Álida BOER
“Un modelo, no una modelo a seguir”
Para Miss Guatemala 2007, es mejor que toda mujer se sienta bien tal como es y no atienda los cánones de belleza que impone una sociedad.

Por: Francisco
Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián
Uno de los grandes sueños de Álida Boer, Miss Guatemala 2007-2008, es llegar a ser presidenta del país. Por ahora, se dedica a atender un spa que inauguró hace poco más de un año en la zona 13 y estudia Negocios con especialidad en Finanzas y Economía.
Previo a ganar el concurso de Miss Guatemala este año, se dedicó a modelar durante seis años en una agencia de Miami. Durante ese lapso recorrió varios países y representó marcas famosas como Valentino, Gap, Mexx y otras de prestigio mundial.
¿Cómo fue su niñez?
Fue muy linda, pues tengo una familia muy unida. Mis papás me dieron, junto a mis tres hermanos, muy buena educación, no sólo por medio del colegio, sino también nos inculcaron valores y principios. De pequeños viajamos bastante, pues vivimos año y medio en Inglaterra y tres en Venezuela hasta que nos establecimos en Guatemala. No tengo nada que quisiera cambiar de mi niñez porque fue muy hermosa.
¿Qué tanto incidieron esos valores en su vida?
Son fundamentales en la vida de cualquier ser humano, pues ayudan a tener los pies sobre la tierra y que una tenga un camino recto, debido a que siempre hay tentaciones en una sociedad cada vez más materialista y fantasiosa.
¿Esa pérdida de valores es lo que ha originado una sociedad violenta?
Sí. También creo que es la falta de educación, ya que los que generan la violencia son muchachos que no tienen padres que les inculquen una buena educación. No es que uno no sepa cuál es lo bueno y cuál lo malo, pero si uno no tiene valores cae en esos problemas.

¿Por su mente pasó alguna vez que sería Miss Guatemala?
Me fui a vivir sola a Estados Unidos cuando tenía 16 años, para poder modelar, lo cual hice durante seis años. Durante este lapso me independicé y creo que maduré muy rápido, debido a que tenía que vivir y trabajar sola, lejos de la familia, lo que es difícil cuando una tiene corta edad.
Durante mis años de modelaje viajé y conocí mucha gente, y cuando regresé a Guatemala me gustó mucho la idea de participar en el certamen de Miss Guatemala, aunque ya lo había hecho anteriormente con Miss Teen Guatemala el cual gané cuando tenía 15 años.
¿Qué tanto aportó esa experiencia a su concepción de la vida?
Una aprende mucho, aunque haya tenido tropiezos, pero a lo que más me ayudó fue a madurar, porque creo que viajar y conocer otras culturas contribuye a educarse. La visión que yo tengo del mundo, por ejemplo, es mucho más amplia que alguien que no haya salido de su casa.
Después de conocer el mundo, ¿qué realidades son comunes entre los pueblos?
Los países latinos tienen muchas cosas en común como la pobreza y la violencia. Universalmente, toda la gente tiene la pena de cómo va a pagar la renta, qué va a comer ese día y de qué manera va a educar a sus hijos.
Con participar en Miss Universo, ¿se siente realizada?
No. Pienso que aunque una tenga cien años sigue soñando y teniendo metas. Yo quiero ser una gran empresaria, tener una familia integrada, ser una gran mamá y esposa, porque tener hijos es algo que llena mucho y con lo cual termina la formación de una mujer. Me encantaría tener mis propios negocios, ayudar a la gente y participar en política.
La actual campaña, ¿la motiva a participar?
A mí gusta mucho la política desde pequeña, y lo que pase -o no pase- no me va a hacer cambiar de opinión. Mi papá (actual gerente del Inde) es una persona que admiro mucho, es super honesto y honrado y yo espero seguir aprendiendo mucho de él.

