El mundo en un "click"
Estudiantes de escuelas del país se adentran en el campo cibernético
Por Lucy Calderón
Los pies de la pequeña Ana, de 6 años, todavía no llegan al suelo mientras está sentada, pero feliz frente a una computadora, colorea y aprende a dibujar con un programa digital, a la vez que se familiariza con el idioma inglés y el mundo de la tecnología, tal como lo hacen todos los niños en su escuela.
“Hace un año que contamos con 20 computadoras, lo que nos ha permitido impartir las clases de una forma innovadora y además acercamos a los estudiantes a los avances tecnológicos”, señala René Diéguez, director de la Escuela Rural Oficial Mixta José Ernesto Monzón, del caserío Sajquiyes, aldea Montúfar, San Juan Sacatepéquez. El establecimiento es parte de las denominadas Escuelas Demostrativas del Futuro (EDF).
Según cuenta la maestra Sandra Toxcón, tal es el entusiasmo e interés de los estudiantes por estar en contacto con el “ratón” y hacer los “clic” que les indique para efectuar la tarea del día, que sus 15 a 20 minutos diarios de “compu” no los cambian por nada. Los más pequeños hasta se molestan cuando se les indica que la clase ha terminado.

Ana Rompich, estudiante de preprimaria bilingüe, escucha las instrucciones de su maestra. |
Sociedad de la información
La tecnología está trasformando la cultura y la forma de vida de la gente, pero que esos cambios sean positivos depende de cómo se orienten en la enseñanza.
“La también denominada Red es como un mar de información y hay que obtener de ella sólo vasos con agua, es decir, la esencia de las cosas”, expresa el mexicano Manolo Guerrero, consultor en tecnologías web e integrante de la Internet Society, quien participó recientemente en Exponet.
Este uso racional de la tecnología también implica emplearla como una herramienta que facilite y posibilite el “aprender a aprender” de manera permanente, señala Lorena de Pastor, consultora en Gestión de Calidad Educativa del Ministerio de Educación (Mineduc).
Jesús de la Cruz Escoto, investigador de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), coincide en que el uso de la tecnología en la educación se enmarca en la construcción de la llamada sociedad del conocimiento o de la información, que más allá de sólo dotar a las escuelas del equipo necesario, debe abarcar el desempeño del profesorado como facilitador de la enseñanza y la interacción del alumnado con su entorno social.
De la Cruz añade que la educación debe responder a la transformación de paradigmas, a las exigencias de los mercados laborales actuales y al cambio de escenarios políticos y de diálogo entre las sociedades.
El máximo beneficio
Es vital la capacitación de los maestros a quienes se les está delegando el equipo que usarán los estudiantes, porque el mundo de la tecnología es de los niños y jóvenes de hoy.
“Ellos están dominando este campo, antes que los adultos e incluso que los maestros; conocen de programas y de todas las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Si los docentes se quedan atrás, además de correr el riesgo de ser evidenciados por sus estudiantes, volverán sus clases aburridas”, enfatiza María Eugenia Valdez, pedagoga con una maestría en Educación y Aprendizaje por la Universidad Rafael Landívar, quien labora como docente en la facultad de Humanidades de la Usac.
Christian van der Henst, webmaster guatemalteco con una década de experiencia en el campo educativo de América Latina, coincide con Valdez, al argumentar: “No se trata sólo de llenar un laboratorio de computadoras con conectividad a Internet. Hay que definir cuáles serán las actividades que se efectuarán con ese equipo y éste es el reto no sólo de Guatemala, sino de los países latinoamericanos que están acercando a la niñez y a la juventud a las TIC”.
Interculturalidad
> Lorena de Pastor, del Mineduc, señala que el modelo educativo reconoce por principio la heterogeneidad y la pluralidad de la comunidad, y propicia procesos participativos que favorecen la convivencia y las oportunidades de desarrollo a todos sus integrantes, en un marco de respeto, equidad y tolerancia.
> Con el uso de esta tecnología que conecta a los usuarios a diversas partes del mundo, también se propicia la interculturalidad.
> Édgar Choguaj, del Consejo Nacional de Educación Maya (CNEM), coincide con lo anterior, al expresar que esto sólo es posible si el uso de la computadora en el área rural sirve para recrear y valorizar la cultura de cada comunidad.
> “Recordemos que todas las culturas antiguas desarrollaron la tecnología, porque la misma deriva de la ciencia; pero hay que detenernos a pensar si la tecnología que hoy nos presentan ayuda a preservar el cosmos y la vida”. |
Para Francisco Ureta Morales, especialista en Psicología Educativa por la Universidad del Valle, los beneficios de la aplicación de la tecnología en el aula dependen de la forma en que el maestro organice el trabajo de sus alumnos, ya que es posible fomentar el aprendizaje solidario con tareas grupales.
La web, el correo electrónico y los salones de chat bien utilizados son herramientas de comunicación muy útil, pero su empleo requiere orientación adecuada.
Motivar a los docentes
“El papel del magisterio en la cultura de un país es tan crítico, que si no está dispuesto a vivir en continua capacitación para evitar darles material obsoleto a sus alumnos no debiera impartir clases”, indica Guerrero.
Para hacer menos tortuoso a los maestros su camino de acercamiento a las TIC, es necesaria la implementación de cursos de instrucción en distintos niveles, según los conocimientos que posea cada uno.
Van der Henst opina que a los docentes hay que enseñarles a sacar ventaja de las herramientas tecnológicas parar impartir sus clases. “No se trata de usar el Internet sólo para bajar datos, copiar y pegar. Ellos deben producir material educativo que puedan subir a la Red, y que luego sus alumnos puedan consultar. Las herramientas están disponibles y son gratuitas”.
Consideraciones vitales
Tanto estudiantes como docentes tienen que conocer los sitios donde pueden consultar información. Luego, convendría un curso de ética que incida sobre el uso correcto de esos datos, aunado a una instrucción sobre cómo analizar, sintetizar y ofrecer conclusiones.
¿Cómo evaluar?
La evaluación tanto para docentes como alumnos tiene que ser práctica. Sin embargo, todavía hace falta la sistematización del modelo de calificación de los cambios que se generen en forma académica y formativa, señala De Pastor.
También es necesario que las comunidades educativas construyan un plan a largo plazo para perseverar en el compromiso de continuar siendo los protagonistas de su propio desarrollo, indica la profesional, porque “la incorporación de las TIC en el aula significará con el tiempo no sólo profundos cambios en el sistema educativo, sino también en sus principales agentes”.
*Además investigaron este tema
German Ujpán, Érick Campos, Olga Villalta y Roberto Pérez. |