Semanario de Prensa Libre • No. 133 • 21 de Enero de 2007

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D salud
   > D portafolio
   > D historia
   > D fondo
   > D innovación
   > D mundo
   > D cultura
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


En primera persona

¡Sí se puede!
Es el único atleta especial del mundo que compite en Ironmans

El Ironman es una modalidad de triatlón que consiste en hacer un circuito de cuatro mil metros de natación, 180 kilómetros de bicicleta y 42 de carrera. El máximo de tiempo permitido para completar el recorrido es de 17 horas, y mi mejor marca está en 11 con 52 minutos. La conseguí en Brasil, mi competición favorita.

De niño era muy hiperactivo y comencé a hacer natación. El deporte me hizo sentir mejor física, emocional e intelectualmente. Gracias al ejercicio mi cerebro recibe mejor oxigenación y pude dejar la medicación que me daban para tenerme tranquilo y estudiar hasta sexto grado de primaria.


A los 14 participé por primera vez en unas Olimpiadas Especiales en la modalidad de natación, donde he representado muchas veces a Guatemala en 400, 800 y mil 500 metros estilo libre. En competencias internacionales he logrado ganar cinco medallas de oro, una de plata y otra de bronce.


Con el triatlón (mil 500 metros de natación, 40 kilómetros de bicicleta y 10 de carrera) empecé más tarde, a los 19. Al principio tenían miedo de que no fuera a ser capaz por lo que me pusieron dentro de un equipo de relevos. Yo hacía el tramo de natación, pero mis compañeros no me tenían confianza, así que probamos a que hiciera las tres pruebas solo y sentí que sí podía. Para ser ironman, que es mucho más duro, tuve que ir a Hawai, donde está la sede del campeonato, y superar unas pruebas. Eso fue en 1998 y desde entonces he participado en 13 competiciones internacionales. Soy el único atleta especial del mundo que practica esta modalidad.


El deporte me ha llevado a viajar por todo el mundo y en algunos lugares como Japón o Nueva Zelanda no me gustó competir, porque se maneja por la izquierda. El año pasado también representé a América Latina en una cena que organizó el presidente Bush para atletas especiales.


Ahora me preparo para los Juegos de Verano que se celebrarán en octubre en Shangai. Allí competiré en natación y tendré que enfrentarme a deportistas muy buenos. No quiero desaprovechar esta oportunidad para pedir apoyo para las Olimpiadas Especiales, ya que necesitamos patrocinio para poder viajar a China, y también la confianza de la gente. Necesitamos que crean en nosotros como deportistas.

Eduardo Rodriguez, 33 años
Atleta con retraso mental.


La vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y heroicos. Cuéntenos la suya.
Envíela a revistad@prensalibre.com.gt o por correo a 13 calle 9-31 zona 1, 9o. piso.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com