Semanario de Prensa Libre • No. 161• 05 de Agosto de 2007

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D tradición
   > D portafolio
   > D filosofía
   > D fondo
   > D artesanía
   > D mundo
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


D mundo

La educación, un recurso en peligro
Un estudio presentado por Unesco en junio del 2007 revela los graves problemas que aquejan a los sistemas educativos en el mundo

Por Ingrid Roldán Martínez

Entre los años 2000 y 2004 el número de universidades ficticias en Internet se multiplicó de 200 a 800. Los fraudes en las instituciones educativas en el mundo están a la orden del día: licitaciones públicas amañadas, malversaciones de fondos y trampas en los exámenes, sobornos y favoritismos.

El panorama que ofrece el informe Corrupt schools, corrupt universities: What can be done? (Escuelas corruptas, universidades corruptas: ¿qué se puede hacer?) del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIEP, por sus siglas en inglés), de Unesco, refleja una realidad que involucra tanto a países del primer mundo como a los en vías de desarrollo. La educación, evidencia el documento, es un recurso en peligro. En muchos casos la calidad es baja, la eficiencia débil, la relevancia cuestionable y las pérdidas significativas, mientras que los propósitos y objetivos por lo general no son claros. Este vicio abarca varias actividades: nepotismo, clientelismo, sobornos, extorsión y malversación de fondos.

“Hay una amplia variedad de ámbitos en el sector de la educación que pueden ser afectados por la corrupción, incluyendo el financiamiento; reclutamiento, nombramiento y promoción de maestros; su comportamiento (ausentismo, plazas fantasma, obtención de honorarios ilegales); contratos para la construcción de escuelas; producción y distribución de libros de textos; alimentación; fraude académico, etc. El enfoque difiere de país a país”, enfatiza vía electrónica Muriel Poisson, coautora de la investigación, junto a Jacques Hallak.

Reconocen que el tema no es nuevo. En 1968, Philip Coombs, quien era director del IIEP, hizo un diagnóstico que fue publicado con el título Crisis en la educación mundial. Desde entonces han pasado varias décadas, y aunque se han puesto en práctica algunos correctivos éstos no han sido significativos. Es por esto que en el 2001 el IIEP comenzó el proyecto Ética y corrupción en la educación. Contaron con el apoyo de instituciones de 25 países, entre éstas, ministerios de educación, universidades, investigadores y miembros de organizaciones de la sociedad civil. Los resultados de seis años de trabajo comprenden 60 países y fueron recopilados en el informe que Unesco presentó a principios de junio de este año.

Triste panorama

Observadores de los sistemas educativos notaron hace décadas prácticas anómalas en el uso de los recursos: nombramientos, utilización y pago de maestros en Brasil; plazas fantasmas de maestros en Indonesia; producción y distribución de libros de texto en Filipinas; uso privado de carros oficiales de la educación pública en Haití o el caso de escuelas técnicas y vocacionales de países en desarrollo que reciben fuera de tiempo grandes cantidades de equipo y materiales así como computadoras inservibles. “De cualquier manera, la corrupción en educación ha sido cuidadosamente ignorada por varias décadas (y permanece)”, anota el informe.

Los datos actuales evidencian que en India, por ejemplo, engañar es una práctica usual. Cuando las universidades tratan de resistirse, los estudiantes protestan y demandan su ‘tradicional’ derecho a engañar.

En algunos antiguos estados soviéticos la admisión a las universidades se determina, en muchos casos, por los buenos contactos que los aspirantes tengan dentro de la institución. Quienes sobornan o tienen influencias con las autoridades académicas son admitidos, sin tomar en cuenta su rendimiento académico. Un estudio llevado a cabo en Ucrania muestra que las principales áreas de corrupción en el sector educación en este país incluyen a las universidades estatales que controlan la licencia y acreditación, donde se requiere (con algunas excepciones) algún tipo de soborno.

Los medios de comunicación de Polonia han denunciado la adquisición de materiales educativos por medio de empresas de amigos de los funcionarios, apropiación de equipo escolar, sobornos para obtener mejores calificaciones o se obliga a los estudiantes a tomar clases privadas con sus propios maestros.

