Un coreano al frente de la ONU
Ban Ki-Moon es un egresado de Harvard que dejó su
carrera diplomática, de 37 años, para asumir la Secretaría General de la ONU
Por Francisco Mauricio Martínez
Recuperar la credibilidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
es uno de los retos más importante que desde el inicio de su gestión,
el 1 de enero, se ha propuesto el nuevo secretario general de este organismo
mundial, el surcoreano Ban Ki-Moon (de 62 años). Con su ascensión
al poder se convirtió en el octavo líder que ocupa este cargo,
y el segundo de origen asiático después del birmano U-That, quien
lo hizo en el periodo de 1961 a 1971.

Ban Ki-Moon. |
El sucesor del ghanés Kofi Annan (68) llegó al
cargo tras haber experimentado una carrera diplomática de
37 años al servicio del
Gobierno de su país. Previamente, obtuvo el título de bachiller
en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Seúl en 1970,
y en 1985, una maestría en Administración Pública en la
Kennedy School of Government, de la Universidad de Harvard en Estados Unidos.
Ban
es descrito como una persona trabajadora, con una reputación
reconocida y un moderado que, sin embargo, no soslaya las confrontaciones.
De voz suave y mesurada, como un típico diplomático
asiático, es famoso por llevarse bien con sus colegas
y otros funcionarios. Pero su manera prudente genera algunas
dudas sobre si podrá ser bastante duro en caso sea necesario
para abordar las serias disputas internacionales.
Para desvanecer esta incertidumbre, Ban suele decir que Asia
es una “región donde la modestia es una virtud”,
lo cual no significa falta de compromiso y control. Se refiere
a una firme determinación para zanjar los asuntos sin
anunciarlo todo con “bombos y platillos”. En respuesta,
algunos diplomáticos consideran que esa moralidad es para “comportamiento,
no visión ni metas”.
En el organismo no muestran mucho entusiasmo con la elección
del asiático y algunos temen que Ban no tenga el perfil
y carisma suficientes para recuperar la moral en la institución,
tras los casos de corrupción, las divisiones entre sus
miembros y el bloqueo ante decisiones de relevancia, pese a que
en su discurso dijo que su objetivo sería “recuperar
la credibilidad del organismo”.
Causas del éxito
> Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad
estuvieron de acuerdo en elegir a un candidato asiático
después de largas disputas. Siempre tuvo el apoyo
de Kofi Annan, 53 países africanos y más
de 30 países latinoamericanos.
> Después
de la tercera y cuarta votaciones informales del Consejo
de Seguridad, los candidatos de Sri Lanka, India, Tailandia,
Jordania y Afganistán,
renunciaron a su propósito y expresaron su respaldo
a Ban con el fin de salvaguardar los intereses de Asia.
> Corea
del Sur no es un país grande, pero desempeña
un papel importante en la estabilización de la Península
coreana. Un surcoreano podría aprovechar el puesto
para solucionar el problema nuclear de la República
Popular Democrática de Corea y estabilizar la situación
de la península. > En los últimos años, Corea del Sur ha
intensificado sus actividades diplomáticas y ha tenido
algunos reveses. Todos los surcoreanos, incluido el presidente,
hicieron todo lo posible para promover la elección
de Ban. Las visitas del entonces aspirante a la ONU y a países
africanos también tuvieron un efecto positivo. |
Su papel ha sido clave en las conversaciones entre
Corea del Norte y del Sur y se le considera una persona próxima a
EEUU, luego de su paso por la Embajada en Washington. También
conoce los entresijos de la ONU gracias a su experiencia en la
embajada de su país en Nueva York. Le preocupan la paz,
seguridad, desarrollo, democracia, respeto a los Derechos Humanos
y del Derecho internacional.
Una
larga carrera
Diplomático de carrera, ha ocupado diversos
puestos en materia de desarme y de diplomacia internacional. De
2001 a 2003, fue embajador de Corea del Sur en la ONU y más
tarde fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores y Comercio,
por el presidente Roh Moo-Hyun, cargo que desempeñó hasta
2006, año en el
que abandonó su puesto para asumir el de secretario general
de la ONU.
Durante sus 37 años de servicio diplomático estuvo
en Nueva Delhi, Washington y Viena, y se ocupó de diversas
carteras. Se desempeñó como
asesor del presidente en cuestiones de política exterior y de seguridad
nacional, Viceministro de Planificación de Políticas y director
general de Asuntos Americanos. Su visión de una península de
Corea pacífica que cumpla un papel cada vez más importante en
pro de la paz y la prosperidad en la región y en el mundo, lo ha guiado.
Ban ha mantenido vínculos con la ONU desde 1975, año en que trabajó en
la División de las Naciones Unidas del Ministerio de Relaciones Exteriores
de su país. Su labor se amplió con el tiempo y desempeñó varios
cargos, tales como primer secretario de la Misión Permanente de la República
de Corea ante las Naciones Unidas en Nueva York, director de la división
de la ONU en la sede del Ministerio en Seúl.
El secretario de las Naciones Unidas también se ha ocupado de cuestiones
relativas a las relaciones entre las dos coreas. Como asesor especial del Ministerio
de Relaciones Exteriores, vicepresidente de la Comisión Conjunta Sur-Norte
para el Control de las Armas Nucleares, después de la aprobación
de la histórica Declaración Conjunta sobre la desnuclearización
de la península de Corea.
Ban Ki-Moon, quien entregará el cargo
el 31 de diciembre de 2011, heredó un organismo en transición
que cuenta con nueve mil empleados y un presupuesto anual de más de
US$2 mil millones de dólares. Así también
deberá atender las 18 operaciones de mantenimiento de la
paz en todo el mundo, que reúne a más de 90 mil cascos
azules, entre éstos los militares guatemaltecos que se encuentran
destacados en Haití (100) y en la República Democrática
del Congo (115).
|