Placidez verde a pocos pasos
Ubicado en el kilómetro 35 ruta
a Antigua Guatemala, en jurisdicción
del municipio de Santa Lucía Milpas Altas, los amantes de la naturaleza
encontrarán un verdadero paraíso.
Por Julieta Sandoval
Foto Carlos
Sebastián
El parque ecológico Florencia es un lugar
cercano a la ciudad, pero lo suficientemente alejado del bullicio,
gases contaminantes, tránsito, concreto y todo aquello que
estresa a los habitantes de las urbes. Es un sitio apto para descansar
y olvidarse de la rutina.
Recorrer sus senderos y observar el paisaje adornado
con los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango o la laguna artificial,
así como internarse en la arboleda, montar a caballo o simplemente
sentarse bajo la sombra de un ciprés para respirar aire
fresco, son algunas de las cosas que podrá hacer en este
lugar. En alguno de estos sitios encontrará ardillas o escuchará el
trinar de los pájaros.
También hay ranchos para que
las familias puedan comer y descansar, y áreas para acampar.
No se permite
El ruido estridente está prohibido —altos
volúmenes
de música o cohetes— pues atentan contra componentes
tan importantes como la tranquilidad y la paz del ambiente. La
diversidad de colores de las flores de algunos árboles contrasta
con el verde de los pastos.
La finca tiene una extensión de nueve caballerías,
pero el parque ocupa sólo el 10 por ciento. Un 80 por ciento
es bosque y el resto se ocupa para la siembra de productos no tradicionales.
Algunas plantaciones privadas la rodean, por lo que en una caminata
observará a los agricultores en sus labores diarias: el
cultivo de lechuga o rábanos.
Paz y tranquilidad
Un sitio apartado para que las personas tuvieran contacto con la
naturaleza y se oxigenaran fueron las principales razones de Filadelfo
Salazar para donar en los años 50 este terreno a la municipalidad de Antigua Guatemala, explica
Johann Oseida Cruz, gerente general.
Entre los proyectos a corto plazo que se piensan implementar en
Florencia está la
habilitación de áreas para deportes extremo, comenta Cruz. |