Semanario de Prensa Libre • No. 135 • 4 de Febrero de 2007

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D mundo

Países ancianos
El 20 por ciento de la población italiana tiene 65 ó más años de edad

Por Julieta Sandoval

Dicen que el planeta podría tornarse gris, en alusión a que su población está envejeciendo, lo que causa una serie de dificultades para países pobres y ricos. En estos últimos, las calles y parques se ven más desolados; el deambular de personas mayores sustituyó a niños que jugaban.

El número de personas de la tercera edad aumenta cada vez más, en especial en países desarrollados.

Cálculos de las Naciones Unidas refieren que en la Tierra viven más de 510 millones de mujeres jóvenes y 540 millones de hombres en la misma etapa, lo que significa que aproximadamente una persona de cada cinco tiene entre 15 y 24 años, o lo que es lo mismo, que los jóvenes constituyen casi 18 por ciento de la población mundial. La mayoría de ésta, 85 por ciento, vive en países en desarrollo, de los cuales aproximadamente 60 por ciento se encuentra en Asia.

Según el Fondo de Naciones Unidas para la Población, existen 61 países que presentan tasas de fecundidad iguales o inferiores al nivel de reemplazo de la población. Casi todos son europeos. Se cree que en éstos habrá tantos ancianos de más de 60 años como adolescentes y niños menores de 14 años, por lo que el mundo estará al revés.

El estudio Envejecimiento mundial de la población: La problemática del éxito, explica que los hombres y mujeres de 65 años en adelante constituyen casi una quinta parte de los habitantes del llamado viejo continente y que dicha proporción va en aumento.

Los autores, Kevin Kinsella, de la Oficina del Censo de Estados Unidos y David Phillips, de la Universidad de Lingnan, en Hong Kong, manifiestan que dentro de poco en muchas naciones industrializadas habrá más abuelos que nietos.

Algo más
> Durante mucho tiempo se pensó que había una cantidad similar de hombres y mujeres en el mundo. Hoy se admite que nacen más varones que mujeres (105 por cada cien). Sin embargo, la mortalidad masculina, al menos en los países más desarrollados, es mayor que la femenina.

> Estudios demográficos detallan que para definir la población de un país como joven debe producirse la siguiente relación: por cada tres individuos que no lleguen a los 20 años, deben haber sólo dos que pasen de los 60. En cambio, un país se considera viejo cuando la relación se invierte; es decir, que por cada tres personas que pasen de los 60 años existan dos que no lleguen a los 20.

> Los países en desarrollo también están viendo envejecer a sus poblaciones, lo que causa nuevos problemas para las sociedades con pocos sistemas de asistencia pública. Para 2050, mil 200 millones, de los casi mil 500 millones de personas de 65 años de edad en adelante, a nivel mundial residirán en los países menos desarrollados.

Una salida al problema es que los países de baja fecundidad aumenten el número de hijos por familia, una tarea difícil. En Suecia se buscó hacer algo así al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y aunque se elevó el crecimiento demográfico, a los años volvió a caer.

Pero el envejecimiento demográfico no es sólo consecuencia de las bajas tasas de natalidad, también las mejoras en sanidad y atención médica que permiten que los habitantes vivan más años.

Italia es el principal país con una población “vieja”, (casi el 20 por ciento de sus moradores tiene 65 o más años de edad), seguida muy de cerca por Japón, Grecia y Alemania.

A mediados del siglo XX habían cuatro jóvenes por adulto. Las mujeres tenían entonces cinco hijos en promedio, en la actualidad es de 0.8 hijos por fémina. Muchos gobiernos europeos están preocupados por las dificultades sociales y económicas que conlleva el incremento en la proporción de habitantes en edad de jubilación, comparado con los de edad productiva. Los analistas ven pocas posibilidades de reducir la tendencia.

Las diferencias de edad de la población entre países desarrollados y subdesarrollados son notorias. Por ejemplo, en regiones latinoamericanas, la edad media es igual o inferior a 16 años, aproximadamente. Mientras que países desarrollados como Francia presentan una edad media igual o inferior a los 30 años.

Los analistas refieren que esta gran brecha se irá acortando, por lo que existirán en todos los países mayores grupos de edad avanzada.


   

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