Tras las huellas
Con libreta, cámara de video y largavistas, algunos
investigadores privados vigilan a sospechosos, mientras otros
urgan entre miles de documentos para encontrar evidencias
Por Francisco Mauricio Martínez
Fotoarte: Mynor Alvarez
Al empezar la conversación, el teléfono
celular del investigador suena. Disculpe, expresa. “Mirá,
estoy ocupado, pero te adelanto que la persona no tiene arraigo;
después te explico”, responde y concluye la llamada.
Enseguida, continúa la plática. “Como usted
verá, nuestras oficinas no tienen rótulo ni mucho
menos publicidad”. El aparato vuelve a sonar, observa el
número del cual proviene la llamada, presiona un botón
y el móvil se queda en silencio. “Las personas a quienes
prestamos nuestros servicios son las que nos divulgan”, afirma.
El celular repica una vez más, lo mira y le quita el volumen
al timbre.

|
“Así es este trabajo.
Los horarios son irregulares y la comunicación debe ser
constante. A veces, hasta puede resultar peligroso, por eso no
es correcto dar a conocer nuestra identidad. El anonimato es una
de nuestras armas”, confiesa este investigador privado que
después de graduarse de abogado y notario en la Universidad
de San Carlos de Guatemala, Usac, decidió especializarse
en una universidad europea de investigación criminalista. “La
tarea de vigilar y buscar evidencias muchas veces se hace en horas
inhábiles. Durante la noche, fin de semana y hasta afuera
de la capital”, agrega este ex policía que tiene su
oficina en la zona 9.
La poca confianza que los guatemaltecos le otorgan a la investigación
que efectúa la Policía Nacional Civil (PNC), Ministerio Público
(MP), Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA)
y, durante los últimos meses, las instituciones relacionadas con la actividad
financiera del país promueven el florecimiento de empresas que se dedican
a la investigación privada.
En Guatemala existen, al menos, seis empresas y cubren todas las áreas.
Además, algunas policías privadas tienen una sección que
se ocupa de algunos casos, y un número no determinado de detectives que
trabajan en solitario.
Toda una carrera
El perfil de estos profesionales es tan heterogéneo como la diversidad
de tópicos por indagar, ya que, contrario a lo que la mayoría de
personas puedan creer, estos expertos no sólo se dedican a esclarecer
asesinatos, homicidios, secuestros o extorsiones. También abarcan otros
campos como fraudes, robos, problemas financieros, seguros y lavado de dinero.
Algunos son empíricos, por eso no es extraño encontrar ex agentes
de policías privadas, PNC y del Ejército. Los oficiales policíacos
nacionales y militares normalmente se incorporan después de retirarse
y/o jubilarse. Abrazan este trabajo como una segunda carrera. “Tienen mucha
experiencia de campo”, apunta Guillermo García, director de Conceptos
de Seguridad, S.A.
Pero el haber formado parte de las fuerzas de seguridad
no es garantía
para incursionar en esta área. Saúl Aldana, un ex oficial de la
PNC que ahora es investigador, asegura que los ejecutivos de esas empresas contratan
a los agentes luego de someterlos a varias pruebas. Una de ellas consiste en
investigar sus antecedentes y pasar la prueba del polígrafo (detector
de mentiras). “Los que tienen un historial gris u oscuro se descartan”,
detalla.
También se les somete a exámenes sicológicos para determinar
su personalidad. Al final, se quedan con los individuos que además de
honrados, se caractericen por ser ingeniosos, persistentes y asertivos. Aldana
explica que un candidato para este trabajo debe comunicarse bien y pensar fríamente. “Saber
hacer entrevistas es importante y esta habilidad se adquiere, generalmente, cuando
se ha tenido experiencia en carreras relacionadas con brindar seguridad”,
comenta.
Lo anterior también les permite cumplir con un aspecto esencial: tener
un banco de “contactos” que le facilite su labor. Los que se dedican
a esta profesión deben tener colaboradores en instituciones como la División
de Investigación Criminal, Dinc (antiguo SIC) de la PNC, MP, SAIA, Dirección
General de Migración e informantes en la calle, por mencionar algunos.
El director de Conceptos de Seguridad S.A, quien
es máster en Ciencias
de Seguridad, avalado por la Universidad de Cambridge, Estados Unidos, agrega
que cuando se averigua un hecho delictivo el trabajo no lo ejecuta sólo
el investigador, participan también peritos del área forense. Estos
especialistas indagan en la escena del crimen, es decir, toman fotografías,
huellas y muestras de cualquier fluido (sangre, saliva, semen, sudor). En este
grupo están los expertos en grafología (analizan escritura, colores,
tintas) y dactiloscopía (comparaciones de huellas).
La labor del indagador transcurre en diferentes
ambientes. Parte del tiempo lo pasan en una oficina donde hacen
constantes llamadas telefónicas y frente
a una computadora en busca de información sobre los antecedentes
de la persona a investigar, así como juicios legales y civiles,
números
de teléfono, registros de vehículos, ubicación
de empresas u oficinas. También la utilizan para intercambiar
datos con otros agentes.
Bajo la lupa
> Criminológicos. Se investigan homicidios, robos, amenazas, chantajes
y falsificación de productos.
>En
el área de división laboral averiguan duplicidad
de empleo, quebranto de secretos empresariales y profesionales,
verificación de estudios socioeconómicos, antecedentes
laborales, bajas fingidas por enfermedad o accidente.
> También localizan a deudores morosos, bienes, productos falsificados,
documentos y datos, vehículos, anónimos, llamadas telefónicas.
