Peregrino y Búho
Librero por vocación y coleccionista por afición
Por: Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián
Julio Gálvez es un librero con quien se puede urdir una plática con diversa temática, pero que al final se termina hablando de libros, revistas, acetatos, fotografías y colecciones de artes publicitarios. Este es el mundo que lo rodea desde que tenía 12 años y se atravesaba la Limonada —vivía en la zona 5— para comprar historietas y libros en la librería Ibérica, ubicada, en esos años, frente al Congreso de la República.

Cuando se le pregunta el porqué de su afición, responde: Es muy raro el humano que no recopila algún tipo de objeto, hasta sus amarguras colecciona, porque muchas veces no trata de desprenderse de ellas... las guarda como si las amara”.
Campañas publicitarias
Mezcladas entre los miles de libros y revistas usadas, Gálvez guarda con orgullo sus carpetas con portadas y páginas interiores de revistas estadounidenses, francesas, italianas, alemanas y de otros países. En la mayoría aparecen rostros y cuerpos de estrellas del cine y la televisión, como el primer desnudo de Marylin Monroe que apareció en la revista Playboy.
En sus compilaciones también aparecen anuncios de carros de los años de 1950 y 1960, de vinos y geniales caricaturas. Una de las colecciones que más aprecia es la de los anuncios del vodka Absolut, la cual inició hace unos cinco años, pero tiene publicaciones de décadas anteriores. “Lo que valoro de todo lo que tengo es el arte, diseño y creatividad”, explica.
|