A propósito
Trabajadores nocturnos
Por Viviana Ruiz
Editora Revista D
Perturbación de las funciones psicofísicas debidas a la alteración
del ritmo circadiano (ciclo de sueño-vigilia, que se repite como una constante,
regido por un reloj biológico interno que indica cuándo despertar
y dormir) cuyas principales causas son los trastornos de sueño, las modificaciones
de los hábitos alimenticios y desajustes familiares y sociales son algunas
de las consecuencias que sufren las personas que laboran en horario nocturno.
Según el Código de Trabajo de Guatemala, este período es
aquel que se ejecuta entre las 18 horas de un día y las seis horas del
día siguiente.
La psicóloga clínica Norma Alvarado, quien fue entrevistada por
el periodista Francisco Martínez para el reportaje Dfondo de esta edición,
asegura que “la vida cotidiana del ser humano está programada para
desarrollarse de día”. Cuando no sucede de esta manera, el cuerpo
y la mente de los trabajadores reacciona de forma negativa.
A pesar de que no se cuenta con estadísticas que arrojen los datos de
cuántas personas laboran durante la noche, el censo nacional de empresas
locales efectuado por el Ministerio de Trabajo (MINTRAB) y el Instituto Nacional
de Estadística (INE), publicado en 2006, indica que en el país
operan 209 mil empresas de todo tipo, de las cuales 11 mil 280 están registradas
en la cartera de Trabajo y de éstas, el siete por ciento reporta que trabajan
de noche.
De esa cuenta, pilotos aviadores, médicos, operarios, empleados de funerarias,
guardias de seguridad y barrenderos, por mencionar a algunos, hacen su aporte
a la economía del país, mientras el resto de población se
deja caer en los brazos de Morfeo. |