A propósito
Alternativa comercial
Por Viviana Ruiz
Editora Revista D
Desde el punto de vista del neoliberalismo, el Comercio Justo es una tautología, es decir la expresión de un pensamiento expresado de distinta forma, pues la palabra comercio implica un trueque voluntario entre dos partes, que no tendría lugar si ambas no creyeran que iban a ser beneficiadas.
Pero para las empresas que participan de éste, como la San Juan Bautista, la Tajumulco y la San Antonio Huista, tres asociaciones de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Productores de Café de Guatemala (Fedecocagua), pioneras en este tipo de intercambio, no se trata de una simple transacción que implica el precio objetivo por X producto sino de una relación de intercambio que garantiza una vida digna para los productores, que a su vez han respetado el medio ambiente y no han utilizado la mano de obra infantil; esto es parte de lo que explica Gemma Gil en el reportaje Dfondo de esta edición.
Y es que el Comercio Justo (FT, por Fair Trade) o Comercio Alternativo (AT, por Alternative Trade) es una iniciativa de los países desarrollados para establecer, con los denominados en vías de desarrollo, relaciones comerciales éticas y respetuosas.
Más que por las entidades oficiales o estatales, el Comercio Justo es impulsado y practicado desde 1964 por millones de personas solidarias en diversas partes del mundo. Si bien los productos líderes de este sistema eran los alimentos, café, por ejemplo, desde hace unos años los principios de éste empezaron a llegar a la industria textil. Según la investigación de Gil, hoy Guatemala aporta a nivel mundial 15 por ciento del volumen del grano en mención vendido como Comercio Justo. |