Ron Mueck, creador de colosos
Por: Revista D
Ron Mueck es un artista australiano creador de esculturas gigantescas. Sus obras, catalogadas como hiperrealistas, tienen, además de una imponente presencia ganada por figuras de más de dos metros de alto, una extraordinaria minuciosidad gracias a la cual cada una de ellas es expresiva, tanto que parecen reales.
Hombres desnudos, obesos, mujeres en parto, niños, ancianas, todos expresan fuertemente sus emociones. El artista utiliza silicona y acrílico para crear sus piezas. La maleabilidad de estos materiales le permite dar “vida” y expresividad a los rostros, pliegues corporales, cabellos, muecas y arrugas.
La página titerenet.com publica parte de una entrevista realizada por Sarah Tanguy, en la que Mueck habla de la génesis y realización de una de sus obras: Big Man. Para él, su gran desafío ha sido utilizar en esta época las técnicas tradicionales de diseño y construcción, en contraposición al diseño de computadora.
A la pregunta: “¿Cómo y cuándo surgió la idea de jugar con las escalas en sus figuras?”, Mueck responde: “Nunca hice figuras de tamaño natural porque nunca me ha parecido interesante. Todos los días vemos gente a tamaño natural. Más bien, hago las cosas para que no parezcan tan normales.
Big Man no comenzó siendo grande, sino surgió de otra pieza que yo había esculpido, una pequeña figura de un hombre envuelto en mantas, para la que no utilicé ninguna referencia ni tampoco ningún modelo, sino que salió totalmente de mi imaginación. En esa época yo trabajaba como artista residente en la National Gallery. Cuando volví a mi estudio y vi la pequeña figura del hombre envuelto en mantas, pensé, “¿Cómo sería si hiciera lo mismo, pero trabajando con la vida, dándole un aspecto más real?”.

El artista afirma que no utiliza modelos vivos, sino fotografías y además “mira en su interior”.
En el caso de Big Man, primero hizo un boceto en arcilla, le tomó algunas fotografías, luego de varias observaciones decidió la escala. “Monté la armadura con alambre y lo cubrí todo con yeso”, dice.
Mueck, desde finales de los años setenta hasta mediados de los ochenta, se dedicó a la producción de efectos especiales para televisión y cine, dentro de lo que cabe mencionar su participación en el programa The Muppet Show o Plaza Sésamo.
El artista ha expuesto en grandes centros del mundo, entre ellos The National Gallery de Londres, el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden de Washington, el Brooklyn Museum of Art de Nueva York, la Nationalgalerie de Hamburgo, la The Saatchi Gallery de Londres, y en el 2001 estuvo presente en Biennale di Venezia.
Por su exposición en Londres mereció el siguiente comentario del crítico de arte Óscar Jara: “¿Qué tiene este escultor que utiliza silicona, acrílico y fibra de vidrio en sus creaciones para codearse con Rembrandt, Rafael, Rubens y otros maestros?”
En una parte de su ensayo, Jara añade que la escultura de Mueck gozó de una aceptación “fulgurante”. Su primera aparición en el arte fue en 1997, cuando participó en la exhibición colectiva llamada Sensation, que se realizó en la Royal Academy of London, con una escultura llamada Dead Dad. Una pequeña escultura de apenas un metro, que no pasó inadvertida para nadie.
Para Jara, este escultor “no sólo hace una lograda imitación, sino que la estudiada plasticidad con que muestra sus esculturas, son más bien una invocación a la realidad deseada, ya que la vida misma tiene la necesidad de esa invocación para sentir que es real y que posee, por tanto, un minuto de perfección”.
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