Del certamen Miss Universo, ¿qué es lo que más le llena?
Haber representado a mi país y dado la esperanza de que tuviera la probabilidad de ser finalista, más que lo personal, porque la vanidad lo puede a una frenar y volver ciego.
¿Cómo se enrolo en el modelaje?
Después de ganar Miss Teen (2000) fui a un concurso de modelaje y firmé un contrato con una de las agencias más grandes del mundo. Mis padres siempre me ayudaron y me dieron confianza, ya que no es fácil dejar ir a una niña que empezaba la adolescencia y si no me hubieran dejado ir me habrían frustrado muchos sueños.
Mi sede estaba en Miami, pero viajaba mucho a Nueva York, Los Ángeles y a Europa durante el verano, que es la temporada alta del modelaje.
¿Cómo es la vida de una modelo?
Tiene sus cosas buenas y malas. El hecho de tener un trabajo donde se viaja mucho, se conoce mucha gente, la tratan a una como princesa, le dan las mejores cosas y es muy bien pagado y bonito, pero alrededor hay mucha fiesta, drogas y competencia con tantas mujeres bonitas.
También existe la presión de estar siempre delgada, tanto que ahora que se están viendo los problemas de la anorexia y bulimia se subieron los estándares, porque una no puede pesar tan poco... ese es el lado feo.
Entonces ¿qué es la belleza?
Puede ser tantas cosas, la belleza interior, por ejemplo. Una persona que físicamente no es bonita, pero tiene carisma puede verse más atractiva. Es relativa, como la comida, hay gente que le gusta la pasta y otra que la odia.
¿Genera ansiedad no ser delgada?
La sociedad ha estereotipado el concepto de que la delgadez extrema es belleza, lo cual afecta, porque una mira anuncios en la televisión y observa que las artistas están delgadas, entonces piensa que está mal, porque no se acopla a ciertas medidas.
No se piensa que la salud es lo más importante, porque si una no la tiene no se va a ver bien. A veces, la bulimia y la anorexia llegan a crear tal trastorno mental entre las jóvenes que aún estando al borde de la muerte debido a la delgadez se miran gordas. Es triste que hayamos llegado a ese extremo.
En ese sentido, ¿qué le aconseja a las jóvenes?
Cualquier mujer tiene que sentirse bien y segura y la salud está ante todo. Si ahorita se descuidan luego vendrán problemas cuando quieran tener hijos y, realmente, no vale la pena arriesgar tanto por querer acoplarse a una imagen que la sociedad está viendo como perfecta. Una tiene que sentirse bien como es y aceptarse a sí misma.
¿Incide en esto la publicidad?
Claro, la publicidad y la sociedad. En los carteles todas las mujeres son perfectas, pero no existen porque el fotoshop las arregla.
¿Para qué no modelaría usted?
Creo que el uso de la imagen de la mujer en anuncios de cosméticos está bien. Yo jamás saldría en una campaña para anunciar licores o cigarrillos, pero no soy quien para juzgar, cada quien hace lo que quiere de su persona. No lo haría porque no me gustaría ser una modelo a seguir, sino un modelo a seguir.
¿Y qué piensa de las dietas?
Creo que, a veces, son necesarias, yo ahorita que voy a ir a Japón, por ejemplo, estoy haciendo una dieta balanceada, pero más que eso es necesario llevar un estilo de vida saludable, que incluya hacer ejercicio y saber qué comer, porque una dieta se aguanta un mes, pero después qué, viene un rebote de peso; entonces, es mejor llevar un etilo de vida saludable, más que hacer una dieta.
¿Cómo se visualiza a los 50 años de edad?
Probablemente, ya abuela, feliz con mis nietos y espero haber tenido tanto éxito que pueda disfrutar de la vida y viajar con mi esposo. Me gustaría crear fundaciones y, como me gusta el arte, tener un museo. El éxito no es solamente lo que una puede obtener materialmente, sino también sentirse satisfecha de las cosas que una hace y orgullosa de sí misma.
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