Semanario de Prensa Libre • No. 176 • 18 de noviembre de 2007

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D farándula

Productores de a sombrero
El éxito de Jimmy y Sammy Morales tiene como base, entre otros factores, el desarrollo del cine digital, el cual reduce los costos de producción.

Por Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián

Durante los primeros años del siglo XXI, las producciones de cine guatemalteco han ocupado un espacio en la cartelera nacional. A este boom pertenecen las películas de Jimmy (Nito) y Sammy (Neto) Morales.

Desde el 2004, estos comediantes han dirigido cinco propuestas, lo cual constituye un verdadero triunfo, debido al poco apoyo que existe al arte nacional. Sus producciones son: Un presidente de a sombrero, Detectives por error, La herencia maldita, Manzana güena, en noche güena y ¡Que vivan los vivos!, una aventura en el más allá.

Además, preparan el segundo capítulo de Simón Tax, una serie con efectos especiales para la televisión y que tiene como objetivo fomentar la cultura tributaria. El origen de toda esta bonanza audiovisual es la infraestructura del programa y productora de televisión Moralejas.

El secreto

El costo de las producciones en el mundo del cine es millonario. Las más aclamadas, donde participan las grandes estrellas de Hollywood, pueden representar gastos superiores a los US$100 millones (Q770 millones). Lo cual es recuperado, con creces, en las taquillas.

Conscientes de los costos que significa hacer cine, los hermanos Morales se introdujeron en este mundo con las cámaras personal técnico y foros de su empresa Moralejas, la cual fue fundada en 1999. Así también, no necesitan contratar artistas, debido a que Jimmy y Sammy son los principales protagonistas de las comedias.

Por si fuera poco, este par de estrellas son los encargados de escribir los guiones, planificar la producción y el presupuesto, buscar los escenarios y trabajar los casting, para seleccionar a los actores que complementarán el equipo. “Somos directores, productores, actores y hasta incidimos en el vestuario y maquillaje”, indica Jimmy.

Una de sus cintas, según calcula Sammy, podría costar, aproximadamente, Q2 millones; sin embargo, por los recursos técnicos, materiales y artísticos con que cuentan los costos se reducen “bastante”. El actor remarca que su productora es la única que paga a todas las personas que participan en la grabación. “Cualquiera que trabaje recibe un pago, aunque sea poco, porque esa es nuestra filosofía”, afirma.

Otro de los factores que facilita el trabajo de los directores de Moralejas es que “el cine se está democratizando”, debido a que hace algunos años sólo existía la cinta fílmica, mientras que ahora la tecnología pone a disposición el cine digital. “Lo cual permite hacer cine barato”, dice Sammy.

Para cubrir los gastos los productores cuentan con el patrocinio de algunas empresas nacionales e internacionales que pautan para que sus marcas aparezcan en el transcurso de la historia. En Manzana güena, en noche güena, por ejemplo, los protagonistas aparecen bebiendo, en muchas ocasiones, una gaseosa que produce una empresa internacional.

En Detectives por error, la mayor parte de la historia transcurre en el interior de un hotel ubicado en Panajachel, Sololá, y la aparición de su marca es frecuente. Aparte de esto, una cadena de cines les ha dado la oportunidad de mantener en cartelera sus películas. “Estas dos acciones nos han permitido hacer sostenible nuestro proyecto”, confiesa Jimmy.

La meta de los hermanos Morales, a largo plazo, es grabar cien producciones y en el camino formar un semillero de artistas y directores de cine. Hasta el momento, los hermanos Morales se sienten satisfechos con lo logrado. “No nos hemos hecho millonarios, pero esperamos que en el futuro esta industria se convierta rentable en el país”, dice Jimmy.


   

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