Semanario de Prensa Libre • No. 155• 24 de Junio de 2007

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D cultura

Libro-objeto
Un pequeño ejemplar con dibujos de Magda Eunice Sánchez

Por Silvia Herrera

Hoy que los libros comunes se han vuelto objeto de consumo, libros de usar y tirar, elementos prescindibles en los que la relación persona-objeto no va más allá de lo meramente funcional y ha quedado atrás el hecho de atesorarlos como amigos imprescindibles, el libro-objeto viene a recordar esa relación íntima con el amigo y compañero que siempre ha sido un buen libro.

Un libro-objeto no es un soporte de palabras es una secuencia de espacios desarrollados en cualquier sistema escrito, dibujado o pintado.

Un artista visual busca con este libro una fórmula de asociación y crea con asociaciones propias nuevas formas de expresión. Utiliza conjuntamente nuevos signos y símbolos, elementos fonéticos y visuales, elementos tipográficos. Valora la línea y la forma, el signo semántico como tal y el espacio o soporte donde va a desarrollarse la obra, hasta darle a la página la categoría de artístico en potencia, espacio donde se puede exhibir un trabajo. Por todo ello, junto al lenguaje semántico, busca el estético.

Después de la importancia que el libro-objeto ha adquirido en estos últimos diez años, y que Magda Eunice Sánchez recientemente ha optado por este tipo de obra, viene al caso proponer algunos comentarios que ayuden a comprender la intención de la artista y la naturaleza de este tipo de obras.

Los libros-objeto son de difícil ejecución, caros, minoritarios y, salvo alguna pequeña editorial marginal, la mayor producción son autoediciones de muy corta tirada y realizados con técnicas totalmente manuales. De éste que recoge dibujos de Magda y un poema se ha hecho una edición de 100 ejemplares, encuadernados a mano, en papel para acuarela.

Los dibujos son rápidos, casi bocetos, pues recogen el vuelo creador de la artista. El poema, cuyo autor no es conocido, siempre ha acompañado a la artista como una fuente de inspiración. Las medidas, la forma, los colores y los materiales empleados nos proporcionan una experiencia visual, táctil y hasta olorosa. Los valores de percepción, posesión, plasticidad y proyección individual son parte de su sentido.

Este pequeño libro de Magda permite que lo leamos viendo y que lo leamos leyendo, pues es un nuevo modo de proponer un diálogo visual. El usuario podría ojear y hojear la obra, hasta tenerla en sus manos o sobre una mesa, y alcanzarla y tocarla.

Ha sido una nueva manera de subvertir el tradicional acercamiento a la pieza apreciada: su dimensión táctil y, eso, más “objetual”. La búsqueda de un este nuevo soporte para sus creaciones, estuvo amparada por el tipo de discurso que había establecido o quería establecer. Algo cercano al relato, a la descripción. Esta pintora hizo frente a todas las imágenes que pasaban por su pensamiento sin encontrar signos lingüísticos capaces de describirlas con la precisión deseada, por eso mezcló dibujos con palabras. Magda buscó, como halló en ella misma, la manera en que el usuario digiriera de a poco su propuesta.

Este libro, como todos los libros-objeto ofrecen al lector-espectador, nuevas alternativas y, con ellas, potencian las posibilidades de comunicación de todos los géneros literarios y visuales, cuya estructura es formada por la suma de todos los elementos que lo integran. Un libro-objeto no es un mero soporte de palabras, es más bien una secuencia de espacios desarrollados en cualquier sistema escrito, dibujado o pintado. Por todas estas razones, un libro de éstos se puede considerar más internacional que el tradicional libro escrito, pues muchos no necesitan ser traducidos.

Aquí no se rechaza el lenguaje escrito. Magda hace de él un material más para realizar su trabajo. Y, de esta forma, este lenguaje que usamos a diario, acaba revestido de nuevas significaciones. El poema que dice:


Un hombre/(una mujer),
es un país
tiene el rostro de sus sueños
cuando llega a adentrarse
en su aventura
se le muere la muerte allá a lo lejos…

Es el relato que Magda recoge entre dibujos y páginas. El texto y la propuesta entera habla de las metas y de los proyectos, por eso es una unidad semántica que, metafóricamente, abre y cierra el ciclo de la vida.

Exposición y distribución de ejemplares en Carlos Woods, Arte Antiguo y Contemporáneo.

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