Semanario de Prensa Libre • No. 151 • 27 de Mayo de 2007

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D artesanía

Vegetal de cintura estrecha
Los tecomates forman parte de la historia guatemalteca desde la época prehispánica

Por Ingrid Roldán Martínez
Foto Carlos Sebastián

Por lo menos una decena de poblados llevan por nombre “Tecomate”. Varios caseríos, aldeas y ríos guardan así un recuerdo, un homenaje o una referencia a ese tipo de calabaza con cintura estrecha cuya coraza igual ha servido para llevar agua fresca al campo como para construir instrumentos musicales.

La planta es originaria de Asia y África. Según el libro Flora de Guatemala (1975), de Paul Standley y Louis William, es probable que la hayan traído a América hace cientos de años los primeros pobladores asiáticos.

Se produce en vainas anuales, en terrenos de 250 y 1,900 metros sobre el nivel del mar. Crece en Alta Verapaz, Baja Verapaz, Chimaltenango, Chiquimula, Guatemala, Jalapa, Jutiapa, Petén, Retalhuleu, Sacatepéquez, Santa Rosa y Zacapa.

Flora de Guatemala la describe como una planta trepadora de la que surge una vaina vigorosa, de tallos flexibles y firmes. Su flor es blanca, de fruto largo, de forma de teterete (alargado y con los extremos redondeados) dice Ana María Ortiz, del Jardín Botánico. El epicarpio o capa externa de este fruto es duro y se utiliza para hacer vasijas. Su nombre científico es Lagenaria siceraria.

En el sur del país, para utilizarlo para transportar líquidos, le hacen un pequeño corte en el extremo superior donde se ubica el tronco. Llenan de agua el tecomate para extraerle las semillas. El proceso se repite hasta que no quede ninguna. Se deja secar por ocho días y está listo.

El diccionario de la Real Academia Española registra que la palabra con que se le conoce en español proviene del nahual tecomatl (vaso de barro o calabaza semiesférica).

El etnomusicólogo Alfonso Arrivillaga hace referencia a que este tipo de planta se ha utilizado para construir las famosas marimbas de tecomates y guitarrillas en el área q’eqchi’. En épocas antiguas se hacía con este material la campana de la trompeta que utilizaban los mayas. Incluso hoy, el árbol tiene un lugar importante en la cosmovisión maya. También se han fabricado con ellos chinchines o sonajas.

Además, en el oriente del país es utilizado como recipiente para llevar las semillas al campo durante la siembra.

En la actualidad, su uso como recipiente para transportar agua ha sido relegado por el plástico. Sin embargo, sigue siendo utilizado para servir atol en los mercados o para beber en ellos.


   

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