Diagnóstico y tratamiento visual.
El hospital Rodolfo Robles cuenta con alta tecnología y especialistas en oftalmología que se reúnen para cuidar de la vista de miles de guatemaltecos
Por:Julieta Sandoval
Fotos: Carlos Sebastián
MPor las calles caminan muchas personas con problemas visuales, no padecen de ceguera, pero algunas sólo distinguen luces y sombras, y para identificar a individuos y cosas deben acercarse tanto que casi los tocan. Algunas buscan tratamientos, otras, siguen en penumbras.
 Quienes desean mejorar o prevenir mayores riesgos acuden al Hospital Rodolfo Robles Valverde, en donde no sólo se atiende a quienes necesitan lentes o han perdido por completo la visión, ya que entre estos dos casos hay una serie de afecciones que se producen por razones congénitas o accidentales.
En el nosocomio también funciona el Instituto de Ciencias de la Visión, el cual ha capacitado a los médicos en oftalmología durante 25 años. Juan Antonio Aguilar, coordinador de la institución, dice que por esas aulas han pasado casi 95 por ciento de los especialistas de Guatemala. También se ha recibido a estudiantes de otros países, en especial latinoamericanos. En la actualidad, los hay de Ecuador, Venezuela y El Salvador. Todos deben someterse a una serie de evaluaciones para ser aceptados. El especialista Byron Polanco, quien está a cargo del área de Baja Visión, uno de los programas que existe ha acondicionado varios pares de lentes para sus alumnos, con ellos, por unos momentos, verán borroso, con manchas, sin visión periférica o central, así comprenderán cómo se siente el paciente que atenderán.
“Esto es ponerse en los zapatos del otro, por pocos minutos experimentan las limitaciones a las que se enfrenta alguien todos los días”, dice.
Esta vivencia es importante, la cual se unirá a la teoría y la práctica que recibirán en los cuatro años de estudio. A quienes tienen problema de baja visión o pérdida de la capacidad óptica en ambos ojos, no se les puede llamar ciegos, afirma el oftalmólogo.
Ellos pueden tener una mejor integración a la sociedad si reciben tratamientos adecuados; quirúrgicos o por medio de estimulación, que se hace a través de juegos o luces.
Miles de personas han acudido al hospital Rodolfo Robles en busca de tratamientos. Cada día se atiende a un promedio de 80 nuevos pacientes, quienes se unen a los que asisten por reconsulta, explica Juan Antonio Aguilar.
 Hay quienes vienen porque creen que sólo necesitan anteojos, pero se les detecta otras afecciones más delicadas, por eso el optometrista lo refiere al oftalmólogo, indica Aguilar. Entre los padecimientos está el glaucoma (se define como un grupo de enfermedades que gradualmente van robando visión, sin previo aviso y casi siempre no hay síntomas causadas por el daño de un nervio óptico), catarata (cuando el cristalino se opaca debido al proceso natural de envejecimiento, por lo que las imágenes no son bien enfocadas) o presión alta en el ojo, que provoca hemorragias.
La clínica con mayor demanda es la que atiende la parte anterior al ojo, esto significa trasplantes, úlceras, tratamiento de láser para eliminar el uso de anteojos y cataratas, en esta última se efectúan un promedio de 20 intervenciones quirúrgicas a la semana.
A veces no se está conscientes de la importancia de tener una buena visión y se acude al especialista cuando los problemas son severos. Es común atender a personas que dicen sentir una molestia en el ojo por una basura, cuando se les pregunta qué cree que es, contestan que fue una esquirla proveniente de la soldadura, explica Aguilar. Las dificultades aumentan al restregar el ojo, pues se provoca un mayor daño al órgano, que llega a convertirse en una emergencia.
 En el hospital, los costos de consulta, tratamientos o cirugías son bajos. Mas esto no significa que sean gratuitos, a veces, el valor solicitado es simbólico, pero antes se hace un estudio socioeconómico del paciente, asegura el coordinador. Esta institución continúa con su labor para la cual fue creada, ayudar a diagnosticar y dar tratamiento a las personas con enfermedades oculares.
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