Semanario de Prensa Libre • No. 155• 24 de Junio de 2007

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D mundo

Seductores de profesión
Convertirse en un donjuán contemporáneo está al alcance de
muchos internautas que ponen su destino sexual en manos de expertos playboys

Por Alfredo Vicente

Sólo un clic. Apretar el botón izquierdo del mouse fue suficiente para Brian. Este sencillo acto le aseguraría una vida sexual en el futuro, o al menos así lo pensó éste y así lo creen cientos de hombres que a través de Internet adquieren los cada vez más populares servicios de “aprender a conquistar”. Lo que Brian desconoce son las largas noches que tendrá que pasar en bares y discotecas junto a aleros similares a él, para afinar el control de Cupido a través de docenas de interacciones con el sexo opuesto.

Adquirir el servicio de un seductor profesional le garantiza, si pone empeño, en varios meses “una mejoría en sus habilidades sociales” (lo cual no necesariamente quiere decir “una novia” o “sexo todas las noches”). Esto, sin contar con los cientos de dólares que tendrá que desembolsar periódicamente a los “expertos en seducción” que pululan por la red de redes.

Ross Jeffries, pionero de la comunidad
de seductores online


Desde magos, hasta albañiles, todos expertos

¿Por qué en Internet? Con el auge de la información que ofrece la telaraña electrónica, sin duda en los últimos cinco años la compra de feromonas ha dado paso a los emprendedores que, en su mayoría jóvenes o artistas sin preparación académica, aseguran que pueden convertir al más inepto socialmente en un hombre que el mismísimo James Bond envidiaría.

A estos gurúes se les conoce como PUAs (del inglés Pick up artists o maestros de la seducción), y han ido adquiriendo fama entre los diferentes foros de discusión dedicados al tema, ya toda una subcultura de internautas aficionados denominada “la sociedad secreta”. Tanto aprendices como maestros se ponen un apodo para salvaguardar su identidad en el mundo real, y ponen en práctica las diferentes técnicas de conquista, para luego, en los foros de discusión, colgar sus experiencias y compartirlas con otros usuarios. Sobrenombres como David DeAngelo, Juggler, Toecutter, Formhandle y Mystery son tan sólo la máscara de PUAs que, tras su pantalla, en la vida real ejercen como magos, malabaristas, mecánicos, estudiantes de secundaria, e incluso empleados de construcción. Sin embargo, cuando llega el fin de semana, estos mismos personajes se transforman en verdaderos playboys que, mediante seminarios y talleres, educan en masa a cirujanos, abogados, empresarios e incluso magnates que acuden a los hoteles donde imparten sus clases de ligue.

La mayoría de talleres son similares: el gurú se reúne el viernes con un grupo de adeptos, y durante toda la tarde les explica la teoría de la dinámica amorosa. En la noche salen de caza a varios clubes de moda en la ciudad, en donde los expertos demuestran en vivo a los estudiantes cómo deben de interactuar con el sexo opuesto para conseguir lo que quieren. Enseguida, éstos ponen en práctica lo aprendido, y el sábado por la mañana son corregidos por sus maestros. La noche del sábado, luego de haber repasado las enseñanzas en bibliotecas y cafés vespertinos, los alumnos, más confiados, son obligados a abrir conversaciones con veintenas de grupos de mujeres, hasta que refinen por completo sus habilidades. Después de finalizar el entrenamiento, los aprendices son invitados a un foro de Internet privado para “graduados” en el que los gurúes le dan seguimiento a sus andaduras. De esta manera, con US$1 mil 500, un fin de semana libre en una urbe cercana, y muchas ganas de seguir “practicando” tras el taller, los expertos aseguran que cualquier “desadaptado” puede convertirse en un “mojacalzones”.

