Semanario de Prensa Libre • No. 140 • 11 de Marzo de 2007

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D cultura

Paint art en la publicidad
El arte del siglo XXI sigue una ruta abierta hace ya bastante tiempo

Por Juan Carlos Lemus

En los años sesenta, los artistas se dieron a la tarea de destruir los íconos universales (como el piano), se rebelaron contra la pintura formal encerrada en los museos; algunos abandonaron el óleo y la acuarela y emplearon hasta basura para pintar; arrancaron carteles para recrearlos en nuevos cuadros, usaron madera, asfalto, cera, el marco de una ventana, pompas de jabón que creaban nuevas sinfonías de silencio, loros disecados, cualquier pieza en desuso podría servir para expresar algo diferente a lo que dictaban los cánones. En Europa y Estados Unidos hubo sinfonías musicales producidas con el ruido de los ventiladores.

Mucho antes, los pintores hicieron aplicaciones y cambios drásticos, por ejemplo, el trazo de los pinceles sobre el lienzo se transformó en la salpicadura lanzada por Pollock.

Ya desde principios del siglo XIX, Yves Klain incursionaba en el body art al utilizar los cuerpos de unas mujeres como pinceles. Simultáneamente, el hapenning se expandía como una granada que estalla en todas direcciones.

Es así como podemos afirmar que el arte del siglo XXI sigue una ruta abierta hace mucho tiempo.}

Actualmente, los diseñadores estampan pinturas de Picasso en una corbata, se hacen bolsos con detalles de Klimt, almanaques con paisajes venecianos del siglo XV y, por supuesto, se utiliza el cuerpo femenino para dar a conocer algún producto. Este es el caso del paint art encomendado hace pocos días al artista Marvin Olivares. Invitado por el equipo creativo y de producción de Eco Young & Rubicam el cual es dirigido por Alfredo Monterroso, pintó ropa sobre el cuerpo desnudo de la modelo venezolana Irma Valbuena. El resultado: obras de arte efímeras, pero que quedaron registradas en las fotografías tomadas por José Luis Samayoa y que ahora aparecen en el calendario 2007 de Motocicletas Honda en Guatemala.

El pintor y su asistente, el también artista Luis Robles, utilizaron acrílico aplicado con pincel para “vestir” a la modelo, quien finalmente quedó con diseños de faldas, blusas, pantalones cortos y bikinis.

Acerca de la tarea, Olivares recuerda: “La pintura en el cuerpo o en el lienzo es una técnica antigua, es un ritual desde las cavernas, para ceremonias o para guerras. El tatuaje es como un pariente el body art, como un diseño fijo en oposición al que nosotros hemos practicado en la modelo, que es temporal”.

Por otra parte, en su recorrido por los primeros usos del pain art en la publicidad, Olivares tiene sus propios referentes. Uno de ellos, acaso el más importante, es el de un calendario creado por llantas Pirelli, en 1992 titulado La magia del horóscopo chino, en el cual se practica esta forma de expresión visual.

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