Semanario de Prensa Libre • No. 151 • 27 de Mayo de 2007

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D farándula

Ópera prima para 3
Los protagonistas de la película Gasolina viven ante la cámara una nueva experiencia

Por Ingrid Roldán Martínez
Foto Carlos Sebastián

A Francisco Jácome, Gabriel Armas y Carlos Dardón la filmación de la película Gasolina les ha cambiado la rutina. Los tres son estudiantes, dos de ellos en colegios y uno en la universidad. Llevan varias semanas de rodaje. Regresan a sus casas a las 5, 6 ó 7 de la mañana; dos de ellos deben asistir a clases desvelados y cansados después de 12 horas de trabajo. A pesar del sacrificio, están convencidos de que vale la pena, pues no todos los días se es protagonista de un largometraje.

Fueron seleccionados por el director Julio Hernández Cordón porque ellos podrían representar a los personajes que había trazado para su historia de ficción: tres chicos de clase media que roban gasolina de los autos y conducen sin rumbo toda la noche. Las situaciones que transcurren en el filme son reflejo de lo que afecta a la adolescencia en Guatemala, sus problemas, la violencia.

Gabriel Armas, Carlos Dardón
y Francisco Jácome.

Hernández los conoció porque viven la misma zona. Hace aproximadamente un año estaba en la casa de su suegra, le comentó de su proyecto y de la dificultad de conseguir actores adolescentes. Ella le dijo que había unos vecinos suyos que a lo mejor aceptaban participar. Hernández los vio, les propuso la idea.

“Aproveché que eran amigos, podía funcionar para mi historia, y ha funcionado porque es una amistad real, se tienen confianza, saben cómo comunicarse, cómo verse; qué mejor que esta experiencia de ellos como actores sea compartida con alguien cercano”, comenta.

Empezó a frecuentar a Francisco y a Carlos desde junio de 2006. Cada vez que estaba con ellos escuchaba sus conversaciones. Incorporó algunos de sus diálogos al guión. Conocerlos de cerca le ayudó a pulir a los personajes. Cada vez más su decisión se orientaba a involucrarlos en el proyecto. No les había hecho todavía pruebas ante la cámara. “No sabía si actuaban o no, sólo me había encariñado con ellos”, comenta.

A partir de diciembre, comenzó a ensayar con ambos. Les sugería hacer improvisaciones ante la cámara.

Hizo un casting en el Centro Cultural Metropolitano en el que, además del otro protagonista buscaba al resto del elenco. Francisco y Carlos asistieron para ayudarle a hacer las pruebas. Así seleccionó a siete personas entre quienes se encuentran una adolescente, dos señoras y otro joven, pero no encontró al tercer protagonista entre las decenas de aspirantes.

Les pidió a Francisco y a Carlos que le presentaran a sus amigos. Así conoció a Gabriel. El trío estaba completo.

En su ópera prima, los tres comparten escena con actores de mucha experiencia como Patricia Orantes, Josué Sotomayor, Yolanda Coronado y Daneri Gudiel.

Futuro aviador

Francisco Jácome. Tiene 17 años, estudia en el Instituto de Turismo y Aviación. Ya hizo la etapa teórica para graduarse de piloto aviador, sólo le falta completar 50 horas de vuelo para obtener la licencia de piloto privado. Este año también termina el diplomado en turismo.

Nunca antes pensó en actuar. “Julio nos preguntó si queríamos participar en una película y dijimos que sí. Al principio no le creíamos. Nos hizo un casting, después nos llevó a hacércelo a todos”, comenta.

El personaje que interpreta es distinto a él. Nano le pega a su papá, tiene cambios repentinos de estado de ánimo y le importa poco todo, “ese sí está destrabado de la cabeza”, comenta.

Los primeros tres días de rodaje fueron difíciles porque le costó acostumbrarse al ritmo de filmación y cumplir con su horario de colegio. Le permiten llegar a las 10 de la mañana y, para reponer tiempo, recibe clases los sábados.

Aunque duerme pocas horas, ahora que ha vivido la dinámica de hacer una película sus expectativas para el futuro han cambiado. “Ahora ya no sé que voy a hacer. Después de graduarme de piloto me iba a meter a estudiar ingeniería química, pero ya no sé, porque esto del cine ya me gustó”, comenta.

Estudiante de administración

Carlos Dardón también ha estado inmerso desde el principio en el proceso. Interpreta el personaje de Gerardo, el nuevo residente de una colonia donde se hace amigo de Raymundo y Nano. Su personaje es asmático crónico (Carlos también padece asma, aunque con menos intensidad).

Tiene 19 años y estudia administración de empresas en la Universidad Rafael Landívar.

La película
> Gasolina es el primer largometraje de Julio Hernández Cordón.

> Trata de tres adolescentes: Gerardo, Nano y Raymundo, que se dedican a robar gasolina para salir a dar vueltas sin rumbo en un auto. Una noche se enfrentan con la noticia del embarazo no planificado de la hermana de Nano, la novia de Raymundo.

> Hernández Cordón recibió, en octubre de 2006, el premio que otorga Cinergia (Fondo de Fomento Audiovisual de Centroamérica y Cuba), por la propuesta de la película Gasolina, en la categoría de ópera prima.

> Además ha hecho tres cortometrajes: Km 31, De mi corazón un pedacito tú tienes y Maleza. También ha realizado dos documentales: Norman y Sí hubo genocidio.

> El rodaje comenzó a finales de abril y termina a finales mayo. Se espera estrenar a finales de 2007 o comienzos de 2008.

> Cuenta con el apoyo de instituciones guatemaltecas y extranjeras.

> La página electrónica del filme es: www.gasolinalapelicula.com

Nunca había actuado, sin embargo aceptó participar porque le emocionó el hecho de salir en un filme. Tomó conciencia de la responsabilidad que había adquirido cuando se empezó a grabar. “Nunca me hice para atrás porque sí quería hacerlo. El primer día estaba muy nervioso”, dice.

Antes había actuado en unos anuncios para bebidas gaseosas que se trasmitieron fuera de Guatemala.

De bachillerato

Gabriel Armas tiene 17 años, interpreta al personaje de Raymundo. Un joven que tiene problemas porque su novia, la hermana de Nano, pronto será la madre de su primer hijo. El papá de ella lo persigue, se pelea con él. Raymundo siempre tiene miedo.

“Me decidí a interpretar el personaje, tal vez porque nunca lo había hecho”, comenta. “Yo era medio tímido y no me gustaba estar frente a la gente”.

Los otros dos protagonistas son sus amigos y esto le da confianza al actuar. “Julio te deja estar a tu manera, te deja libertad”, enfatiza.

La escena más difícil para él fue cuando un actor le tenía que escupir en la cara; la tuvieron que repetir varias veces.

Para él, el proceso de filmación ha sido todo un descubrimiento. “No imaginaba que era tan cansado, que podía durar tanto tiempo. Terminamos a las 5 de la mañana y mis dos amigos se van a la U y al colegio”, dice.

Él estudia cuarto bachillerato en el Colegio Alemán. No fue fácil que le permitieran faltar un mes a clases, pero sus papás gestionaron la autorización en el establecimiento educativo. “Al final, el director dijo que me iban a apoyar, pero que yo debía correr los riesgos de este periodo”.

Quiere estudiar mercadotecnia, administración de empresas o ciencias políticas en la universidad.

“Me gustaría ser político, pero quien sabe, a lo mejor termino de actor”, dice.


   

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