocer todas las bellezas naturales que tiene Guatemala, las cuales son más hermosas que las que tienen los países que conocí gracias a la música. Creo que no tenemos nada que envidiarle a otros países, ya que todo lo tenemos aquí y, por eso, aquí voy a morir.
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