De nerd, al mejor seductor del mundo

Esta es la historia de Neil Strauss, periodista de la revista Rolling Stone, quien en su libro El Método: la comunidad secreta de los maestros de la seducción al descubierto —basado en su vivencia real—, revela al mundo cómo pasó de ser un nerd con nulo éxito con las mujeres, a convertirse en una exitosa máquina de conquistas, muy al estilo Casanova. Style, como se le conoce en la comunidad de aspirantes a seductores en línea, confiesa que era un hombre que “nunca llegaba a nada con el sexo opuesto” y entraba en pánico al hablar con las mujeres; pero cuando se le asignó llevar a cabo un reportaje sobre el tema, dio en Internet con el anuncio de un taller de seducción impartido por un mago apodado Mystery, e inmediatamente se puso en contacto con éste. Tomó uno de sus talleres, y dos años después y, luego de conocer y experimentar con varios de los gurúes de citas, e inmiscuirse cada vez más de manera más profunda en dicha sociedad secreta, el mismísimo Style se convirtió en “el seductor número uno del mundo”, hasta superar a su mentor y aplicar sus técnicas de romance en gente famosa como Courtney Love, Paris Hilton y Britney Spears, sin contar la oportunidad de compartir secretos de ligue con la Madame de Hollywood Heidi Fleiss. Su retiro de la comunidad llegó cuando conoció a Lisa Leveridge, guitarrista de la banda de la viuda de Kurt Cobain, de quien asegura que se enamoró y motivó a lanzar el libro. En la actualidad, Style (Neil Strauss) es considerado como una leyenda de la talla de donjuán para la gran mayoría de novatos en el área. Se dice que Hollywood planea lanzar un filme basado en el ejemplar.

El Macho alfa contra el Buen chico

Entre las principales ideas que se mantienen en las diferentes enseñanzas de seducción, está la de erradicar la “programación social” de que los hombres deben ser caballerosos y colocar a la mujer sobre un pedestal. Al típico muchacho que regala flores, halaga e invita a cenar a las chicas que le gustan, lo apodan “chico bueno”, y es aquél a quien, según los PUAs, no le irá muy bien cuando de bajar calzones se trate. “Las mujeres aman a los bad boys que se dan su lugar y no les lamen el culo, porque expiran seguridad, masculinidad y son atributos que los chicos buenos no tienen. Pero estas características tú las podrás aprender sin tener que convertirte en un chico malo, en lugar de eso serás un chico Alfa (líder del grupo) a quien ellas y ellos admiran”, reza la página de bienvenida de una popular web de servicios de seducción, que además asegura que estas técnicas son “aplicables” para todas las culturas, incluida la latina.

Recursos de interés

>El libro El Método: la comunidad secreta de los maestros de la seducción al descubierto (Editorial Planeta), de Neil Strauss, se puede adquirir en varias librerías del país.

> Páginas de seductores:

www.fastseduction.com

www.sosuave.com

www.charismaarts.com

www.mysterymethod.com

www.realsocialdynamics.com

www.modeone.net

www.todoseduccion.com

www.seduccionlatina.com

www.seduccionsecreta.com.ar

Otra de su técnica es el social Proof (aprobación social), es decir, la creencia de que una mujer se verá atraída hacia un hombre si éste tiene muchos amigos, socializa con la gente del bar y es atractivo a otras mujeres. Asimismo, los maestros obligan a sus alumnos a utilizar la regla de “los tres segundos” —inmediatamente al entrar a un bar, entablar conversaciones con las mujeres sin pensarlo dos veces, y así hacerlo sucesivamente con docenas de ellas hasta lograr conseguir números de teléfonos, o, quién sabe, llevárselas a la casa en la misma noche—. En caso de que, a última hora, ya sobre las sábanas, la mujer ofrezca LMR (Last minute resistance, resistencia de última hora, término inventado por los internautas para referirse al cargo de conciencia que le entra a la chica por acostarse con alguien que acaba de conocer), el consejo de oro que impera en los foros de Mystery es: “Pórtate frío, dale la espalda... regresará a la cama como un cachorro a su amo”.

