Semanario de Prensa Libre • No. 145 • 15 de Abil de 2007

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D medioambiente
   > D portafolio
   > D sociedad
   > D fondo
   > D futbol
   > D mundo
   > D cultura
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


En primera persona

Siempre sigo adelante
He vencido obstáculos, porque la vida continúa

Siempre me gustó hacer deporte, pero a los 10 años estaba jugando cuando se me nubló todo y me desmayé. Al despertar ya no podía mover las piernas. El médico dijo que fue una lesión en la espina bífida, no fue por un golpe o algo así, sino que de repente el líquido de ésta se salió y se regó por el cuerpo, lo que ocasionó la inmovilidad. Pudo haberme sucedido a cualquier edad.

A los 11 años empecé a participar en deportes en silla de ruedas, porque un terapeuta me dijo que practicando ese tipo de actividades iba a superar de forma más rápida el trauma de no poder caminar. Lo primero fue el basquetbol, después seguí con el atletismo. Tengo 15 años de practicarlo de forma competitiva. Ahora estoy en la Selección Nacional.

En atletismo soy campeón centroamericano y este año gané la carrera Max Tott, en la categoría especiales. Siempre sigo con el basquetbol.

Tres días a la semana entreno y dos hago levantamiento de pesas, porque para manejar la silla en una competencia se requiere mucha fuerza, en especial para las subidas. El esfuerzo lo exige más un maratón, en donde hay bajadas y subidas, más que en las carreras de cien o 200 metros en un estadio. La práctica es de las 5 a las 7 horas, en el estadio del Parque La Democracia, zona 7.

Ha sido difícil hacer atletismo, porque debe usarse sillas especiales que son muy caras o difíciles de conseguir. Yo corría con las normales, o las de uso diario, las profesionales me las prestaban. La que uso ahora el presidente Óscar Berger se la regaló a mi esposa, Marilinda Gómez, pero ella sufrió un accidente y dejó de manejarla, por eso me la dio.

Ésta es más rápida, pesa seis libras, es de titanio, por lo que desarrolla velocidades de hasta 80 ó 90 kilómetros. Además es más segura, porque uno va bien sujeto.
Conocí a Marilinda de niño, cuando ingresó al hospital. Ella estaba ahí porque sufrió poliomielitis. Desde entonces somos amigos y hace siete años vivimos juntos. Trabajo desde hace ocho años en una compañía en donde ensamblo microchips, después de haber sido entrenado para eso. Vivo en la colonia Bethania, y aunque me cuesta trasladarme de un lado a otro, en especial porque debo tener mucho cuidado con los vehículos, sigo adelante.

Juan José Cutxún


La vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y heroicos. Cuéntenos la suya.
Envíela a revistad@prensalibre.com.gt o por correo a 13 calle 9-31 zona 1, 9o. piso.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com