El pasado impreso
El colectivo Manifestarte celebra su quinto festival.

Por Gemma Gil
Música, fotografía, teatro, danza, plástica, cine, literatura y juegos infantiles llenarán los escenarios simultáneos preparados en el Cerrito del Carmen el próximo sábado 24 y domingo 25 de noviembre. El quinto festival del colectivo Manifestarte espera recibir la visita de siete mil participantes dispuestos a disfrutar gratuitamente de un día y medio de arte y convivencia al aire libre.
Lejos queda aquella primera cita de octubre del 2003, cuando un grupo de amigos se reunieron para reflexionar sobre cuál debía ser el papel de la actividad artística en relación con la crisis social y la situación de violencia. “Escribimos un manifiesto que proponía al arte como el eje central del desarrollo humano.
Queríamos reivindicar un mundo más solidario, así organizamos el primer festival. No teníamos recursos, pero salió muy bien. ¡Toda la programación nos cabía en un cuadradito!”, recuerda con cariño Paloma Calvo, embarcada en esta aventura desde sus orígenes.
De esa primera experiencia se conserva el entusiasmo y el recuerdo sin acritud del escepticismo de los artistas mejor posicionados. “No confiaban demasiado en que algo gratis pudiera dar como resultado un trabajo serio”, aunque tampoco lo hacía el público, poco acostumbrado a recibir un espectáculo de calidad sin tener que pagar nada a cambio.

“Otros años, los niños humildes del barrio se asomaban entre las rejas y cuando los invitábamos a pasar no se creían que podían entrar y participar sin más”, afirma Calvo; sin embargo ese es uno de los objetivos de Manifestarte: celebrar un simulacro de lo que debería ser la convivencia todo el año, una relación sin miedos y basada en la inclusión.
“De todos modos hay mucha gente que aún tiene prejuicios respecto de acudir al Centro Histórico”, apunta Edgardo Lou, arquitecto y artesano encargado de organizar el escenario de fotografía. “Aunque para muchos otros, el festival les brinda la oportunidad de reencontrarse con el Cerrito después de muchos años o, simplemente, de descubrir este espacio histórico de recreación”, contesta el antropólogo Marco Santizo, quien se incorporó al colectivo en el 2006.
Un mundo más humano
Parte del grupo se ha reunido para recibirnos en la Casa Cervantes (5a. calle 5-18, zona 1), que desde este año no solo es su punto de encuentro, sino la sede en la que están celebrando los cineforums, conciertos y exposiciones que han comenzado a organizar de forma periódica.
Al verlos bromear, sentados alrededor de una mesa en el patio de este bello inmueble, se nota que se divierten juntos y que comparten una visión sólida de cómo desean funcionar. En el colectivo no hay jerarquías ni verticalidad, todas las decisiones se toman por consenso y todas las responsabilidades son voluntarias.
“¿Que si somos anárquicos?”, pregunta Thomas Castella, músico y profesor de matemáticas, “quizás sí, en el sentido de que compartimos el poder”. “Al menos hacemos un ejercicio sobre otra forma de relacionarse y convivir”, añade el también músico José Chamalé, quien se encargará de coordinar a los 35 voluntarios que este año colaborarán para hacer posible que todos los escenarios estén a punto para el día 24.
“Queremos demostrar la posibilidad de vivir de otra manera, sin violencia, al menos durante un día. ¡A mí es algo que me da mucha energía! Mira, no se permite la entrada de armas ni se venden bebidas alcohólicas, pero nadie se ha quejado, porque es divertido”, añade Castella. No solo eso, durante el festival, todas las colaboraciones son ad honorem, no hay marcas comerciales ni publicidades intrusivas a fin de ser coherentes con el leitmotiv del colectivo: reivindicar el arte por un mundo más humano.
“Aun así no hemos terminado de llegar a toda esa gente que normalmente no puede acceder a la cultura, porque hay muchas limitaciones de medios”, apunta Lou. “Pero estamos a punto de lograrlo”, puntualiza Santizo, para quien lo más sorprendente de Manifestarte es el contraste con el ambiente que se respira en otros eventos culturales. “Coincide gente de diferentes generaciones, sectores y ambientes musicales. Puedes ver a una abuelita viendo un concierto de hip hop y unos jóvenes oyendo marimba”.
Es la ventaja de tener 10 escenarios simultáneos. Mientras los pequeños disfrutan de un taller sobre cómo hacer barriletes, los mayores pueden estar bailando en un concierto de rock o disfrutando de alguno de los bocados ofrecidos por el Comité de vecinos del Cerrito, y lo que es mejor, sin temores, al aire libre y en un espacio público que, al menos durante un breve lapso, pertenece a todos sin excepción.
El V festival Manifestarte comienza el sábado 24 de noviembre a las 18 horas y continuará el domingo 25 a partir de las 10.
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