Semanario de Prensa Libre • No. 132 • 14 de Enero de 2007

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D mundo

Corazón francófono
La provincia de Quebec, en Canadá, se ha mantenido fiel al idioma heredado de sus ancestros franceses

Por Ingrid Roldán

Como una enorme isla ligüística, Quebec se mueve en el norte del continente americano al ritmo del que considera su idioma materno, el francés. Es la única región de Canadá que lo tiene por lengua oficial, aunque muchos adolescentes coquetean a diario con el inglés, un idioma que hablan entre amigos.

Este territorio, fronterizo con Estados Unidos, limita también con Ontario, Nuevo Brunswick y Labrador. Abarca 1,357.812 kilómetros cuadrados, lo que, según la página oficial de Quebec, comprende tres veces la superficie de Francia y siete la de Gran Bretaña. Ríos y lagos son parte de sus características. Colinda con el estrecho de Hudson hacia el norte; el río y el golfo de San Lorenzo al sur, y las bahías James y Hudson al oeste. El río San Lorenzo sirve de conexión entre el océano Atlántico y los Grandes Lagos. De éstos se desprenden gran cantidad de lagos y ríos de menor tamaño. “La superficie de bosques de Quebec es equivalente a las de Suecia y Noruega juntas”, agrega la página.

Sin embargo, la mayor parte de su población, 80 por ciento, vive en ciudades y pueblos a lo largo del San Lorenzo. Su demografía es de unos 7 millones, de los cuales 700 mil son inmigrantes. Sólo en Montreal y sus alrededores habitan 3.4 millones de personas. Es la mayor ciudad de la provincia y también una de las más grandes de habla francesa en el mundo.

Aires de independencia

Canadá está integrada por 10 provincias y tres territorios, Quebec es uno de éstos. Su nombre deriva de la palabra micmac (antiguo grupo étnico) Gepèèg, que significa: estrecho. También se dice que los indios llamaban al lugar kebek.

En 1534, el explorador francés Jacques Cartier llegó al lugar y marcó la primera presencia europea en los márgenes del río San Lorenzo. La ciudad se formó a partir de un núcleo de franceses que arribó tiempo después.

Fundada en 1608, la urbe dio origen a lo que se conoció como Nueva Francia. Durante la colonia, la urbe fortificada se convirtió en un importante centro militar, comercial, administrativo y eclesiástico. Un muro de piedra, construido hace más de 300 años, rodea el área antigua de la actual ciudad. Fue designada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en 1985.

En sus inicios, tal joya no podía permanecer ajena del gusto británico. Las rivalidades entre franceses e ingleses dieron origen a la Guerra de los Siete Años, que tuvo como resultado que la metrópoli cayera en las manos de las fuerzas británicas en 1759. Con el Tratado de París, en 1763, Nueva Francia pasó a ser colonia británica. Pero, en 1774, los ingleses dieron el reconocimiento oficial al derecho civil francés, en el Acta de Quebec, y garantizaron la libertad religiosa, así como el uso de la lengua francesa.

En la región...
> El celo por la difusión del francés ha hecho de Quebec la segunda región del mundo donde se habla este idioma y la mayor de América.

> El 80 por ciento de la población vive cerca de las orillas del río San Lorenzo, que atraviesa el territorio.

> El 12 por ciento de su superficie terrestre está cubierta por agua dulce. Tiene más de 130 mil ríos y un millón de lagos.

> Tiene más de siete millones de habitantes, la mayoría francófona que desciende de los colonos que llegaron de Francia en los siglos XVII y XVIII.

> Las personas de habla inglesa son descendientes de inmigrantes británicos que abandonaron Estados Unidos después de la Guerra de la Independencia. También los hay de otros orígenes.

> La población también incluye a unos 600 mil inmigrantes de Europa, África, América Latina y Asia.

> Tiene una importante población indígena con 72 mil 770 amerindios y 10 mil 55 inuits.

En 1791, muchos ingleses que llegaron de Estados Unidos se establecieron en la región occidental. Se creó el Alto Canadá (en Ontario) y el Bajo Canadá (Quebec). No fue sino hasta 1837 que ambas regiones se unieron de nuevo y dieron origen al actual Canadá. Quebec alcanzó un alto desarrollo industrial en los años posteriores.

Pasó más de un siglo hasta que, en 1960, el área entró en otro período de transición, la denominada Revolución Tranquila: alcanzó una rápida expansión económica, se dio la democratización de la educación, se impulsó un más fuerte orgullo nacionalista y se reorganizaron las instituciones públicas acorde a las exigencias de la sociedad contemporánea. Esto dio origen a un período de tensión política con el resto del país, debido a que los québécois intentaron ejercer un mayor control en su economía e instituciones.

En la mencionada página web se afirma que si bien Quebec no es un país, tiene una economía comparable a la de Portugal: “Ocupa el puesto 41 en la clasificación mundial y el puesto 21 respecto a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En cuanto al Producto Interno Bruto (PIB) por persona, puede compararse a los de Alemania e Italia, y supera incluso al de España”.

La página de la Embajada de Canadá en Guatemala también aporta importante información. Según ésta, Montreal ha desarrollado industrias competitivas en los campos aeroespacial, aeronáutico, farmacéutico, así como en los sectores de las telecomunicaciones, la energía y el transporte. Quebec exporta cerca del 14.4 por ciento de la producción mundial de electricidad.

Los aires de independencia habían permanecido tranquilos hasta 1980 cuando tuvo lugar un referendo provincial que trataba de la situación de Quebec con el resto de Canadá, su soberanía o su asociación. Los separatistas, liderados por René Lévesque, buscaban la independencia. Sin embargo, la mayoría de ciudadanos rechazó la separación y volvieron a oponerse en 1995. Mover las aguas tuvo su efecto. El 30 de octubre de 1995, menos de un mes después del referendo, el Parlamento de Canadá aprobó una resolución en la que reconocía a Quebec como una sociedad distinta.

Más de 10 años después, el 22 de noviembre de 2006, el primer ministro Stephen Harper presentó una moción, ante la Cámara de los Comunes, con el propósito de considerar a la provincia francófona de Quebec como una nación dentro de Canadá. Tal iniciativa responde, según las agencias internacionales de noticias, a las inquietudes del partido separatista Bloc québécois que pide aceptar a su región como nación independiente. La iniciativa de Harper busca: “reconocer a los quebequenses la constitución de una nación dentro de una Canadá unida”. Tal iniciativa también se encamina a evitar la secesión y destaca el papel de Quebec en la historia de Canadá.


   

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