Presto non troppo
El lienzo de Quauhquechollan
Parte II
Por Paulo Alvarado
presto_non_troppo@yahoo.com
La reconstrucción de la historia contenida en este documento implicó,
por un lado, un proceso de restauración digital que ha subsanado y clarificado
la pintura original, bastante dañada por el descuido al que se vio sometida
con el paso del tiempo, sin necesidad de intervenir el propio objeto.
De otra parte, el hábil trabajo informático del equipo que dirige
Carlos Argüello permitió que el lienzo cobrara vida, por así decirlo,
al abrir el camino a la creación de un producto muy especial: el montaje
visual de la restauración junto con la interpretación narrada,
efectos de sonido y una banda sonora compuesta específicamente para el
montaje. El resultado es que ahora se puede “ver” y “escuchar” la
epopeya que cuenta el lienzo, en una recreación quasi cinematográfica.
Lo que el Lienzo de Quauhquechollan
nos dice, a casi cinco siglos de haber sido pintado, es que los
quauhquecholtecas jugaron un papel determinante en la configuración
inicial de la Guatemala colonial. Desde la toponimia que impusieron a gran parte
de los pueblos (el nombre del país mismo viene del vocablo náhuatl
Quauhtemallan...) hasta la herencia genética, originada en el establecimiento
de barrios y poblados por parte de los invasores mexicanos, que proveyeron a
los europeos con la parte sustantiva de sus efectivos de guerra, muchísimo
más abundantes que los españoles.
Además, en contradicción
con lo que insisten en repetir los libros de texto, confirma lo que testimonian
otras fuentes (que los historiadores no se toman la molestia de investigar o
de citar) en cuanto al rol de Jorge de Alvarado como el verdadero avasallador
de la anterior población guatemalteca y su estatus como el conquistador
español militarmente más exitoso de la época. La subyugación inicial de Guatemala por los ibéricos, entonces,
dependió de que contaran con una tecnología militar superior, tropas
a caballo y las rivalidades preexistentes entre los indígenas de estas
tierras. Pero el factor crucial fue la participación del cuantioso contingente
de aliados centro-mexicanos que guerrearon contra la gente que encontraron al
sureste del Suchiate.
Esta percepción de la “Conquista
española”, contada
por sus protagonistas más numerosos, es lo que presenta el lienzo. Un
desafío al oficialismo histórico y a los tradicionalismos en que
se basan muchas nociones actuales de lo que pretendemos ostentar como nuestra
guatemalidad.
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