Músico, cantautor y solista
José Pablo Saravia está listo para promocionar su material discográfico.
Por: Redacción D
Fotos: Carlos Sebastián
Un día se despertó y decidió por fin vender todas sus pertenencias para luego hacer sus maletas y marcharse a España. Fueron ochos meses de aprendizaje, en los que alternó su vocación de músico con los quehaceres de un mesero. Ahora el cantante José Pablo Saravia se encuentra de nueva cuenta en Guatemala, con un premio bajo el brazo que le otorgó el país ibérico y el firme propósito de promover su disco.
Tiene 25 años, pero su amor con locura por la dama musical inició cuando tenía seis, cuenta el solista, nieto del maestro de la fotografía Ricardo Mata. “Recuerdo, dice con una sonrisa estampada en su rostro, que siempre he sido muy musical”. “Aprendí el Padre Nuestro cantando y en cualquier actividad, dentro o fuera del colegio, yo tenía una participación rítmica. A los siete años tomé clases de flauta dulce y a los 13, con guitarra en mano, compuse el tema Adolescente, para poder participar en un certamen de un canal de televisión, pero no gustó”, relata.
Este bache, sin embargo, no tuvo un efecto negativo en José Pablo; muy al contrario, tomó mucho más fuerzas y se metió de lleno a estudiar el lenguaje de la solfa.
Como el día y la noche
Cualquiera que ahora entabla una conversación con el artista no sospecharía que, años atrás, si bien él podía pararse sobre un escenario y cantar, se aislaba de la gente: “Era muy tímido”, confiesa.
Fue hasta que cumplió los 18 que se dio cuenta de que la música, aunque celosa, le podía abrir muchas puertas, incluso las de la extroversión. No obstante, aún tenía un dejo de timidez, pero que fue superado con su periplo a la península ibérica, pues, para mantenerse, cantaba en las estaciones de trenes por el día, y por las noches en las tabernas lo llamaban camarero. “Esas dos actividades hicieron de mí un ser mucho más seguro y fuerte”.
Después de la tormenta...
Sus días en España no siempre brillaron con el sol del éxito, pero tampoco llegaron a convertirse en un negro suplicio. Si bien hubo jornadas de poco dinero, y una que otra pena, todo se disipó cuando tuvo entre sus manos la Copa de Oro del Festival Primavera Pop (2006) en Madrid, organizado por la productora Arena Music. “De entre 12 artistas, todos españoles con composiciones propias, gané el primer lugar con el tema 11.30 de mi disco Si te pierdo”, cuenta el cantautor. Además de la copa, el galardón incluye el derecho para que su canción se grabe en el disco Éxitos que Arena Music produce, promociona y distribuye en aquel país, el cual contiene los temas de los primeros tres lugares del encuentro anual.
Si te pierdo
Lo mejor de lo mejor en el ambiente artístico nacional forma parte de Si te pierdo, el disco compacto de Saravia. Hablamos de los músicos Roberto Estrada, Rolando Gudiel Jechú, Mynor García, Leonel Franco y Leonel Hernández (Malacates). En los coros, Adriana Valdez (Valtrez) y Rebesalsa; y la producción fue de Ranferí Aguilar.
Si te pierdo, la canción, pese a que no es un tema de la autoría de Saravia, sino de Álex, del grupo Aurum, encierra la esencia de su trabajo, asegura el intérprete. El disco está compuesto por ocho temas, incluido el que le dio el triunfo en el Viejo Continente.
Objetivo por cumplir
Promover su disco es su objetivo profesional, pero su misión es ser feliz, cuenta. Con esas metas tan claras y firmes, seguro que habrá José Pablo, o lo que es igual: músico, cantante y solista, para rato. |