Bella y cosmopolita
Estocolmo, capital de Suecia,
ciudad exquisita en gastronomía, en paisaje natural
y arte antiguo
Por Beatriz Rojo
Compuesta por 14 islas que se unen gracias a 53 puentes, ofrece
una variedad turística, comercial y gastronómica inigualable. Estocolmo, la
ciudad que vio nacer a Ingrid Bergman, tienta al visitante desde que pone un
pie en el lugar.
Mezcla de la decadencia de París con el cosmopolitismo de la Gran Manzana,
este lugar es uno de los lugares de visita ineludible para el viajero. Fundada
en la Isla de Stadsholmen, hoy conocido como el barrio de Gamla Stan (ciudad
vieja) se ubica entre el lago Malaren y el Mar Báltico, enclave privilegiado
que le sitúa como el puerto más importante de Escandinavia.
Proclamada en 1419 capital de Suecia, su posición estratégica le
ha permitido ser testigo de las relaciones entre los reinos daneses, rusos, noruegos
y finlandeses. Con el puerto de Göteborg en su haber, sobre el Mar del Norte.

Catedral de Estocolmo. |
Estocolmo transmite un halo de riqueza, orden, pulcritud y belleza,
al igual que sus habitantes, que van siempre a la última
moda y hacen gala de unos modales exquisitos. La ciudad al completo
es como la zona alta de otra metrópoli cualquiera. Se trata
del paraíso de los estetas.
El Palacio de Drottningholm, en la
actualidad residencia oficial de la Familia Real, es uno de los
edificios proclamados “Patrimonio
de la Humanidad” por la Organización de las Naciones
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Obra
del arquitecto Nicodemus Tessin, ostenta uno de los jardines más
frondosos y cuidados del planeta, de inspiración barroco-francesa.
Fue
el regalo de bodas que hizo el monarca Alfonso Federico a su esposa,
Luisa Ulrico de Prusia. Desde entonces, el Palacio no ha dejado
de admirar a súbditos y visitantes.
Gran espectacularidad muestra, a su
vez, el Cementerio del Bosque (Skogskykogarden), cuya construcción
fue adaptada a la naturaleza. Al contrario de lo que ocurre con
la mayoría de recintos
fúnebres, en éste se respira una paz y tranquilidad
inigualable.
Vasa y Skansen,
dos museos de altura
Los turistas no podrán pasar por alto la visita al Vasamuseet,
ubicado en la isla de Djugarden, barrio de Estocolmo que alberga
los museos más importantes de la capital, es como un pequeño
divertilandia de las tradiciones suecas.
El Museo Vasa es el más visitado de Escandinavia, con 18
mil visitas anuales, y en él, además del navío
del S. XVII, que se encuentra en perfectas condiciones de conservación,
se podrán observar los objetos que iban a bordo, desde plumas
y pergaminos hasta armas y ropajes. Se trata de un viaje al pasado,
al mundo de los vikingos.
También en Djugarden es de obligatoria asistencia el parque
temático Skansen, que reproduce los hábitos y maneras
de comportarse de los suecos en los últimos siglos. Con
150 construcciones procedentes de cada rincón del país,
podemos pasear por un pequeño pueblecito granjero o por
una población de ricas residencias nobles. Talleres de cuero, plata y cristal se encuentran reflejados en
uno de los museos más atractivos de Suecia, en el mejor
mercado de artículos navideños, decorativos y comestibles.
La gastronomía
> Estocolmo es una ciudad de
tradición hostelera. Ya en el siglo XVIII poseía 700 restaurantes,
uno por
cada 100 habitantes. Oferta que no ha parado de crecer en los últimos
años debido a su saneada posición económica.
> Los
comedores de pan habrán encontrado
su lugar de culto, pues cuentan con hasta 100 clases
del mismo alimento. El smörgas es el más
típico.
El reno asado, los arenques y el pescado ahumado harán las delicias
de quienes gusten del sabor del pescado fuerte aunque, sin duda, el plato
tradicional es el smorgasbord, bufé de muchos platos fríos
y calientes que se consume en domingo o en grandes ocasiones.
> Se compone de
arenques, gambas, salmón y otros pescados típicos
continuando por carne fría y quesos; para terminar
se sirven los platos calientes y la fruta. Las setas
y bayas son también características de
Estocolmo, siendo el filete de arce con salsa de grosellas
uno de los manjares estrella.
> El surstromming (
arenque fermentado acompañado de pan moreno, patatitas
y cebolla) es otra exquisitez digna de ser paladeada.
Aunque la ciudad cuenta con restaurantes de alta calidad
de toda clase de comida internacional, es una pena no
ingerir un perrito caliente en uno de los Korvkiosk,
puestos de comida desperdigados por toda la ciudad. |
Debido a la cantidad de opciones con que la ciudad
conquista y entretiene, es fundamental conocer los barrios y zonas
en que se divide, para poder hacer una cuidada selección de los lugares
que querrían ser visitados. Los barrios
El Gamla Stan, o Ciudad Vieja, se compone de estrechas
calles empedradas medievales que aún conservan el encanto de antaño.
Allí se puede ver el Palacio Real, de estilo barroco, que
esconde tras su fachada muebles de estilo gustaviano, bellos cuadros
y tapices, ropajes, armas e incluso las joyas de la Corona.
El Museo Nobel, inaugurado con motivo del centenario de los Premios,
en 1990, es interesante para los amantes de la ciencia y la cultura.
También una buena opción es hacer una visita a la
Casa de los Caballeros (Riddarhuset).
El Teatro Real, lugar de gran solera o la Real Ópera (Operhuset),
considerada entre las más bellas por sus dorados interiores
y sus enormes arañas de cristal, es otro de los lugares
que no podrán perderse.
En sus calles se mezclan palacetes con cafés, restaurantes
con librerías, iglesias, museos, anticuarios, tiendas… Es
seguramente el barrio más tradicional y encantador de Estocolmo.
El Djugarden es la otra zona que deberá conocerse, con los
museos más atractivos y con el Grona Luna Tivoli, el parque
de atracciones de la ciudad.
Los bohemios y jóvenes se enamorarán de Södermalm,
ubicado al sur, un barrio muy animado y divertido, que se divide
en la zona Katarina Sofía y María Gramlan Stan.
Gran cantidad de clubes nocturnos, tiendas y restaurantes dan la
bienvenida al turista con ganas de juerga. Es el punto de encuentro
de la juventud vanguardista.
Entre los barrios que deberá conocer
se encuentra el Östermalm,
lugar de residencia de la clase alta, donde se encuentran los mejores
restaurantes de la ciudad y las tiendas de Alta Costura. La plaza
más importante del barrio es Stureplan, sitio de diversión
de la juventud acomodada, de los famosos locales y de la familia
real sueca.
A unos pasos de la plaza se puede pasear por el parque “Humtegarden”,
donde está la Biblioteca Real (Kunglinga Biblioteket).
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