Semanario de Prensa Libre • No. 142 • 25 de Marzo de 2007

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D tiempo

¿Cómo usamos el tiempo?
La encuesta ENCOVI 2000 evidencia datos interesantes acerca de cómo se emplean las horas y los minutos en Guatemala

Por Ingrid Roldán Martínez
Imagen José Navarro

Desde que la persona se levanta cada mañana, la cuenta implacable de las manecillas empieza a correr. En términos generales, se ocupan un promedio de ocho horas diarias a labores dentro y fuera de casa, pero también se invierten decenas de minutos en el aseo personal, comer, trasladarse de la casa al trabajo. Basado en la Encuesta sobre Condiciones de Vida (ENCOVI 2000), del Instituto Nacional de Estadística, el sociólogo y antropólogo Danilo Palma-Ramos elaboró en 2004 un análisis de los datos estadísticos referentes al uso del tiempo en Guatemala, como parte de la agenda del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar. Presentó un estudio complementario como trabajo de ingreso a la Academia de Geografía e Historia de Guatemala en marzo de 2006, este último se publicará en la revista Anales, de esa institución.

El capítulo IX de la encuesta se refiere al uso del tiempo que hacen los miembros de las familias chapinas, que tienen más de siete años de edad. Incluye las ocho regiones del país, que comprenden todos los departamentos de Guatemala. Cada una con subdivisión urbana y rural. Dentro de éstas, las áreas de pobreza extrema, pobreza no extrema y no pobreza. La selección de los sectores se efectuó por medio de un muestreo aleatorio simple. En total fueron siete mil 276 hogares y 38 mil personas encuestadas.

En sus conclusiones, Palma-Ramos dice: “Como un reporte preliminar, el panorama resultante de ENCOVI 2000 muestra un modo de vida centrado en el mantenimiento personal y de la familia, con carga total de actividad y consumo de tiempo al presente —trabajar, dormir, comer, oficios domésticos— como lo exige la condición humana; y media carga hacia el futuro —la crianza de los hijos y su educación escolar—”.

Privilegiar el tiempo

Cada semana, una persona cuenta con 168 horas. Si de éstas se descuentan 49, de siete horas diarias para dormir, sólo quedan 119.

Tampoco de dispone de esa cantidad, porque se trabajan 40 horas (ocho diarias) de lunes a viernes. Sólo quedan 79.

Mario Mendizábal, de MD Consultores, recomienda que para trazar un plan del uso del tiempo es importante partir de un propósito personal y de lo que se quiere para el futuro. Demandan atención los distintos roles que el ser humano desempeña y que le dan sentido a su vida: el trabajo, la pareja, los hijos, el estudio, salud, religión, reuniones sociales y él mismo.

El tiempo se debe dedicar a cosas productivas. No significa que tengan necesariamente una recompensa económica. Estar en casa junto a los hijos o frecuentar amigos es enriquecedor para el ser humano.

La impuntualidad hace improductivo el tiempo de alguien más. “Como no apreciamos nuestro tiempo tampoco valoramos el de los demás”, comenta Mendizábal.
Quien no valora el tiempo se deja llevar por las circunstancias, no tiene claro el panorama para su futuro.

Resultados

Los datos de la ENCOVI 2000 se refieren al promedio diario por persona. Hay que tomar en cuenta que algunas actividades corresponden principalmente al área rural (traer agua o criar animales) y otras a la ciudad (ir al supermercado). También depende de las labores que desempeñan hombre y mujer:

