Semanario de Prensa Libre • No. 139 • 4 de Marzo de 2007

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D deporte

Juego para invidentes
Los jugadores no observan el balón, sino que lo escuchan gracias a que tiene cascabeles en su interior. Es una actividad que requiere mucha concentración

Por Julieta Sandoval
Foto Carlos Sebastián

Goalball es una combinación de futbol, voleibol, boliche y baloncesto; se mezclan las reglas de estos deportes, adaptados para personas invidentes y con deficiencia visual.

Entre los beneficios que adquieren quienes practican este deporte está un aumento en la capacidad de concentración, pues ésta es vital para ganar un partido.

La disciplina surgió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el alemán Hans Lorenzen y el austríaco Seep Reindl, en 1946, lo inventaron como terapia para los lisiados en combate que tenían la dificultad de no poderse desplazar con facilidad en las canchas de futbol.

“En esta actividad, la buena constitución física y la excelente percepción auditiva tienen mucha importancia”, dice Jorge Mario Cifuentes, coordinador de deportes del Centro de Rehabilitación Integral del Benemérito Comité Pro Ciegos y Sordos de Guatemala. Él entrena a quienes desean integrar el equipo. Aunque no tiene visión, conoce el juego a la perfección, sus reglas y lo que se debe utilizar.

En Guatemala se empezó a practicar en 1998, pero de forma competitiva fue a partir de 2003. La edad de los integrantes no importa, en el seleccionado hay desde los 16 hasta arriba de los 40 años.

En qué consiste
> Dos equipos de tres jugadores. Todos ellos llevan los ojos tapados para que, tanto ciegos como deficientes visuales puedan competir juntos, según las normativas de la Asociación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA).

> El tiempo de juego es de 14 ó 20 minutos, dividido en dos partes de 7 ó 10 minutos. La cancha mide 9 por 18 metros, con porterías de 3 metros de ancho por 1.30 de alto, con tres divisiones para cada jugador.

> La pelota utilizada es de material sintético. El objetivo del juego es hacer rodar el balón a través de la línea de gol de los oponentes mediante un lanzamiento similar al utilizado en el boliche. Para hacer los tiros al marco contrario los jugadores se rotan, los oponentes tienen que impedir que el balón entre a su portería, por lo que se lanzan al suelo.

> La señalización de la cancha se hace en alto relieve para que los jugadores se den cuenta, por medio del tacto, en dónde situarse.

> Son nueve árbitros los que observan el partido, controlan tiempo y marcan faltas.

> Los partidos se efectúan en el Centro de Rehabilitación Integral, ubicado en las instalaciones del Hospital Rodolfo Robles.

Juan Fernando Lima, de 19 años, quien posee baja visión, es uno de los más recientes deportistas en haberse incorporado al equipo, juega junto a Víctor Hugo de León, de 44 años, quien es parte del goalball desde que inició en el país.

Como hay participantes invidentes y de baja visión, todos deben utilizar unos antifaces que no les permite ver, para garantizar así la igualdad de condiciones entre ciegos totales y deficientes visuales.

Beneficios del juego

Competidores y asistentes deben permanecer en completo silencio. “Cualquier ruido hace que los deportistas pierdan la ubicación”, explica María Ruano, instructora de orientación y movilidad en el centro, quien también tiene la función de arbitrar.

Se requiere una gran capacidad de orientación espacial para saber dónde estar situado en cada momento, en el lugar adecuado, con el objetivo de interceptar o lanzar el balón. También se desarrolla mejor la velocidad de desplazamiento en los movimientos.

Entre los beneficios psicológicos que adquieren quienes practican esta disciplina está aumentar la capacidad de concentración, vital para ganar un partido.

El goalball se juega en equipo, lo que mejora las cualidades de cooperación entre los integrantes.

A partir de 1976, esta actividad forma parte de los Juegos Paralímpicos, que es la competición olímpica oficial para atletas con discapacidades físicas, mentales y sensoriales. La Asociación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA, por sus siglas en inglés), que agrupa a más de 30 países participantes en deportes para invidentes, tiene un subcomité para la regulación.

Los equipos de Guatemala participan en el Campeonato Centroamericano. “Hemos sido campeones por varios años”, dice Víctor Hugo de León, al terminar una de las muchas prácticas que hace para jugar bien al goalball.


   

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