> De igual manera rastrean casos sobre conducta
conyugal, pruebas para separación y divorcio, infidelidad, conducta
prematrimonial, incumplimiento de pensiones alimenticias, situación
económica del cónyuge que recibe la pensión, pruebas
de paternidad (ADN), observación de conducta de menores (alcoholismo,
drogadicción, vigilancia).
> Documentos. Registro de la Propiedad, Mercantil, Civil (actas de nacimiento,
matrimonio, divorcio, defunción), bases de datos, insolvencias, domicilio
social.
> Las compañías aseguradoras, por lo general, requieren servicios
para verificar incendios y lesiones, fraudes sobre pólizas, localización
de mercancías, antecedentes fraudulentos.
> Tecnología: Inspección de micrófonos y líneas
telefónicas intervenidas, análisis de llamadas, videograbaciones,
rastreo vía satélite, elaboración y asesoría sobre
equipo electrónico especializado. |
Parte de su tiempo lo pasan lejos de sus oficinas
para hacer entrevistas o vigilar, lo cual hacen sólos, pero
en algunos casos es indispensable alternar el control con dos o
tres más para no despertar sospechas. “Los vigilados
no pueden toparse dos o tres veces con una misma persona”,
explica García.
Algunas de las averiguaciones traen consigo confrontación,
por lo que algunos detectives van armados; pero en la mayoría
de situaciones no es necesario, pues el propósito del trabajo
es recolectar información.
El seguimiento
debe ser discreto y a menudo se utilizan cámaras
de video, prismáticos y celulares con cámara.
Aunque hay ocasiones en las que se emplea tecnología
mucho más
avanzada como micromicrófonos (del tamaño de
la cabeza de un alfiler), y sistemas de escucha láser
con un alcance de hasta 500 metros.
Casos
usuales
Aunque en la actualidad no se exigen requisitos académicos
para ejercer como detective, muchos tienen algún grado
universitario para prestar un mejor servicio a sus clientes,
porque hay empresas de finanzas, contabilidad, crédito
comercial y seguros que requieren de sus servicios.
Juan Carlos Mata, un profesional graduado en auditoría y
que labora para una empresa de abogados ubicada en la zona 4,
cuenta que efectúa todo
tipo de investigaciones, pero las que más le encomiendan son las
que solicitan los inmigrantes. Ellos piden que se les informe con exactitud
qué están
haciendo sus parejas, regularmente esposa, con las remesas que les envían. “Si
las están utilizando en lo que tienen acordado y si sus hijos
perciben beneficios como educación y vestido. Este paquete también
incluye verificar la fidelidad”, indica.
Hay algunos que centran en el hurto de los derechos intelectuales
e investigan y documentan actos de piratería. “Esto
es frecuente en las marcas de ropa y música”,
comenta Édgar Barrios, investigador, abogado
y catedrático en esta área en la Usac. Los rastreadores
legales son empleados normalmente por los bufetes de abogados.
Aunque el mito que se tiene es que el investigador sólo
anda tras las huellas del criminal, lo cierto es que esta área
es apenas una parte de un mundo en el cual también caben
otras aristas, como esclarecer asuntos financieros.
También
están las indagaciones corporativas, las cuales
establecen si los empleados están robando mercancía
o información,
o si existe una facturación fraudulenta.
Asesinan
a gerente
Talento chapín
fuera de nuestras fronteras
En una multinacional,
dedicada al mercado energético en República Dominica,
asesinaron a un gerente cuando salía de la planta. Se
quiso simular que fue por robo, pero tres disparos en la cabeza
provocaron sospechas.
Al principio se pensó que podría
tratarse de una represalia debido a los cortes energéticos.
Cuando llegamos a la isla trabajamos junto al departamento de
homicidios de la Policía, y aunque no pudimos practicarles
la prueba del polígrafo a los tres sospechosos detenidos,
se nos permitió entrevistarlos.
Establecimos una relación
entre la administradora de la planta y uno de los proveedores,
de quien se especulaba utilizaba su empresa como frente para
actividades delictivas. Casi todo su personal de confianza
tenía
antecedentes criminales, por ejemplo su chofer, que había
sido deportado de Estados Unidos por narcotráfico y
portación
ilegal de arma de fuego.
Las pruebas poligráficas que le pasaron a la administradora
dieron como resultado que gastaba más de lo que devengaba.
Las preguntas fueron diseñadas para determinar si estaba
vinculada de forma anómala con el proveedor y el resultado
fue que mentía. Al día siguiente presentó su
renuncia, porque intuía el resultado.
Los ejecutivos de
la empresa no estaban muy convencidos y no aceptaron
que abandonara sus labores. Con las siguientes pruebas algunos
empleados confesaron conocer los negocio y contratos deshonestos
entre el proveedor y la administradora.
Al final se descubrió que el gerente asesinado, quien había
llegado a la planta dos meses antes con la intención de
acabar con la corrupción, tenía información
sobre los vericuetos de la pareja. El proveedor tenía
aspiraciones a una candidatura para diputado y sus planes financieros
estaban siendo afectados, cuando el ejecutivo comenzó a
cortar todas esas operaciones sospechosas.
En su desesperación
por evitar la pérdida de contratos decidieron acabar con
su vida. En este caso, la técnica de entrevistas sin utilizar
el detector con los detenidos produjo información importante
que sirvió para
elaborar los cuestionarios poligráficos que esclarecieron
las circunstancias del asesinato y de los autores intelectuales.
Las pruebas poligráficas también ofrecieron indicios
sobre una serie de robos y apropiaciones ilícitas que
ascendían
a más de US$300 mil cometidos por un círculo de
empleados vinculados a los responsables intelectuales del hecho
de sangre.
Juan Pablo Leonardo
Poligrafista. Conceptos de Seguridad
|