A propósito
Las mujeres y el tabaco
Por Juan Carlos Lemus
Coeditor Revista D
Cuando el cine se abrió a los ojos del mundo con entera seducción, aparecieron en la pantalla en blanco y negro glamurosas mujeres con el cigarro en mano. El perfil de sus rostros fue reproducido por toda una generación en la vida real: labios pintados de un color oscuro, la mirada al cielo, la expulsión del humo al techo y los finos dedos apretando la boquilla.
El cuadro incluía cuerpos rollizos bien embutidos en trajes que a duras penas contenían las carnes blancas de las divas.
¿Es acaso que el tabaco fue sólo una moda? En realidad, no es así. Su consumo mortal, las consecuencias y los reveladores cuadros estadísticos es lo que Viviana Ruiz investigó en el tema DFondo de este número. Su trabajo explica, entre muchos otros enfoques de interés, detalles relacionados con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), así como los efectos crueles que ejerce el tabaquismo en los huesos de las mujeres. Su interés se centró en el género femenino, entre otras razones, debido a que, sorprendentemente, en el mundo son cada vez más las mujeres las que fuman y menos los hombres, a pesar de que son ellas quienes sufren las peores consecuencias.
Pero más allá de la observación del fenómeno, se puede apreciar tanto la importancia y la posibilidad que existe de abandonar este hábito como lo saludable que resultaría para el propio cuerpo, para la familia y para la sociedad entera.
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