Descanso y Aventura
Eco Jinayá es un centro de juegos extremos ubicado en las cercanías de la ciudad.

Por: Francisco
Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián
Escuchar el trino de las aves y respirar aire puro es un placer que pocas personas que viven en la metrópoli pueden disfrutar. Mayor privilegio puede resultar encontrar un lugar donde se puede practicar un deporte extremo y, por la noche, sentir el calor de una fogata.
Esta aventura podría considerarse lejos de la realidad de la mayoría de personas que residen en el departamento de Guatemala, pero más aún para aquellas que no les gusta alejarse de su hogar, viajar grandes distancias o que cuentan con poco tiempo para divertirse. Todos estos obstáculos se pueden saltar si se planifica pasar unas horas de descanso en Eco Jinayá, ubicado en la aldea Choacorral, San Lucas Sacatepéquez.
Esta área recreativa donde, se pueden practicar deportes extremos como el canopy y el rapel o emprender una caminata en medio del bosque nuboso para observar aves, atravesar puentes y vigas, está ubicado a sólo 27.5 kilómetros del Palacio Nacional de la Cultura. Para llegar a este centro recreativo se debe tomar la ruta que conduce a occidente y al llegar al kilómetro 25.5 buscar el retorno y adentrarse tan sólo dos kilómetros.
Bálsamo de montaña
Una de las delicias de este sitio es internarse en la montaña y dejarse arrullar por el viento y el canto de los grillos durante la noche. Otro privilegio que ofrece Eco Jinayá es respirar aire puro y capturar entre las manos la neblina fría del lugar. Estos instantes pueden convertirse en el mejor bálsamo para dejar por un lado el estrés cotidiano.
Este campamento surgió hace medio año. En el área se pueden apreciar las plantaciones de aguacate Hass que abastecen el comedor, así como las de café de altura que luego saborean y disfrutan los visitantes.
Empresarial y familiar
Las instalaciones de Eco Jinayá están diseñadas para albergar a grandes grupos de personas. En sus amplios salones, restaurantes, dormitorios y 8 manzanas de aire puro se pueden hacer campamentos, retiros espirituales, bodas y cumpleaños. Así también las empresas pueden reunir a su personal para desarrollar talleres, seminarios, congresos o lanzamiento de productos.
Aunque, de forma inicial, el proyecto fue diseñado para atender grupos empresariales, en la actualidad abrió sus brazos a grupos familiares.
Para que los huéspedes disfruten su estancia, Eco Jinayá cuenta con dormitorios, canchas deportivas y servicio de restaurante. Roberto García, administrador del lugar, dice que si las personas tienen problemas para trasladarse desde el kilómetro 25.5 de la ruta Interamericana hacia el citado lugar “personal del campamento podría trasladarlas en vehículo”.
Visitar este sitio representa romper de tajo con la rutina diaria. Es llenarse los pulmones con aire limpio, disfrutar el paisaje y acelerar los latidos del corazón al practicar los juegos extremos. |