Modo uno: cuando
la honestidad contrarresta

Pero hay una escuela de seducción que no coincide con lo que se expone en la mayoría, pues varios internautas han desarrollado un nuevo enfoque de conquista que choca con la docencia de Mystery y compañía. De hecho, estos aprendices llaman a su método “seducción directa”, y al de sus oponentes “indirecta”. Alan Roger Currie, guionista de cine originario de Chicago, es el autor de Mode One: Let The Women Know What You Are Really Thinking (Modo uno: hazle saber a las mujeres lo que realmente estás pensando), el único libro de pasta en el mercado con filosofía de conquista “al grano”. Según nos respondió Currie por correo electrónico, la mayoría de libros sobre citas se enfocan en evitar el rechazo, o prevenir críticas por parte de las mujeres. “Mode One considera que tú no tienes control sobre lo que digan o piensen las mujeres, por lo tanto es elección del sexo opuesto no aceptarte, y por lo tanto está bajo control de la mujer”, afirma el experto. “Sin embargo, hay dos cosas que un hombre puede controlar efectivamente: Cómo desea comportarse con las mujeres, y hasta qué grado va a permitir que ellas se comporten con él”. La filosofía de Currie es simple: “Tienes que ser al cien por ciento tú. En la Biblia hay un dicho que reza: La verdad os hará libres. Cuando le expresas a una chica tus verdaderos pensamientos, deseos e intereses de una manera confiada, al grano, sin excusas, sin esconder tus intenciones, te sientes mucho más liberado”, puntualiza. Sorpresivamente, es Mode One uno de los escasos materiales de citas en el mercado que goza de buenas críticas por parte de la esfera femenina. “La mayoría de las mujeres disfrutan al leer mi libro. Lo que yo hago es enseñarle a los hombres a tener éxito con ellas sin ser manipuladores”, afirma el autor. Y en un país como Guatemala, asegura, esta filosofía tiene la misma validez, pues lo considera universal. “Digamos que conoces a Linda, y tú no sabes que es prostituta, pero la sacas a cenar y la tratas como una ‘reina’ para ‘ganarte puntos’, sin decirle tus intenciones de una manera clara, verbalmente. Supongamos que un mes después te das cuenta de que ella hubiera tenido sexo contigo en la primera cita si le hubieras pagado Q1 mil 750. ¿Cómo te sentirías? Perdiste mucho tiempo y energía y no era necesario. Nunca es bueno ‘comprar’ el interés de una mujer, ni hacerle creer que quieres algo que no es por pasar “inadvertido”. Ultimadamente, añade Currie, si somos honestos con el sexo opuesto desde la primera conversación y le hacemos saber lo que verdaderamente queremos (ya sea sexo, romance o ambos), aunque seamos rechazados, a la larga nos sentiremos a gusto con nosotros mismos.

Al final... el clic

“¿A quién creer?” “¿A quién no creer?”. “¿Cuánto debo gastar?” “¿Qué tipo de éxito con las mujeres quiero?” Este es el típico derroche de interrogantes que el lector se hará en el momento de investigar sobre las diversas corrientes para aprender a ligar, pues no sólo detrás de un famoso gurú se esconden fines mercadológicos y testimonios exagerados, sino que simplemente muchos hombres definen el éxito en materia de sexualidad en diferentes términos: algunos buscarán un romance con posible matrimonio, otros sólo querrán aventuras de una sola noche hasta que se aburran y quizás incluso una minoría únicamente pretenderá vencer su timidez en el momento de pedir un número telefónico. Por lo tanto, con la amplia gama de crecientes ofertas en el mercado de la seducción online, la decisión consistirá no sólo en investigar al maestro para comprobar su legalidad y veracidad, sino también en analizar si la filosofía del experto no choca con la ética del usuario, si las aspiraciones de conquista del comprador van en la misma línea que la que el servicio ofrece, y si se está dispuesto a poner en práctica las enseñanzas que adquirirá por una notable parte de su sueldo. La elección está a un clic...

Breve historia

Fue a principio de la década de 1990 que Ross Jeffries, un estudiante inspirado en las técnicas de la Programacion Neurolingüística —de Richard Bandler—, diseñó la Seducción Rápida, la corriente pionera de la comunidad online, basada en inducir atracción en las mujeres mediante patrones hipnóticos. Posteriormente, entrado el siglo XXI, diversos grupos de noticias en la red vieron el nacimiento de Mystery, quien por las noches compartía sus experiencias de conquistas, y dio nombre a la mayoría de técnicas de la sociedad secreta. El primer taller de seducción en vivo en EEUU fue impartido por Mystery, cuyo verdadero nombre es Erik Von Markovik y, acto seguido, otros usuarios como David DeAngelo y Juggler se fueron autoproclamando gurúes para ofrecer seminarios y demás servicios, tras años de experiencia en citas. En la actualidad, Mystery es considerado por varias revistas estadounidenses como el mejor maestro de seducción, y una búsqueda de Pick up girls (ligar con chicas) en Google trae 20 millones 500 mil resultados, con las primeras páginas de servicios de “aprenda a conquistar”. En el popular website de videos youtube.com, la misma búsqueda resulta en casi tres mil clips de usuarios que graban sus conquistas en la calle. En Latinoamérica, el mercado acaba de iniciarse, pero ya existe una “sociedad secreta” de aprendices y maestros de seducción que poco a poco recibe nuevos adeptos en foros de discusión. La primera escuela de playboys hispanos se llama Seducción Secreta, y es manejada por dos donjuanes argentinos que garantizan enseñar a vencer la timidez, el miedo al rechazo, y “cómo conseguir citas con mujeres”, entre otras cosas. Real Social Dynamics, una de las empresas estadounidenses líderes, ofrece llevar a cualquier parte del mundo —incluida Guatemala— un tutor de ligue, por US$2 mil pagados por adelantado.


   

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