A propósito
Mercado
El Guarda
Por: Viviana Ruiz
Editora
Adentrarse en los estrechos pasillos del mercado El Guarda es hacer un trabajo de campo sociológico, y es que en ese lugar hay material para analizar, desde encuentros efímeros entre individuos hasta investigación de procesos sociales globales y, sobre todo, materia prima que demuestra cómo se lleva a cabo la práctica del consumo en nuestro país.
Cada día, unos 9 mil arrendatarios interactúan con los compradores en este centro, anota Leonzo Zárate, del comité central del mercado.
Éstos, con su marketing guatemalteco en el que usan la palabra como principal herramienta, seducen a los visitantes: “Remato, remato mercadería de primera calidad”, o bien, “Todo barato, hasta para hacer negocio”; tales expresiones forman parte de ese lenguaje comercial de la oferta y la demanda (usted puede encontrar desde un cepillo de dientes hasta el mejor equipo de amplificación) y el regateo el sistema de rebajas más efectivo (después de una puja de unos cinco minutos, un pantalón por el cual le pedían Q70, pagará Q50).
El periodista Francisco Mauricio Martínez se introdujo en este mundo. Entrevistó a quienes tienen a su cargo el orden de los 28 sectores que conforman este mercado, el más grande de venta informal del país, y conversó con algunos comerciantes para ofrecerle a usted la mejor investigación que sobre este lugar se ha publicado en los medios de comunicación. |