Paparazzis al acecho
Las relaciones entre famosos y cámaras no es muy buena; sin embargo, las revistas del corazón pagan sumas millonarias por obtener la foto de una estrella fuera de los estudios cinematográficos
Por Redacción Revista D
Son como cualquier mortal: algunos están casados y tienen
hijos, otros no, sucumben a la moda, se pelean con sus parejas,
salen de parranda, envejecen... Pero las instantáneas de
estos momentos no se venden a precios estrambóticos si se
trata de Pepito, el chico del barrio, como de Brad Pitt o Salma
Hayek, ejemplos del star system del mundo de los sueños.
Porque es obvio que en Hollywood también hay linaje. No
es lo mismo ser actor que ser estrella.
Aquel es un profesional de la interpretación
que, con independencia de sus cualidades artísticas, jamás
llenaría
las salas de cine del planeta con su nombre en el cartel de una
película. La luminaria, en cambio, sí, y eso que
ni siquiera es preciso que sepa actuar, porque no vende tanto su
arte como su capacidad de encarnar una ilusión, de despertar
sueños en el espectador.
Las estrellas son el plato fuerte
de los paparazzi (reportero o fotógrafo de la prensa sensacionalista
que se dedica a perseguir a los personajes públicos en busca
de un artículo
o una fotografía más o menos únicos o escandalosos).
Imágenes, como las que a continuación presentamos,
son las que se pagan bien, muy bien.

Brad Pitt y Angelina Jolie. |
Brad y Angelina
Antes que estos dos sex-symbol se involucraran sentimentalmente,
ya eran objetivos claros para los cazadores de noticias. Después
de anunciar su unión, el asunto se volvió realmente
interesante. Ahora, cada movimiento de la pareja, así como
su atípica vida familiar (tienen tres hijos; dos de ellos
adoptados. Muy pronto un cuarto niño, también adoptado)
debe ser retratado sea como sea.
Claro, también son importantes los viajes que la Embajadora
de Buena Voluntad hace a las comunidades del tercer mundo, aspecto
que molesta mucho a Jolie, pues asegura que el trabajo que realiza
desde hace seis años para la Organización de Naciones
Unidas, no tiene nada que ver con el glamoroso mundo donde ejerce
su carrera profesional, lo que, sin duda, eleva mucho más
el precio de estas tomas.
Salma, una latina de lujo
Luego de su separación del actor y director
estadounidense Edward Norton, con quien convivió cuatro
años, mantuvo un vínculo durante un año con
su colega Josh Lucas. Después de eso, a la mexicana no se
le conoció pareja estable. Sin embargo, hace algunos días
la imagen de una mujer desarreglada, demacrada y embarazada se
posicionó de las páginas de las revistas del corazón,
era una foto de la chaparrita de oro.
Después la instantánea People confirmó la
noticia: Hayek espera a su primer hijo junto a su novio, el empresario
Francois-Henri Pinault, un francés de 44 años, jefe
del conglomerado de empresas de bienes de lujo PPR, a la que pertenecen
las compañías Ives Saint Laurent y Gucci, entre otras. Kirsten Dunst,
en la playa
La vida fuera de los reflectores y cámaras
de Kirsten no es usual sea retratada; sin embargo, cada vez que
se acerca el estreno de uno de sus filmes, los paparazzi corren
a buscarla. Recién la encontraron en una playa de California.
La rubia, que repite el papel de Mary Jane Watson, en la saga de
El hombre araña (a estrenarse el 19 de abril en Tokio),
descubrió a los reporteros, y a pesar de no quitarles las
fotos, les demostró su molestia, al levantar el dedo anular
de una de sus manos. Claro, después de haberse fumado un
cigarrillo.
Living la vida
loca, el dicho
de Lindsay Lohan
A esta actriz sí que la requiere la prensa
del corazón, y cómo no, siempre les ofrece lo peor
de su ser. Los problemas de alcoholismo y drogadicción de
esta joven estrella son la comidilla de siempre. A ella ya no parece
importarle cómo, cuándo, con quién y en qué estado
la retraten. Hay quienes aseguran que incluso les pasa un reporte
a los paparazzi de los lugares que frecuentará, pues así obtendrá más
publicidad. |