Semanario de Prensa Libre • No. 135 • 4 de Febrero de 2007

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D cultura

Festín de Arte
Fantasía, humor y romanticismo, en el Noveno Festival Internacional de Cultura Paiz

Por Inés Benítez

Peter Pan vuela sobre las calles empedradas de Antigua Guatemala. Allí lo esperan los amantes de Verona, Romeo y Julieta, junto a Giselle, la noble campesina convertida en espíritu danzante. De España llega una Cenicienta flamenca, y la envolvente magia de Las mil y una noches. La novena edición del Festival Internacional de Cultura Paiz es un festín de música y danza, aderezado con exposiciones, teatro, charlas, talleres y conferencias.

Una docena de países —de Europa y América— estarán representados durante 13 días de actividades, del 6 al 18 de febrero.

El baile fantástico y colorido de Peter Pan viene de El Salvador, de la mano de la Escuela Nacional de Danza Morena Celarié. Los montajes de Giselle y Romeo y Julieta correrán a cargo del Ballet Nacional de Cuba, dirigido por Alicia Alonso, y el Imperial de Rusia, encabezado por Gedimidas Taranda.

El ballet de María Carrasco presentará
su versión de La Cenicienta.

A la fantasía y el romanticismo de estas coreografías se une el humor de la ópera L’elixir d’amore (El elixir del amor), del compositor de Bérgamo Gaetano Donizetti, interpretada por la Compañía de Ópera del Festival y la música de su Orquesta Filarmónica. El director del coro, el guatemalteco Héber Morales, explica que “es un espectáculo cómico de una calidad muy alta, como todas las óperas de Donizetti”. La Ermita de la Santa Cruz vibrará durante dos noches con las sencillas melodías del canto lírico italiano. Las voces contarán la historia de Nemorino, un aldeano enamorado que compra un brebaje a Dulcarama, un trotamundos charlatán que vende pociones, para que le ayude a conquistar a la bella Adina, quien también es cortejada por el sargento barítono Belcore. A este último lo encarna Luis Felipe Girón May.

El coro, que representa aldeanos y soldados, tiene una participación bastante grande en el espectáculo. “La ópera es deliciosa, la puede disfrutar cualquiera”, comenta el guatemalteco Manuel Corleto, director escénico. La obra, un éxito entre finales del siglo XVIII y principios del XIX en Italia, gira en torno a un tema universal como es el elixir del amor, la bebida que nos permite ser irresistibles ante el ser amado. Corleto confiesa que la escenografía no ha sido tarea fácil. El teatro al aire libre impide el uso de telones y gasas en el escenario.

La Ermita de la Santa Cruz albergará también la actuación del Ballet Nacional de Cuba. Esta compañía presenta su versión de Giselle, su título más solicitado y aclamado internacionalmente. Con coreografía de Alicia Alonso y música de Adolph Adam, es un ballet romántico en dos actos que se inspira en una leyenda popular germánica.

Programa
> La música de la Orquesta Filarmónica del Festival inaugurará las actividades el martes 6, con un concierto dirigido por el inglés Julian Gallart, en el que participan la soprano rusa Valeria Stenkina y el pianista italiano
Daniel Rivera. El broche final lo pondrá la pieza El elixir del amor, el domingo 18.

> El menú es variado: un musical sobre Giuseppe Verdi, tangos de Argentina, una charla de fotografía, un monólogo de Cuba... El banquete cultural está servido en Antigua Guatemala.

> El precio de ingreso a las actividades oscila entre Q40 y Q500. Algunas son gratuitas, como un espectáculo de jazz que tendrá lugar en la Plaza Mayor. La idea del festival, que se efectúa cada dos años desde 1991, es acercar el arte a la población. Así lo afirma Ángel Arturo González, gerente de la Fundación Paiz para la Educación y la Cultura, quien destaca, asimismo, las actividades dirigidas a niños y estudiantes.

Desde más lejos llega el Ballet Imperial de Rusia. Su versión de Romeo y Julieta cuenta con música de Sergei Prokofieff y está dirigida por Gedimidas Taranda.

Aires flamencos

España impregnará de aire flamenco esta edición del festival. María Carrasco aterriza en la ciudad colonial con su compañía para protagonizar La Cenicienta, un cuento llevado a la danza que se presenta como una divertida comedia llena de imaginación y color. Su música es la única compuesta expresamente para un ballet flamenco infantil. Sus diseños de escenografía y vestuario son originales para la ocasión. Los españoles Hermanos Losada bailarán una versión, también flamenca, de Las mil y una noches.

No faltan los conciertos y recitales: las notas que manan del piano, violines eléctricos, saxofón y marimba son la banda sonora de esta fiesta de la cultura.

En esta proyección de expresiones artísticas e intelectuales no podía faltar el teatro. El grupo nacional Rayuela interpretará Medea, dirigida por Mercedes Fuentes.

Las ruinas de La Recolección serán testigas de la obra Entremeses Cervantinos, del Teatro Universitario de la Universidad de Guanajuato (México), dirigida por Eugenio Trueba Olivares. Este montaje ha sido la cuerda dominante y el tono mayor del teatro en Guanajuato, y generador a su vez, en 1972, del Festival Internacional Cervantino. Consta de un prólogo y los entremeses La guardia cuidadosa, Los habladores y El retablo de las maravillas.

Literatura

A la sombra de los volcanes también se respirará literatura. El mexicano Sergio Pitol (Premio Cervantes 2006) disertará la conferencia El taller del narrador, y el nicaragüense Sergio Ramírez hablará sobre la realidad y la invención literaria en su exposición Pasiones de la imaginación.

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