Semanario de Prensa Libre • No. 133 • 21 de Enero de 2007

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D innovación

Casas fuera de lo común
Sus paredes son hechas de materiales que ya nadie quiere, botellas plásticas.

Por Julieta Sandoval
Foto Jorge Castillo

Al ver estas viviendas parecen como cualquier otra. Sus puertas, ventanas y techos no muestran diferencia. Es hasta que alguien pone atención en las paredes que se da cuenta de algo especial, no son de block, ladrillo o adobe, son de botellas de plástico.

Esta nueva modalidad surgió en San Marcos La Laguna, Sololá, en donde la organización Pura Vida puso en marcha este tipo de edificación tras los desastres que causó la tormenta Stan.

Estas paredes muestran el ingenio que puede tenerse para solucionar problemas habitacionales y ecológicos. Arriba se observan las botellas que forman los muros. Abajo, el acabado final.

En este programa participa toda la comunidad, que aporta la materia prima. Para recolectar una buena cantidad de recipientes se efectúan las llamadas fiestas de reciclaje. Aquí acuden niños y adultos a intercambiar envases por cuadernos, lápices o azúcar, productos que dependerán de las donaciones que se reciban.

Mas no todo se trata de llevar los recipientes, ya que deben llenarlos con bolsas plásticas y envolturas de golosinas, hasta tener una consistencia apta para ser usados en la construcción. Una vivienda pequeña de 3 x 6 metros necesita de cuatro a cinco mil botellas, las cuales son colocadas para formar paneles sujetos con malla metálica. Éstas se colocan en los cimientos para levantar los muros, que son revestidos con capas de cemento para queden escondidos los envases. Para mostrar el material de las habitaciones, se deja un área al descubierto.

La construcción de una casa dura tres meses, desde la recolección de la materia prima hasta la pintura final, explica Roberto Mendoza, integrante de Pura Vida. Su costo total es de Q10 mil.

Mejora ambiental

La idea de estas viviendas no surgió de la nada. Al tener presente el problema que existe con los deshechos, pues el municipio al igual que otros ubicados a la orilla del Lago de Atitlán no cuenta con un vertedero de basura, se buscó la forma para utilizar los recipientes plásticos.

Con el apoyo de todos
Para concretar el proyecto participan entidades del Estado y privadas.

> El Ministerio de Ambiente ofrece orientación para mejorar el lugar. El Consejo Nacional de Áreas Protegidas, Conap, la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago Atitlán y su Entorno (Amsclae), de igual forma colaboran.

> Amigos del Lago brinda asesoría para que todos puedan informarse sobre los beneficios del reciclaje y proporciona educación a los niños en temas ambientales.

> La Municipalidad de San Marcos La Laguna proporciona alimentos de la canasta básica a cambio de botellas, así como energía eléctrica para las viviendas.

Fue así como primero se fabricaron unas bancas (instaladas en la biblioteca), como éstas dieron buenos resultados, se empezaron a levantar los muros, hasta construir viviendas. “La casas proporcionan un ambiente agradable cuando la temperatura es alta; su interior es fresco. Pero si la temperatura desciende, hay calidez”, explica Isabel Sancoy, propietaria de una de estas obras.

Susanne Heisse, coordinadora del programa, asegura que en San Marcos La Laguna se llevó a cabo el proyecto piloto; tres casas fueron construidas y cinco más están en camino.

En Panabaj los niños edificaron una habitación, lo que además les sirvió como terapia postrauma”, comenta Heisse.

“Ahora estamos listos para ir a otros municipios”, indica la coordinadora. Empezaron a capacitar a personas de San Juan La Laguna para que pongan en práctica esta idea. En este municipio todavía hay 20 familias viviendo en carpas, a ellas se destinarán las casas.

Con este proyecto, además de tener un lugar en donde residir, también se genera conciencia para cuidar el ambiente y saber qué hacer con objetos que ya no son útiles.


   

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