Cabellera "casi" natural
Las pelucas han sido usadas desde la antigüedad, primero como símbolo
de estatus y distinción, luego, como un accesorio de la moda o por motivos
terapéuticos
Texto Ingrid Roldán Martínez
Foto
Carlos Sebastián
Si el cabello es el marco del rostro, la peluca puede significar
parte esencial de la imagen. Sus usos son tan diversos como las
posibilidades que ofrecen, un ejemplo es el Santa Claus con su
frondosa melena blanca o un actor en el personaje de Jesucristo
en las representaciones de la Pasión en vivo que se llevan
a cabo en varios lugares de Guatemala. También sirven como parte del vestuario
en cine, teatro o televisión o en la vida cotidiana de muchas mujeres
y hombres que las utilizan como parte de su arreglo personal.
Historia de siglos
En el antiguo Egipto representaban un accesorio de acuerdo al estatus
de la persona o el medio en el que se desenvolvía. Debido
al caluroso clima, era común que los hombres del pueblo
evitaran tener el cabello largo y prefirieran rasurarse.

Uno a uno se tejen los
cabellos en una malla de seda; hacer una peluca o un bigote
postizo requieren de un minucioso trabajo al que Schuman
Internacional se dedica desde hace más de tres décadas. |
Las mujeres
optaban por el pelo corto. Sin embargo, el faraón o los
miembros de la realeza usaban pelucas en los distintos ritos a
los que asistían. Las fabricaban principalmente de cabello humano, la mayoría
de veces castaño o castaño oscuro, teñido
de negro o azul. Según la página web de Amigos de
la Egiptología, también es probable que hicieran
pelucas “baratas” con fibras de palma, o con lana.
De éstas no se conserva ninguna, pero de las primeras hay
muestras en varios museos.
El papel predominante de tales objetos en la indumentaria también
alcanzó a Europa.
Los romanos del siglo I a.C. preferían las cabelleras postizas rubias,
hechas con mechones de los germánicos bajo su dominio.
Un origen que se atribuye a la palabra peluca se refiere al siglo
XVI. Según
esto, proviene del francés perruque, que a su vez se deriva de perruquet
(loro), que los habitantes utilizaban para referirse despectivamente a los jueces,
abogados y funcionarios de justicia debido a su forma de hablar. Además,
se caracterizaban por sus extraños postizos. En español se transformó a
perruca para referirse al cabello de la nobleza. De ésta derivó en
el vocablo que hoy se conoce.
Los aristócratas franceses del siglo XVIII se caracterizaban por sus hermosos
rizos hechos a mano.
Más tarde, la costumbre se extendió a la unión americana
donde personajes como Thomas Jefferson y Alexander Hamilton se distinguían
por su “peculiar” peinado.
Ese mismo tipo de peluca —o uno similar— lo usan todavía,
como símbolo de su oficio, algunos abogados, jueces y oficiales en la
mayoría de los países de la Mancomunidad Británica de Naciones.
Siglo del desarrollo
No fue sino hasta el siglo XX que estos objetos adquirieron otras
dimensiones y diferentes usos, especialmente por motivos estéticos o terapéuticos.
Se ha hecho cada vez más común que hombres y mujeres tengan una
peluca en su guardarropa para disimular su pérdida de cabello, o en aquellos
que padecen enfermedades como el cáncer.
Después de la segunda mitad del siglo se popularizó su uso. En
los años 60 y 70, las damas las incluían cada vez más en
su arreglo personal y para ir a fiestas y otro tipo de reuniones sociales elegantes.
Artistas famosos como Andy Warhol encontraron en
tal elemento una forma de acentuar su imagen. Él comenzó a usarlas, al parecer, para ocultar su calvicie.
En la década de los 80 se convirtió en un accesorio distintivo
de su singular estilo. Falleció en 1987, pero quedó la pieza que
fue subastada el año pasado en la casa Christie's, de Nueva York, a 10
mil 800 US$.
Al natural...
> Una peluca es un gorro de cabello
sintético o natural, que se usa principalmente
por motivos estéticos.
> Muchos
hombres y mujeres usan pelucas para disimular
su pérdida de cabello. Los actores, para conseguir
mayor similitud con sus personajes.
> Sally
Beauty Supplies importa pelucas de cabello
natural y sintético, como las seis que viste
la modelo en las fotos. |
Cabello tras cabello En Guatemala, Schumann Internacional fabrica este tipo de producto
y lo exporta a España, Alemania, Brasil y Estados Unidos.
Édgar Schumann, fundador, aprendió el proceso en este último
país, donde vivió. Había emigrado muy joven a esa nación
pero años más tarde tuvo un accidente. Por recomendación
médica no debía estar mucho tiempo de pie, así que buscó un
trabajo donde pudiera permanecer sentado y lo encontró en una empresa
de productos de belleza y postizos.
De regreso a su país natal, estableció un negocio para dedicarse
a esa labor. Aquí se enteró, por un amigo, que estaban construyendo
el parque de diversiones de Walt Disney, en Orlando, y que necesitaban pelucas
para un pabellón donde colocarían maniquís de todos los
presidentes de Estados Unidos.
Schumann hizo una de Cristóbal Colón como muestra. Disney la vio
y la aprobó. Le pidieron que hiciera la de Abraham Lincoln, nuevamente
la aprobaron y le encomendaron hacer las 34 que necesitaban. Para fabricarlas,
usó pelo natural importado de Italia y en el pedido incluyó todos
los colores que ellos distribuían. Su trabajo fue tan minucioso que combinaba
hebras de distintos tonos para dar con el adecuado para cada personaje. El proceso
le llevó más de seis meses. Schumann quedó satisfecho con
el resultado y tiempo después viajó al famoso parque a ver el fruto
de su tarea que aún permanece expuesto.
Hoy, su mercado los constituyen estudios
de cine y televisión en varios
países así como para actores locales y grupos artísticos
del interior del país. |