  • 38 minutos, arreglo personal. El 93.1 por ciento dedicó este tiempo, tanto en el área urbana como rural, hombres y mujeres, en su mayoría del grupo no indígena (62.2 por ciento).
  • 3 horas con 12 minutos, deporte y actividades recreativas. 62.2 por ciento sí las realizan, tanto en el área urbana como rural, hombres y mujeres, principalmente de grupos no indígenas (66.8 por ciento), en edades de 7 a 17 años (49.3 por ciento).
  • 2 horas con 45 minutos, servicios comunitarios, altruistas, no remunerados. El 94.6 de los encuestados no lleva a cabo este tipo de actividad. De los que sí, la mayoría se encuentra en el área rural (58.7 por ciento), de los cuales 59.6 por ciento son hombres y 40.4 por ciento son mujeres, de grupos indígenas (52.7 por ciento), no pobres (45.8 por ciento).
  • 8 horas con 25 minutos, trabajo asalariado. De los encuestados, 80.7 por ciento no se dedica a esta actividad. Los menores de 18 años ocupan 8.3 horas y los mayores de 65 años, 7.9 horas.
  • 7 horas con 30 minutos, trabajo independiente (en su negocio, finca o parcela). De los encuestados, sólo 14. 6 generan sus ingresos de esta forma.
  • 5 horas con 50 minutos, ayudar en trabajos no pagados (fincas, parcelas o negocios en el hogar). Sólo el 10 por ciento se involucra en estas actividades, el mayor grupo es de 7 a 17 años de edad, con el 52.9 por ciento; le sigue de 40 a 65 años, con 37.2 por ciento.
  • 2 horas, tejer, bordar o confeccionar piezas de vestir para la familia. Sólo tres por ciento de los miembros de los hogares lo realizan. De éstos, 95.5 por ciento son mujeres.
  • 44 minutos, criar animales, 72.1 por ciento corresponde a mujeres.
  • 2 horas y 12 minutos, reparaciones en casa (eléctricas, de albañilería y plomería). Sólo 1.9 por ciento hizo esta tarea, de los cuales 82.7 por ciento son hombres.
  • 55 minutos, traslados al trabajo y regresar a sus viviendas.
  • 5 horas, estudios, que incluye el periodo entre ir al establecimiento educativo, recibir clases, regresar de él, hacer tareas u otro tipo de actividades.
  • 1 hora, limpieza de la casa. Sólo 12.5 por ciento se ocupó en ello, de éstos 80.2 por ciento eran mujeres.
  • 2 horas con 6 minutos, cocinar para la familia. Sólo el 19.8 por ciento de los hombres se encarga de ello, en contraparte al 80.2 por ciento de mujeres.
  • 37 minutos, lavar trastos, 97.3 por ciento de las mujeres se encarga de esta tarea.
  • 1 hora con 15 minutos, lavar y planchar ropa. El 73.9 por ciento no realizó esta tarea. De quienes sí, 95 por ciento fueron mujeres, la mayor parte entre los 7 y 17 años de edad (28.6 por ciento).
  • 15 minutos, recoger y tirar basura. De la tarea se ocupa 71.5 por ciento de mujeres. El 28.6 por ciento entre 7 a 17 años.
  • 50 minutos, acarrear agua. El 88.3 por ciento no le dedica tiempo a esto. De quienes sí, 81.8 por ciento están en el área rural, 72.6 por ciento son mujeres. Nuevamente la edad con mayor porcentaje es de 7 a 17, con 44.9 por ciento.
  • 1 hora con 30 minutos, cortar y recoger leña. La realizan principalmente en el área rural (81.8 por ciento) 66.8 por ciento de hombres y 33.2 por ciento de mujeres, en su mayoría menores de 18 años de edad (44.9 por ciento).
  • 4 horas con 12 minutos, cuidar niños. A la tarea se dedican principalmente mujeres (74.4 por ciento). Los rangos de edad con mayor porcentaje son 7 a 17 y 25 a 39 años.
  • 51 minutos, compras en las tiendas o el supermercado. El área urbana le dedica más tiempo a esto (58.2 por ciento), en su mayoría mujeres (64.6 por ciento), del grupo no indígena (68.1 por ciento), de 7 a 17 años de edad (36.4 por ciento), de estrato socioeconómico no pobre (61.2 por ciento).
  • 1 hora con 12 minutos, pagos de servicios de vivienda, electricidad, agua, teléfono, etc. El 98.5 por ciento no le dedicó tiempo a esto, principalmente en el área urbana (73.9 por ciento), del grupo no indígena (76.9 por ciento), del segmento no pobre (82.2 por ciento).
  • 10 horas, comer y dormir.

   

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