Focos de corrupción

> El informe destaca 10 áreas donde la mala práctica puede ser identificada:
Recursos financieros (transgredir reglas y procedimientos, especulación de costos y actividades, malversación).

> Cuotas de subvenciones específicas (becas, subsidios, etc; favoritismo, nepotismo, sobornos, discriminación política, social y étnica).

>Construcción, mantenimiento y reparaciones escolares (favoritismo, manipular datos, sobornos, entregas fantasmas).

> Distribución de equipo, muebles y materiales, incluyendo transporte, libros de texto, comedores y comidas escolares.

> Libros de texto (fraude en la elección de los autores, ignorar las leyes de derechos de autor).

> Nombramientos de maestros y directores (transferencias y promociones, pago y entrenamiento, falsificación de credenciales, uso de diplomas falsos).

> Comportamiento de los maestros, mala conducta profesional (maestros fantasmas, abstencionismo, pagos ilegales para hacer exámenes, sobornos para ingresar en una institución).

> Sistemas de información (manipular datos, seleccionar y suprimir información, irregularidad en producir y publicar información, pagar por información que debería ser dada gratuitamente).

> Exámenes y diplomas (venta de información, exámenes fraudulentos, sobornos, credenciales falsas, plagio, investigaciones fraudulentas).

> Acreditación de instituciones (favoritismo, sobornos, regalos).

La tutoría privada no es negativa en sí, dice el análisis. Por medio de ésta se busca fortalecer la formación de los estudiantes. Es considerada una práctica antiética cuando es impuesta por los maestros como un requisito para acceder a mejores notas o a un grado superior. En muchos países, son propuestas por tutores individuales o pequeños centros que se dedican a esta labor.

Fenómeno universitario

El mercadeo de la educación superior es otro tema al que se refiere el estudio. Cita el caso de prestigiosas universidades en el Reino Unido que ofrecen nuevos y “costosos” grados para incrementar sus ingresos y en las que los estudiantes extranjeros pagan mucho más que los locales. Menos del 10 por ciento de éstos contribuyen más al financiamiento de esas casas de estudio que todos los estudiantes británicos juntos. Éstos pagan poco más de mil dólares al año mientras que los extranjeros entre US$8 mil y US$20 mil por los mismos cursos. Casos similares se dan en Australia.

En Estados Unidos firmas de Internet venden investigaciones para los universitarios. Con el crecimiento de la red mundial de información, el plagio tiende a crecer en muchos sentidos.

Las evaluaciones periódicas también pueden ser vulneradas. En algunos países, los trabajadores filtran los contenidos de los exámenes; otro fenómeno es el uso de centros fantasmas dirigidos por examinadores corruptos donde los candidatos hacen los exámenes con ayudantes. Se ha dado también la intimidación a los vigilantes de las pruebas, así como prácticas fraudulentas durante la corrección, falsificación de expedientes, venta de plazas a estudiantes no admitidos y la emisión de títulos falsos.

Guatemala no figura como caso particular, aunque esto no significa que muchas de esas anormalidades no se pongan en práctica.
Un momento para respirar
La educación ética es básica para prevenir la corrupción, para fomentar actitudes que no permitan tolerarla.

“La corrupción generalizada en la educación no sólo cuesta a nuestras sociedades miles de millones de dólares sino que socava seriamente los esfuerzos para dar una educación para todos”, expresó el director general de Unesco, Koichiro Matsuura, durante la presentación de la investigación. “Tenemos que poner barreras”, dijo. También destacó la necesidad de voluntad política en las altas esferas gubernamentales.

Las estrategias efectivas para mejorar la gobernabilidad, transparencia y responsabilidad en la educación se basan en los mismos principios para todos los países: establecer sistemas de regulación, rigurosas capacidades directivas, establecer controles sociales sobre el uso de los recursos, normas y regulaciones claras, procesos transparentes, políticas específicas y la distribución de responsabilidades entre los diferentes actores. Destaca la importancia de involucrar a todos sectores: la parte administrativa, los padres, maestros y organizaciones de la sociedad civil.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com