Semanario de Prensa Libre • No. 170• 07 de octubre de 2007

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D viaje

Por la senda del oriente
La ruta al nororiente del país no sólo ofrece un paisaje desértico, también hay buena comida y mucha agua.

Por: Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián

La carretera que conduce a la región del oriente y norte del país no es únicamente calor, también es una mezcla de flora, fauna y agua en abundancia en medio de un paisaje desértico. La naturaleza estacionada en los costados de la cinta asfáltica se articula de tal manera que construye paisajes que las personas que van de paso pueden disfrutar.

Sin desviarse de la ruta, los paseantes tienen a la mano variedad de sitios destinados para satisfacer todos los gustos. Para los amantes de la cultura, por ejemplo, está el museo de Estanzuela, Zacapa, para los que buscan descansar hay varios hoteles con piscina y para los que desean elevar la adrenalina, los gigantescos toboganes del parque acuático Valle Dorado.

Para que el gozo sea más placentero, existen diversidad de negocios que pretenden complacer los gustos de los turistas. De la alimentación, por ejemplo, no hay por qué preocuparse, pues en bastantes puntos, a orilla de carretera, tienen abierta sus puertas casetas y comedores que ofrecen diversidad de platillos propios de la región y a precios cómodos.

No tan baratos

Ahora, si el gusto es más exigente y el presupuesto lo permite, se puede comer en restaurantes como Sarita, ubicado en el kilómetro 84.5, en el punto de desvío hacia Las Verapaces, o degustar unas carnitas en la Chicharronera Don Carlos, situada en el km 84. Para los que desean darle rienda suelta al paladar también están los restaurantes y bares de los hoteles del área.

Oasis

El sofocante calor de la región hace que las piscinas sean los sitios más codiciados. El primer centro recreativo con estas características de la ruta (CA-9), partiendo de la capital, se encuentra en el ingreso a Guastatoya, El Progreso, km 74. Este parque acuático es municipal y está construido a unos cien metros de la cinta asfáltica.

Uno de los puntos predilectos por los que huyen del calor es el kilómetro 126, ubicado en la aldea Santa Cruz, Río Hondo, Zacapa, debido a que en este sitio hay varios hoteles con piscinas y servicios de restaurante (también hay casetas) como el Santa Cruz, Atlántico, Pasabién y Longarone. Este último posee un parque acuático que está inspirado en la película Jurassic Park.

A unos dos kilómetros (aquí sí hay que desviarse) de los hoteles mencionados está el balneario municipal Pasabién, el cual es alimentado por las aguas del río que lleva el mismo nombre. A estas pozas bajan en forma tumultuosa y espumante las aguas refrescantes del corazón de la Sierra de las Minas.

Este remanso de paz se encuentra rodeado de montañas. Algunas personas que visitan el lugar no lo hacen únicamente con fines recreativos, sino que también curativos, pues a las aguas se le atribuyen propiedades medicinales. Esto se debe a que las aguas del río se tornan rojizas, debido a los innumerables arbustos de zarzaparrilla que crecen en la ribera.

Un poco más al norte, en el km 149, aldea El Rosario, Río Hondo, Zacapa, en la ruta que conduce a Puerto Barrios, Izabal, se encuentra el gigantesco parque acuático Valle Dorado. Este sitio está diseñado para las personas que están dispuestas a disfrutar desde un fino licor y practicar golf, hasta navegar y pescar en una laguna natural. También hay una pista de motocross.

El parque está construido en un área de 25 manzanas y, aparte de enormes toboganes y piscinas, también hay canchas para jugar futbol, papifutbol, tenis y volibol de playa. Y, si de comida se trata, aparte de varios restaurantes temáticos, también funcionan puntos de comida rápida.

A la Prehistoria

Para los que eligen, por unos momentos, retroceder en el tiempo, en el kilómetro 141 está el Museo Roberto Woolfalk, en Estanzuela, Zacapa. En este centro cultural los turistas pueden sorprenderse al observar esqueletos de animales prehistóricos como el mastodonte, perezoso y armadillo gigantes y restos de otros seres de esa misma época como una ballena, un caballo y un mamut.

Este museo, por su temática, es único en Centroamérica y fue construido a partir de los hallazgos de los paleontólogos Bryan Patterson y Roberto Woolfalk, quienes localizaron restos de animales de la era Cenozoica que desaparecieron hace, aproximadamente, 10 mil años.

A su regreso a la capital, los turistas pueden pasar a tomar un cafecito en Tortas Mila, ubicada en el km 122 y comprar una de las famosas quesadillas de Zacapa.


   

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