Semanario de Prensa Libre • No. 177 • 25 de noviembre de 2007

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D mundo

Sin pareja pero no solo
El creciente número de solteros ha hecho repensar la imagen de este sector de la población.

Por Ingrid Roldán Martínez


El estado ideal Hombres y mujeres de distintas edades ven
muchas ventajas al permanecer sin los compromisos
del matrimonio. Los clubes de amigos, las vacaciones en
grupo y la independencia económica son algunas de sus opciones.

Vivir solo no es tan mala idea. Miles de personas en el planeta han optado por esta situación. Por ejemplo, más de 15 por ciento de la población española está formada por hombres y mujeres que nunca se han casado o son viudos, divorciados o separados. Unos habitan solos, otros ni siquiera tienen una relación de pareja (www.parship.es, estudio_solteros_2005).

En Estados Unidos, según datos de la Oficina de Censo de ese país, los solteros constituyen más del 40 por ciento de la población adulta; 10 por ciento de ellos no piensa en contraer matrimonio. En Inglaterra, 8 millones de viviendas son ocupadas por una sola persona (www.revistaimpar.com, artículo Vivir en singular).

En México, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática registró que en el 2000, seis de cada 100 ciudadanos vivían sin compañía (1.4 millones de habitantes). De éstos, más de la mitad (55 por ciento) tenía 60 años o más; 15 de cada 100 estaban comprendidos entre 15 y 29 años de edad y el resto eran adultos entre 30 y 59 años. En el 2000, la mayoría de los hombres eran solteros (46 por ciento), viudos (18 por ciento) y separados (17 por ciento). En cambio, una de cada dos mujeres solas eran viudas, un tercio de ellas se mantenía célibe.

La mayoría de personas de ambos sexos (37.9 por ciento) que vivían solos eran jóvenes menores de 30 años.

Si bien a lo largo de la historia y en todos los países ha habido solteros, los cambios en la sociedades modernas han hecho ver con nuevos ojos a este amplio segmento de la sociedad.

Opciones para “impares”

La Internet, lo clubes de solteros y los paquetes turísticos alrededor del mundo están a la orden del día, con propuestas y soluciones para emplear de manera más amena el tiempo fuera de la oficina.

La revista Impar (“de las personas libres”, reza su eslogan) cita que, según el Centro de Investigaciones Sociológicas de España, los principales motivos para permanecer sin casarse son la independencia económica así como el deseo de una realización personal y profesional a lo que quieren dedicar todo el tiempo posible. Además, el cambio de actitud hacia el divorcio hace que éste no sea visto como un fracaso social.

La publicación destaca las ventajas de la vida en solitario y ofrece varias alternativas, desde viajes y asesoría legal, hasta la posibilidad de formar parte del Club Impar por medio del cual hacer nuevos amigos. “No tienes que negociar con nadie qué programa de televisión ves esta noche..., no pasa nada si tus frascos ocupan todas las repisas del baño... La soltería es la época perfecta para subir en el escalafón profesional”, anota la publicación. En ese país casi seis millones de personas entre 30 y 55 años son “impares”.

En su página de Internet (www.revistaimpar.com) cita un estudio de Brand Futures Group, de Young & Rubicam, según el cual el aumento del número de las personas que viven solas está teniendo consecuencias en la composición de la población mundial. Ha afectado la planificación habitacional, las finanzas y hasta la cantidad de alimentos que ofrecen los fabricantes. Muchos solteros cuentan con estabilidad económica y pueden emplear más dinero en el ocio y el ahorro.

Los gimnasios y centros de diversión se han convertido en lugares frecuentados por quienes no tienen pareja. Además, ponen cuidado en la decoración de su hogar, compran mucha ropa, visitan salas de estética y se dan uno que otro lujo para consentirse. Asisten con frecuencia al teatro, al cine, a bailar, a cenar, a conciertos, visitan galerías y hacen turismo dentro de su propio país o en el extranjero.

No todo es color de rosa

Un estudio llevado a cabo en el 2005 por Parship, servicio de relaciones personales europeo, refleja el perfil de los solteros españoles del siglo XXI. La muestra estuvo formada por personas de entre 25 y 69 años de edad, sin pareja.

Una de las conclusiones de la investigación es la poca satisfacción de los entrevistados con su soltería. El 79 por ciento reconoció estar buscando compañero sentimental. “Contrariamente a lo que se suele decir, los hombres se declaran más infelices que las mujeres ante la ausencia de pareja”, detalla el informe. Muchos de ellos declararon sentirse “bastante infeliz” o “muy infeliz” con su soltería.

Para los encuestados, las principales ventajas de ser solteros son la libertad de decisión y una mayor facilidad para compaginar vida profesional y vida laboral. Los mayores inconvenientes son la falta de apoyo emocional y de contacto corporal.

En una pareja prefieren, más que el aspecto físico, cualidades como honestidad, amabilidad, ternura, fidelidad, sentido del humor, cultura e intelecto. De la relación esperan confianza, una vida sexual equilibrada y comprensión mutua. Para 97 por ciento, el sexo es importante en una relación.


   

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