Semanario de Prensa Libre • No. 137 • 18 de Febrero de 2007

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D farándula

Alexandra de Dinamarca
La princesa que dejó de serlo
para casarse
Con suerte, y después de años de tristeza al dejar dos hijos en una situación de divorcio, Alexandra se casará con Martin Jörgensen, fotógrafo, 14 años menor que ella.

Por Redacción Revista D

De rasgos orientales, esta guapa mujer había perdido el gracejo de su gesto una vez supo de las aventuras de su marido, el príncipe Joaquín. El heredero al trono danés era tan aficionado a las fiestas nocturnas que los medios más populares lo habían retratado en momentos de euforia y desparpajo, y rápidamente corrieron como pólvora los rumores acerca de ciertas actividades extraconyugales que sugerían infidelidad.

Amor real que perdió el lustre

La felicidad compartida en imágenes de instantes, como la del baile del día de su boda en el Palacio de Fredensborg o el posado a la salida del Rigshospitalet, una vez Alexandra dio a luz a su segundo hijo, quedó relegada a un segundo plano cuando el lord danés Ove Ullerup anunció en rueda de prensa el divorcio entre los dos príncipes. Entonces, el Palacio Real de Amailenborg perdió todo su lustre monárquico para descubrir que, incluso entre reyes y príncipes, el amor entra en crisis.

El día de la boda fue un cuento de hadas para la princesa.

Llegó la felicidad

Mientras que el príncipe continuaba disfrutando de la noche, a Alexandra se le podía vislumbrar melancolía en cada uno de los actos públicos a los que asistía. Algo que superó conociendo al fotógrafo Martin Jörgensen, 14 años más joven que ella y quien dio un nuevo giro a su peculiar vida.

Decidida a impulsar la relación, Alexandra manifestó, a través de un comunicado de la Casa Real danesa, que contraerá matrimonio con Jörgensen el 3 de marzo en una ceremonia privada. Aunque para ello, y al tratarse de segundas nupcias, Alexandra Christina Manley dejará de ser miembro formal de la Casa Real y perderá su título de princesa.

Luego de la noticia, Dinamarca entera vivió con sorpresa, pero a ritmo de fiesta, el anuncio. Los nórdicos, que siempre admiraron a “la dulce china” por su porte, amabilidad y su saber estar, se rindieron ante la decisión tomada por la princesa de preferir el amor al dinero, el prestigio y los títulos.

Si tú me dices ven

Mantendrá el título de condesa de Frederiksberg. Empero, el matrimonio conllevará también desventajas económicas para ella, que a partir de ahora deberá pagar impuestos y el IVA, algo de lo que estaba exenta, aunque mantendrá su renta anual de casi dos millones de coronas (unos US$350) y la lujosa villa que su ex marido tuvo que comprarle cuando se formalizó el divorcio.

Alexandra, de 42 años y nacida en Hong Kong, y Martin, de 28 años, mantenían una relación no confirmada oficialmente desde hacía más de un año.

Joaquín, hijo menor de la reina Margarita II, y Alexandra solicitaron oficialmente el divorcio el 24 de marzo de 2005, seis meses después de anunciar su deseo de separarse de mutuo acuerdo.

La pareja, que tiene dos hijos —Nicolás, de 7 años, y Félix, de 4—, se casó en noviembre de 1995, y su divorcio fue el primero en la Casa Real danesa en los últimos 152 años.

Comentarios van y vienen

De todos era sobradamente sabido, y así lo estipulaba su contrato de divorcio, que si Alexandra volviera a casarse perdería su sueldo real, su título de Alteza Real y de princesa y pasaría a ser, según el protocolo, una persona sin distinciones o preferencias. El anuncio de esta acelerada boda ha dado paso a un sinfín de comentarios sobre qué motivos tendría Alexandra para decidir unir su vida a la del fotógrafo Jörgensen.

Los medios de información apuntan dos posibilidades. Se cree que la hasta ahora princesa esté embarazada y, por otra, se asegura que ha querido casarse antes de que el príncipe Joaquín anuncie su compromiso de boda, noticia que, según se comenta en distintos ambientes, se hará pública dentro de muy pocos días.

Alexandra, que tras la boda disfrutará de una pequeña subvención del Estado, según dispuso el Parlamento en noviembre del año 2004, mantendrá la custodia de sus hijos.

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