¡Sí se puede!
Es el único atleta especial del mundo que compite en Ironmans
El Ironman es una modalidad de triatlón
que consiste en hacer un circuito de cuatro mil metros de natación,
180 kilómetros de bicicleta y 42 de carrera. El máximo
de tiempo permitido para completar el recorrido es de 17 horas,
y mi mejor marca está en 11 con 52 minutos. La conseguí en
Brasil, mi competición favorita.
De niño era muy hiperactivo y comencé a
hacer natación.
El deporte me hizo sentir mejor física, emocional e intelectualmente.
Gracias al ejercicio mi cerebro recibe mejor oxigenación y pude dejar
la medicación que me daban para tenerme tranquilo y estudiar hasta sexto
grado de primaria.
A los 14 participé por primera vez en unas Olimpiadas Especiales en la
modalidad de natación, donde he representado muchas veces a Guatemala
en 400, 800 y mil 500 metros estilo libre. En competencias internacionales he
logrado ganar cinco medallas de oro, una de plata y otra de bronce.
Con el triatlón (mil 500 metros de natación, 40 kilómetros
de bicicleta y 10 de carrera) empecé más tarde, a los 19. Al principio
tenían miedo de que no fuera a ser capaz por lo que me pusieron dentro
de un equipo de relevos. Yo hacía el tramo de natación, pero mis
compañeros no me tenían confianza, así que probamos a que
hiciera las tres pruebas solo y sentí que sí podía. Para
ser ironman, que es mucho más duro, tuve que ir a Hawai, donde está la
sede del campeonato, y superar unas pruebas. Eso fue en 1998 y desde entonces
he participado en 13 competiciones internacionales. Soy el único atleta
especial del mundo que practica esta modalidad.
El deporte me ha llevado a viajar por todo el mundo y en algunos
lugares como Japón o Nueva Zelanda no me gustó competir, porque se maneja por
la izquierda. El año pasado también representé a América
Latina en una cena que organizó el presidente Bush para atletas especiales.
Ahora me preparo para los Juegos de Verano que se celebrarán en octubre
en Shangai. Allí competiré en natación y tendré que
enfrentarme a deportistas muy buenos. No quiero desaprovechar esta oportunidad
para pedir apoyo para las Olimpiadas Especiales, ya que necesitamos patrocinio
para poder viajar a China, y también la confianza de la gente. Necesitamos
que crean en nosotros como deportistas.
Eduardo Rodriguez,
33 años
Atleta con retraso mental.
La
vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras
alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y
heroicos. Cuéntenos la suya.
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