Geometría, pasión y ciencia
Luis Díaz expone su montaje ambiental Neo-Trópico
y presenta su libro El Gukumatz
en persona
Por: Juan Carlos Lemus
Luis Díaz, virtual pirómano, es además un creador que deconstruye iconos nacionales y ancestrales, así como otros de la plástica guatemalteca y universal.
La Maja desnuda, de Francisco de Goya, resulta prendida en llamas.

Neo-musa Guatemalensis 2
Probablemente, muchas personas recordarán la singular campaña que lanzó el escritor y pintor Marco Augusto Quiroa cuando se postuló como diputado al Congreso de la República, en el 2002: instaló vallas publicitarias con reproducciones de dicha obra de Goya, repartidas en las carreteras de la capital. Tal idea motivó a Luis Díaz, en el 2005, a crear su Neo-Musa Guatemalensis, cuerpo perfectamente geométrico de la musa, que aparece delineado y también puesto en llamas, al que le dio esa multisignificancia expansiva que se desprende, en este caso, del cuerpo desnudo de una mujer: hoguera, calor, belleza y destrucción. Díaz lo expresa así: “La valla publicitaria (...) me motivó a conceptualizar pictóricamente y rendirle un homenaje a la mujer belleza, vida. Y a la mujer destrucción, muerte. Dicotomía que se impone en nuestra vida cotidiana”.
En la obra de Díaz, Kukulkán reflorece dividido, pero integrado a una nueva geometría: Neo-Kukulkán. Se suma el Neo-semoviente, la Neo-vaca y el Neo-toro. A propósito, si hay un quetzal, ¿por qué no habría de existir una quetzala? En consecuencia, surgen el Neo-quetzal y la Neo-quetzala.
Efraín Recinos, padre responsable de la “Guatemalita”, encontrará a su hija y a otros de sus rasgos estilísticos transformados en la obra Neo-Efrainiana.
Lo mismo sucede con el Neo-Goyriano, donde se deja ver la obra de Roberto González Goyri, pero expresada a la manera de Díaz, quien no interviene objetos sino ideas, estilos, capturando así diestramente lo abstracto e inasible que predomina en la obra de otros.
La geometría -madre de la creación- es blandida con el acierto de viejo zorro. Díaz, doctor Honoris Causa en Arquitectura por la Universidad de San Carlos de Guatemala, ha aprovechado en su obra el manejo experto que tiene de los elementos geométricos, los ángulos y el ensamblaje de la composición.
Tira cada línea con el cálculo riguroso que mandan las ciencias del dibujo, pero, además, con la libertad que abandona, a paso seguro, cualquier atadura académica. El artista trota y equilibra, mide y se desplaza, y da así como resultado una especie de juego bastante serio. Lo lúdico y lo exacto arman ese nudo que amarra el estilo del artista en esta muestra.
Mucho de su trabajo está reunido en catálogos, artículos de prensa, críticas y entrevistas. Son más de 45 años dedicados a la plástica, arte y arquitectura, en este país y en otros.
Es por eso que surge de sus propias manos un documento valioso: El Gukumatz en persona. Éste reúne buena cantidad de tales publicaciones, en cientos de páginas, guardadas por el artista en todo ese tiempo. Junto con el libro se presenta el montaje ambiental Neo-trópico en el que se aprecian las obras con elementos geométricos a las que nos referíamos en un principio.
Díaz es un artista que ha dado de qué hablar desde los años sesenta. Ha ganado importantes premios tanto en escultura como en diseño de muebles (Estados Unidos, 1985). Fue ganador del Gran Premio Latinoamericano Francisco Matarazzo en la XI Bienal de Sao Paulo, Brasil (1971). El artista destacó, el año pasado, por su participación como único guatemalteco en el Primer Festival de Escultura que se celebró a la vista del público en el Museo de Arte Moderno Carlos Mérida.
|